sábado, 21 de marzo de 2015

Todos podemos ayudar...







Que fácil podría ser la vida de todos los humanos si nos diéramos cuenta que no se necesita mucho para ser feliz.
Si no fuéramos tan egoístas, si fuéramos mas compasivos, si no pensáramos mas que en nosotros mismos y ayudáramos mas.
Si los ricos ayudaran a los mas desprotegidos, donando algo de lo mucho que tienen. y los que pertenecemos a la clase media ayudáramos también, porque la ayuda no siempre tiene que ser monetaria, se puede ayudar de mil maneras.
Cuanto mejor seria este mundo de desiguales, si cada uno de nosotros aportáramos nuestro granito de arena a la sociedad.
Si tenemos algún oficio o sabemos algo con lo que podemos colaborar con nuestro tiempo a ayudar a algún vecino a arreglar algo, aun sabiendo que no tiene el dinero para pagarnos, el saber que hicimos un acto de bien es suficiente pago para el alma y nos vamos a sentir muy bien, al menos a mi me pasa. Tengo una vecina que siempre pone un recipiente con agua fuera de su casa para saciar la sed a los perros callejeros.
En mi caso como se ingles, cuando los chiquilines del barrio tienen problema con esa materia, vienen a casa y los ayudo en todo lo que puedo, y estoy orgullosa de que por ahora todos han salvado los exámenes, se que no es mucho, pero cuando vienen a avisarme que salvaron me pongo feliz, también como tengo un aparato para tomar la presión arterial y otro para medir la glucemia, nunca falta algún vecino que venga a chequearse y lo hago con mucho gusto, para mi ayudar es un bálsamo para el alma.
Aborrezco a las personas que no mueven un dedo si no es por dinero, porque la vida no se trata de eso, la vida se trata de ser feliz con la persona que logremos llegar a ser no con el dinero que logremos llegar a poseer,  se trata de poder acostarse al final del día y dormir tranquilos sin que la conciencia nos reproche nada.

Virginia Pollero.