sábado, 15 de marzo de 2014

Sin querer saber...

Y si es cierto que has dejado de quererme... 
yo te pido, 
¡por favor, 
no me lo digas! 

Necesito por hoy 
y todavía 
navegar 
inocente en tus mentiras... 
Dormiré sonriendo 
y muy tranquilo. 
Me despertaré 
bien temprano en la mañana. 
Y volveré a hacerme a la mar, 
te lo prometo... 
Pero esta vez... 
sin atisbo de protesta o resistencia 
naufragaré por voluntad y sin reservas 
en la profunda inmensidad de tu abandono...