domingo, 18 de octubre de 2015

Como el ave Fenix...

Ya todos mis seguidores conocen a mi familia, para los que aun no me conocen se las presento.
Mi esposo desde hace 45 años, mi hija a la derecha de su pantalla y mi amada nieta a la izquierda.





Se siente en el alma,
se siente en el cuerpo,
las piernas nos pesan,
falla la memoria.
La realidad  dice
que el tiempo se acorta,
que hoy más que nunca
como el ave Fenix
debemos resurgir
de entre las cenizas,
todas las mañanas
pensar que podemos,
seguir en la brecha
y dejar de lado todos
los trastornos que
hoy´nos acechan.
A pesar de todo
de eso se trata la vida,
De llegar a viejos con sabiduría,
recogiendo frutos
de lo cosechado,
que son mas sabrosos
cuando los sembramos
en terreno árido
pero con amor
y sacrificio.
Viendo a nuestros hijos
volar por el prado
y a nuestros nietos
planeando a su lado.
Y que estén seguros,
que si están casados.
o tienen problemas
el nido vació, puede ser llenado.

Virginia Pollero