lunes, 20 de octubre de 2014

Me he dado cuenta....





Me he dado cuenta con el correr de los años que el enamoramiento no es mas que una simple pasión pasajera, es mas bien un alboroto de hormonas jóvenes que te hacen parecer que esa persona que conociste es la correcta para ti y que no podrías vivir sin ella. El problema empieza cuando empieza la convivencia, es ahí cuando te das cuenta que no todo es color de rosa. Comienzan los altercados. Vienen de familias diferente, con diferentes costumbres, diferentes valores o prioridades sumado  a otros problemas como el dinero, la educación de los niños, si es que los hay, las amistades de uno u otro, la repartición de los quehaceres de la casa y muchas cosas mas hacen que las relaciones se vaya deteriorando.                                                                
 Solo sobreviven aquellas parejas que tienen una comunicación muy fluida y son capaces de ceder un poquito cada uno, se necesita toneladas de paciencia. Pero por experiencia propia les puedo decir que después de pasar por tsunamis, tornados, y todas las catástrofes que acarrea un matrimonio o pareja, recién ahí se conoce el verdadero amor, que no tiene nada que ver con el sexo, la apariencia física o el dinero que hayamos acumulado o no.  Mas bien es un estado de paz, sabiendo que la persona que elegiste para compartir tu vida es tu alma gemela, la incondicional, la que te quiere como sos y viceversa, la que no te corta las alas, la que comparte todo contigo, la que cuando hay dos trozos de torta se agarra el mas pequeño para dejarte el mas grande, la que no se quiere morir primero porque no quiere que sufras por su culpa. Para mi, eso es verdadero amor, eso es lo que nos esta pasando a mi esposo y a mi  después de 44 años de casados. Espero que muchas parejas jóvenes lean esto, reflexionen, y no tiren la toalla al primer problema que se les presente, siéntense café por medo y hablen de los desacuerdos, pongan un poquito de voluntad cada uno para solucionarlos van a tener que sobrellevar muchas debacles que sin duda tendrán que pasar, si quieren logran seguir juntos después de todo, les cuento, que vale la pena, solo entonces, van a experimentar y se van a dar cuenta de lo que es el VERDADERO AMOR,

Virginia Pollero