sábado, 9 de agosto de 2014

Mis dos amores!!!



No hay absolutamente mas nada que le pueda pedir a la vida.
Mi hija y mi nieta son mi tesoro, la máxima riqueza que logré en esta vida.
Dos personas de bien, con un corazón de oro, amigas de sus amigos,
siempre dispuestas a ayudar a quien sea que necesite ayuda,
sin hacer ninguna clase de discriminación, por raza, situación económica,
religión o cualquier otra cosa.
Claro que no son perfectas, Natalia, mi  nieta, a sus 19 años, es muy desordenada,
por su dormitorio parece que paso un tornado. Solo ella sabe exactamente
donde están las cosas. Yo a su habitación la llamo Kosovo, por como había
quedado este país después de la guerra.
Mi hija, Shirley, que es divorciada hace ya muchos años y es una madraza,
también tiene un gran defecto, su celular parece ser un apéndice
de su mano, esta siempre pendiente de ese aparatito, el cual yo detesto.
Me conformo pensando que los defectos que tienen no son graves,
no beben alcohol, no fuman, no se drogan.
Como digo, esta recta final de mi vida la estoy pasando de maravilla, viviendo
con estas personas maravillosa que son mi gran orgullo. Eso me hace pensar que
mis años de consejos y ejemplo no fueron en vano y que junto a mi esposo
somos muy afortunadas de lo que resulto la familia.
Después de haber sorteado tantos obstáculos en la ruta de la vida, parece que
el zenit se ve mas brillante que nunca.