domingo, 22 de febrero de 2015

He aprendido....






Con el correr de los años
he aprendido que para saber lo que es la felicidad
primero tuve que haber sufrido.
He aprendido que las cosas conseguidas con sacrificio
y perseverancia son las que mas valoro.
He aprendido que afligirme  por los problemas no vale la pena,
por lo general siempre tienen solución y si no la tienen
¡para que preocuparme!.
He aprendido a dar todo lo que este a mi alcance sin esperar
nada a cambio, de esa manera nunca voy a desilusionarme.
He aprendido que vale la pena discutir sobre algunos temas,
cuando la persona con quien discuto sea inteligente,
con argumentos sólidos, y bases que me hagan reflexionar
 sobre el asunto en cuestión, nunca con un ignorante.
He aprendido que sin importar la edad hay que arriesgarse
a correr detrás de los sueños, si logro hacerlos realidad
¡regio!, y sino, con seguridad habré  aprendido algo.
He aprendido a respetar a todos, sin importarme raza,
religión, diferencias políticas o preferencias sexuales,
después de todo, ¡quien soy yo para juzgar a nadie
 por como piensa o como actúa!.
He aprendido que por mas dinero, prestigio, fama,
o sitial de notoriedad tenga alguien en la sociedad
no lo hace mejor persona que yo, ni menos tampoco,
todos tenemos virtudes, defectos, miedos e inseguridades.
He aprendido que que si trato a las personas con respeto
lo mismo voy a recibir a cambio.
He aprendido que nada ni nadie se compara al amor de la familia
y amigos incondicionales, ellos están siempre, en las
buena y en las malas.
He aprendido tanto, tanto, y me queda tanto por aprender
que estoy segura que el día que me vaya para siempre, me va a quedar mucho
lugar libre en el disco duro del cerebro, con prisa estoy tratando
de absorber mas experiencias y por ende sabiduría,
 pero la vida se va tan rápido, que cuando pensamos que
hemos aprendido casi todo, ya es hora de irse de este mundo.

Y recuerden que la riqueza mas importante que puedan tener es
dejar una huella en el corazón de las personas que pasaron
por nuestra vida de una manera u otra y la paz de espíritu, conciencia
 y corazón que que llevemos dentro.
De lo material solo hay que tratar de tener lo indispensable para
vivir dignamente, porque todo lo demás que hayamos acumulado,
 aquí queda, no tiene ninguna importancia, y muchas veces solo sirve
 para crear disputas entre los herederos.

Nunca vi un camión de mudanzas ir detrás de una carroza fúnebre
para enterrar junto al difunto todo lo que acumuló en vida.


Virginia Pollero.