martes, 10 de febrero de 2015

SI LAS MUJERES ENTENDIERAN


Si las mujeres entendieran… que los hombres también tienen miedos, pero sin tanto permiso para mostrarlos.
Que hay emoción en el ruido de un motor o en el grito de un gol.
Que valoran mucho más el exceso de sonrisas que tres kilos menos.
Lo abrumador de ser el sostén económico de una familia.
Lo que es tener que ser valiente, poderoso y exitoso a toda hora.
Lo molestas que son las comparaciones con “el marido/novio de”.
La necesidad que tienen de un abrazo que no siempre saben pedir.
Lo difícil que es comprender lo que nunca les han enseñado.
Las lágrimas que no se animan a llorar.
El poder que tenemos sobre ellos.
Que ellos también pasan noches sin dormir.
Que necesitan silencio como nosotras charla.
Que no andan por la vida pensando en cómo lastimarnos.
Que son más débiles de lo que su altura y músculos dirían.
Que sacar lo mejor o peor de ellos está en nuestras manos.
Que piensan y razonan diferente.
Que sienten muy parecido.
Que demuestran sentimientos como pueden o como aprendieron.
Si las mujeres entendiésemos todo esto, si lográsemos mirar más allá de algunos olvidos, si nos diéramos cuenta de que no hay todos o ninguno, si pudiésemos sentir que para ellos la mejor demostración de amor es habernos elegido, si las mujeres bajáramos un poquito la guardia, los reproches y tantos reclamos, si pudiéramos incrementar las sonrisas, los brindis y la picardía y si los dejáramos hacer sin tanto mandato ni expectativa, comprenderíamos que somos lo que le da sentido a sus vidas. Como mujeres, novias, madres, hijas, hermanas o amigas.
Al final del día, donde se acaban las bromas, donde no hay público ni formas, donde solo queda un hombre y sus latidos, ahí estamos nosotras... con el que cada una eligió.
Gonzalo REAL

Hay frases de este relato con la cual no estoy de acuerdo, ¿que quieren decir cuando dicen que esta en nuestras manos el sacar lo mejor o peor de ellos?, si hacemos algo mal, que hacen, nos dan una paliza, por favor, que se deje de pavadas. Esta en nosotros mismos el sacar lo mejor de nosotros en situaciones buenas o adversas, que no nos quieran echar el fardo a nosotras.
Según este relato la mejor demostración de amor para un hombre es habernos elegido, como si nosotras estuviéramos en exhibición   desesperadas porque alguien nos elija, ¡¡¡ que payaso machista!!!, nos elegimos mutuamente y por supuesto que a un hombre que piense así yo no lo elegiría  ni que me lo regalaran con un millón de dolares. 
Lo dejo ahí, que cada cual saque sus propias conclusiones.