viernes, 30 de enero de 2015

Algo más sobre el amor...





Hay tanto escrito sobre el amor que es muy difícil agregar algo nuevo al respecto. me refiero al amor de pareja.
La mayoría de las cosas que leo sobre este tema es de personas enamoradas recientemente que creen que el sentimiento que están experimentando es amor.
Lamento decirles que eso no tiene absolutamente nada que ver con el amor, eso es una revolución de hormonas jóvenes apasionadas que al ver una oportunidad de formar pareja y tener sexo frecuente creen que las toco la varita mágica del amor, que lo que tienen a su lado es su media naranja, el compañero perfecto, su alma gemela.
Es un sentimiento que los vuelve ciegos, ya que no les permite ver los defectos en la pareja, sordos, no quieren oír nada malo que se les diga de ella o él, hacen caso omiso  de la gente que los quiere y tratan de advertirle de los defectos que ven en la persona que esta a su lado y que por lo general están en lo correcto, están convencidos que encontraron al ser humano perfecto, el amor de su vida, hasta que con el correr del tiempo empiezan a suceder cosas que los van volviendo a la realidad.
Todos llegamos a  adultos  trayendo una mochila cargada de lo que nos enseñaron y aprendimos en la niñez y adolescencia y no siempre el contenido concuerda con la de nuestra pareja, es ahí cuando comienzan los roces, las peleas, los desacuerdos, hay que tener mucha cordura para pasar esa etapa.
Lleva años, paciencia y la sabiduría de saber ceder en algunas oportunidades y mantenerse firme en otras, de ajustar ese engranaje de conocimientos ya adquiridos con el del compañero y que las piezas de uno y otro comiencen a transformarse de tal forma que se encastren perfectamente, de cualquier manera siempre queda una arista áspera que cuesta acomodarse porque nunca nada es perfecto.
Pero no se desanimen, el amor verdadero sí existe!!!, después de amoldar todas las piezas del rompecabezas, queda la esencia de cada uno de los integrantes de la pareja, que si sobrevivió a los avatares de las modificaciones están prontas para vivir el amor verdadero, el mas dulce, el de la madurez, ese amor que no tiene nada que ver con el sexo o la apariencia física, un amor basado en la confianza mutua, el compañerismo, el compartir todo, penas, alegrías, logros, infortunios, las preocupaciones y el placer de criar hijos para que sean personas de bien´
Es un viaje plagado de obstáculos que hay que vencer, pero vale la pena el trayecto porque al llegar a la meta la recompensa es mucho mayor de lo que se puede soñar.


Estas palabras salieron de mi corazón, son mi experiencia de vida y las escribí mas que nada para que las parejas jóvenes no tiren la toalla a las primeras dificultades.
Siempre que la pareja que eligieron sea un a persona honesta, que los respete, que los deje ser, y que estas condiciones sean reciprocas, adelante, inténtenlo, las cosas buenas no se consiguen fácilmente y tampoco son baratas.

Virginia Pollero.