jueves, 11 de septiembre de 2014

La libertad...



Hoy me levante cantando,
como pájaro libre cantaba.
Porque el canto de los pájaros
enjaulados no es un canto,
 mas bien es un lamento.

Pero Yo soy libre, libre como
maravillosa mariposa, que
si estuviera enjaulada moriría.
Libre como luciérnaga nocturna,
como libélula planeando sobre el rió.

No podría vivir de otra manera,
no podría dejar que me mandaran.
Esos años que debí de trabajar
y ser mandada me enseñaron
a valorar la libertad como a mi alma.

Soy rebelde, arriesgada, audaz y
casquivana, sin importarme los
rumores de ignorantes que me juzgan,
algunos sin siquiera conocerme y
otros por envidia solamente.

No se han dado cuenta todavía,
que la libertad que gozo ahora.
me costaron años de  agonía y
que la vejez entre otras cosas trae eso,
La libertad de hacer lo que queremos.

Virginia Pollero