domingo, 13 de octubre de 2013

YA VENGO DESCENDIENDO...

La vida es como tratar de escalar el Monte Everest, nacemos en el valle y de a poquito comenzamos a ascender y subimos y subimos, nos encontramos tramos que son fáciles y otros muy difíciles pero con la fuerza de los años jóvenes nada nos parece imposible como para no poder lograrlo. Y como la vida misma hay muchas veces, cuando la escarpada se pone demasiado difícil nuestras fuerzas comienzan a menguar y queremos desistir, pero todavía nos quedan fuerzas y seguimos. Hasta que un día no sabemos cuando ni como logramos alcanzar la cima. Y nos damos cuenta que el descenso va a ser mucho mas difícil que la subida, ya no nos queda mucha fuerza, nuestras piernas están cansadas, esos tramos difíciles que nos toco sortear dejaron mella en todo el cuerpo, nuestro rostro y nuestras manos dan muestras con esos surcos marcados en la piel que la vida no es fácil y muy lentamente seguimos bajando y deseando poder seguir descendiendo dependiendo de nosotros mismos sin molestar a nadie y con la mente cansada pero intacta y así llegar nuevamente al valle donde daremos nuestro último suspiro.

 Virginia Pollero