sábado, 31 de enero de 2015

El viento...






Que lindo  caminar
con el viento de frente,
te roza, te despeina
con su brisa inocente.

Si estas adormilado
seguro te despierta,
y hace que tu mente 
se torne mas alerta.

Así como hay momentos
en que es dulce y tierno,
también tiene momentos
que puede ser hiriente.

Cuando sopla en invierno
con furia enloquecida,
mas vale no salir
pues es impertinente.

Con su locura ciega
y su maldito enojo,
bambolea las ramas
como le de su antojo.

Pero así sople suave
o brame enloquecido,
te haga sentir paz
o pánico el zumbido,
hay que reconocer
que te hace sentir vivo.

                     Virginia Pollero.