lunes, 23 de junio de 2014

El capitán de la selección uruguaya de futbol.

Un pedido a todos los uruguayos:
Cada Copa del Mundo nos sirve para redescubrir que los uruguayos no somos ni como los argentinos, ni los alemanes, ni los brasileños, ni los españoles, ni los ingleses... Los uruguayos somos bien uruguayos y nos parecemos solo a nosotros mismos, aunque a veces queremos ser diferentes. No tomamos tereré ni té a las 5: tomamos mate a cualquier hora… comemos asado, jugamos al truco, amamos el fútbol y soñamos con imposibles. Nuestro horizonte han sido y serán el esfuerzo y los milagros; y nuestra pasión fueron, son y serán los desafíos.
Somos contradictorios, injustos, inmaduros, soñadores, porfiados… muy porfiados. Nunca nos damos por vencidos, somos luchadores. Somos chiquitos pero soñamos con ser gigantes. Somos una familia… y qué familia! Los que se van son sustituidos por los que llegan, parecemos un gran equipo de fútbol (tan grande, que a veces cuando jugamos nos molestamos a nosotros mismos!). Queremos ganar los partidos fáciles pero los convertimos en difíciles, y a veces los difíciles se nos hacen un poquito (sólo un poquito) más fáciles. Los jugamos todos, pero cuando ganamos, se dice “ganamos”; cuando perdemos, se dice “perdieron”.
Somos concientes de que tres millones de uruguayos están pendientes de nosotros, ¿pero saben una cosa?, nosotros también estamos pendientes de los tres millones de uruguayos. Nos gusta que nos alienten, necesitamos que nos apoyen en cada error; nos gusta que se emocionen, que lloren de alegría en cada gol, en cada pelota dividida... Sabemos que hasta quienes nos critican darían lo que fuera por estar corriendo y ayudando, y que son los primeros que se alegran cuando ganamos. Sentimos la presión, sí, claro que la sentimos; por eso a veces cuando juega Uruguay sentimos algo que lo entendemos pero no podemos creerlo; y cuando por fin lo creemos, no logramos entenderlo. Nos emociona.
A pocas horas de este partido trascendental, de este enorme y dificilísimo desafío, solo les pido que todos los uruguayos estemos unidos, alentando a la Celeste, que es más importante que todo. La Celeste es más importante que nombres, capitanes, resultados... Hagamos fuerza juntos, porque nosotros sentimos la camiseta como nadie cuando sentimos al país unido y a la gente feliz. Así, somos tres millones de jugadores que pesan en la cancha; y que lo hacemos por la positiva, con actitud, con ganas, con hambre de GLORIA, con la linda presión de sentirnos obligados a no fallarle a nuestra propia historia.
Los invito a confiar, a tener paciencia, a tener la audacia de soñar lo mejor. Nosotros no nacimos para las fáciles, nacimos para las difíciles, y esta es una difícil. Les pido unión. Uruguay noma’!!!!!!!!!
Un abrazo a todos. Diego