sábado, 31 de enero de 2015

La fuente de vida






La fuente de la vida
se agota muy de prisa,
no hay tiempo de desidia,
temores o fracasos.

Cada minuto cuenta
para seguir bregando,
aunque divises cerca
la linea del ocaso.

Mientras te queden fuerzas,
aunque sean escasas
debes seguir luchando,
nunca bajar los brazos.

No permitas jamás
que el miedo a la muerte
se interponga entre tu
y  sueños delegados.

Aunque la sangre fluya
 trémula por tus venas,
no hay nada que te impida
 salir a la palestra.

Virginia Pollero.