martes, 14 de julio de 2015

Dejar tu huella...




No pases por el mundo sin dejar una huella. No pases por la vida sin marcar tu matiz. No pases por la tierra sin bajar una estrella, tu pincelada cuenta en el vasto tapiz. Ignora los errores que comete la gente, festeja sus aciertos, sin filtros ni tamiz, alientalos que crean en ellos ciegamente, elogia su talento, su más bello cariz. Procura que tu paso siempre acuda de prisa, a brindarle consuelo al triste, al infeliz. Quien menos lo merece es quien más lo precisa, porque va retrasado en su rol de aprendiz. Y si acaso una tarde, tal vez sin darte cuenta, lastimes a un hermano en un triste desliz, pedirle de inmediato que perdone la afrenta, que se borre tu agravio sin dejar cicatriz,. Que sea tu gesto dulce, que sea tu mano amiga, que le pases al mundo tu mágico barniz. Y quedará tu huella cada vez que alguien diga: ¡Esa persona, un día, me hizo sentir feliz! —