jueves, 21 de agosto de 2014

Tratemos de hacer un mundo mejor





Partiendo de la base de que cuando un niño nace
es puro como el agua de un manantial,
y somos nosotros, sus padres lo que debemos
inculcarle valores para que sean buenas persona.
Hagamos como las abejas o como el viento,
polinicemos a nuestros niños de sabiduría,
hablándoles con palabras adecuadas a su edad,
enseñándoles lo que está bien y lo que está mal.
Se que estoy siendo repetitiva con este tema,
pero para mi es importante sembrar esta semillita
y que germine en  la mente de padres, tíos,
vecinos, abuelos, para que nuestros niños puedan
afrontar la vida con inteligencia y libertad.
Es nuestro deber explicarles que nadie es mas que nadie,
ni menos tampoco, somos todos humanos e iguales,
sin importar  raza, religión, apariencia física,
modo de vestir, modo de pensar o cualquier otra cosa .
Que debemos respetar para que nos respeten.
Enseñarles que fumar es malo para la salud, que
discriminar es de ignorantes, que las drogas atrofian el cerebro,
que tener sexo sin protección puede traer muchas enfermedades
ademas de embarazos no deseados,que sin sacrificio no
se consigue nada, que hay que perseverar para lograr metas.
A medida que van creciendo hablarles claro sin tapujos,
que entiendan el mensaje que les queremos dar.
Eso si, sin imponerles nada, solo darles las herramientas
para que ellos solitos cuando sean adolescentes puedan
con libertad tomar sus propias decisiones.
Estoy segura que si todos hacemos ese trabajo de hormigas,
haciendo que de a poquito cada palabra nuestra vaya
llenando esos cerebros que un día estuvieron vacíos,
podemos hacer de este planeta un lugar mucho mejor.