domingo, 14 de diciembre de 2014

Cuando llegue a vieja, más de lo que estoy!!!





Cuando  llegue a vieja -si es que llego- y me mire al espejo y me cuente las arrugas como una delicada orografía de distendida piel. Cuando pueda contar las marcas que han dejado
las risas, las lágrimas y las preocupaciones, y ya mi cuerpo responda despacio a mis deseos, cuando vea mi vida envuelta en venas azules, en profundas ojeras, y vea bien blanca mi cabellera, me iré a dormir temprano -como corresponde- cuando vengan mi nieta y sobrinos nietos a sentarse sobre mis rodillas enmohecidas por el paso de muchos inviernos, sé que todavía mi corazón estará -rebelde- tictaquéando y las dudas y los anchos horizontes también saludarán mis mañanas.
Entonces y solo entonces tratare de esperar tranquila el ocaso de mi vida, sabiendo que di todo, que no me guarde nada.
Espero haber dejado una huella grabada, aunque no sea profunda en el corazón de mi familia y en algunas de las personas que conozco personal o virtualmente, si toqué algún corazón, si logre hacerlos reflexionar con alguna de mis publicaciones, si pude motivar a alguien a seguir adelante a pesar de sus problemas, eso me basta para morir en paz conmigo misma.