domingo, 28 de septiembre de 2014

Siento lástima...

QUEREMOS ESTO!!!!


NO QUEREMOS ESTO!!!



Siento mucha lástima de la gente que piensa que hay encerrar a todos los menores de edad que delinquen, que pobreza de espíritu, como pueden juzgarlos sin saber su historia de vida, como pueden pensar que lo hacen porque les gusta. Las personas que hacen estas cosas es por falta de valores, y eso es un problema que acarrean desde niños, es porque la sociedad les fallo, es porque sus padres, sus abuelos, en la escuela, no los educamos como es debido. Sobre todo en casa, tenemos que hacer como los horneros que construyen esas hermosas estructuras que son sus nidos llevando barro de a poquito en sus picos, de a poquito todos los días, en cada oportunidad les tenemos que hablar a los niños claro y sin tapujos, enseñarles que tanto el tomar lo que no es de ellos, el alcohol, el cigarrillo, el no cuidarse usando preservativos para evitar el sida, el abuso de medicamentos, la pasta base, la marihuana, etc, son alguna de las cosas que son malas para ellos, la única manera de ERRADICAR esta pandemia es EDUCANDO. Enseñarles que para obtener lo que quieran tienen que estudiar, para después poder tener un empleo digno y así poder comprarse lo que quieran. Que nada cae del cielo, que sin sacrificio no se consigue nada. Y que si quieren conseguir cosas fácilmente después van a tener que pagar las consecuencias, porque tarde o temprano siempre terminan pagando. Los únicos que se salvan de pagar son los corruptos de corbata y cuello duro, los que nos roban a todo el pueblo, esos que no roban para un par de championes de marca, para un porro o para comer, sino para acumular riquezas exorbitantes; los pobres siempre pagan, no tienen salida. Este decaimiento de la sociedad comenzó hace mas o menos cincuenta años con los primeros asentamientos, antes llamados cantegriles, los chiquilines que están delinquiendo ahora son la tercera o cuarta generación de aquella gente que tuvo que arreglarse como pudieran, porque los gobernantes de turno dejaron de lado las políticas sociales para taner más para engordad sus bolsillos. Por suerte no todos perdieron el rumbo, la mayoría de la gente que aun sigue viviendo en asentamientos son gente de trabajo. No se, como ahora, algunas personas piensan que esta situación de inseguridad se puede arreglar de un día para otro, esto es como cuando se derrumba una casa, hay que empezar a construir de abajo otra vez y quizás lleve tantos años como llevo el deterioro que causo el derrumbe de esa casa.



Virginia Pollero.