miércoles, 30 de julio de 2014

Unas palabras para mi esposo.



Encontré este post y me pareció una buena idea dedicarle unas palabras a mi esposo.
Mi esposo es un ejemplo de persona, perdió a su mamá cuando tenía siete años, eran
ocho hermanos, Él era el menor. Como siempre pasa, o en la mayoría de los casos,
cuando falta la madre en el hogar todo se desmorona un poco, ese fue su caso.
Alguno de sus hermanos ya estaban trabajando en algunos establecimientos rurales y dos de sus hermanas ya estaban casadas.
Su padre trabajaba la tierra que poseían y cuidaba de los animales junto con un hermano
mayor, el se quedaba en la casa y debía ayudar a sus hermanas en los quehaceres del hogar, nadie se preocupo de mandarlo a la escuela, solo fue a la escuela un año. Debo decir que nació en una zona rural donde para ir a la escuela tenia que ir a caballo, porque esta estaba como a diez kilómetros.
A los nueve años se canso de las tareas del hogar, le dijo a su padre que se iba a trabajar
a un establecimiento de campo con casa y comida, un tambo. Su papá no lo detuvo, lo
dejo que fuera, no sin antes darle algunos consejos para que camine derecho en la vida.
Desde ese entonces, cuando corría el año 1950, hasta hoy, nunca dejo de trabajar,
siempre se arreglo solo, hasta el año 1970 que nos casamos, nos habíamos conocido un año antes.
Jamás, nunca pasamos ninguna clase de necesidades económicas críticas, como falta de comida
un techo donde vivir o vestimenta.
Ahora con setenta y tres años ya jubilado, podría descansar, pero  igual sale a trabajar tres o cuatro horas en la mañana como chófer de un camión en una fabrica de galletas que esta en
la esquina de casa.
Lo admiro por siempre luchar por la familia, por nunca bajar los brazos ante la primer dificultad,
por dejarme caminar a su lado, (ni adelante ni atrás), como debe ser, por haber salido siempre
adelante a pesar de todas las adversidades  que se encontró por su falta de escolaridad.
Muchas veces me pregunto, ¿de donde saca las fuerzas?.
Llevamos cuarenta y cuatro años casados, y aunque soy una persona muy poco demostrativa,
no soy de las que hacen caricias y dicen te quiero a menudo, hoy se va a sorprender cuando vea escritas estas palabras por mi hacia Él, "TE AMO".