domingo, 9 de marzo de 2014

El picaflor y el benteveo.

Los espero, todos los días los espero,
hay días que vienen y otros que no,

aveces viene uno pero no el otro,
otras veces vienen los dos.
¡Ellos no se imaginan como me alegran el alma
cuando los veo!
Me encantaría poder ser como el picaflor, libre,
volar de jardín en jardín, libando el dulce néctar de
 las flores, mantenerme aleteando en el aire y
parecer inmóvil , tener ese plumaje luminoso,
ser tan leve como una pluma en el aire.
También me visita el benteveo, para él siempre
es carnaval, vestido de amarillo con su capa y antifaz negro,
lo miro desde la ventana y el se posa en los cables de la
 electricidad, justo frente a mi,, tratando de adivinar
si es seguro bajar y ver si hay algún alimento en la
batea del perro.
Me gustaría tener su paciencia, si ve que la cosa esta
dificil se queda esperando un rato y sino se va
 y vuelve un poco mas tarde.
Son tan hermosos, hoy seguro que no van a venir,
está lloviendo.