Sabes algo?
viernes, 4 de septiembre de 2020
Sabes algo?
martes, 19 de noviembre de 2019
No te rías de un Colla!!!
que dejó sus cabras, sus ovejas tiernas, sus habales yertos;
no te rías de un colla, si lo ves callado,
si lo ves zopenco, si lo ves dormido.
lo ves correteando igual que una llama, igual que un guanaco,
asustao el runa como asno bien chúcaro,
poncho con sombrero, debajo del brazo.
lo ves abrigado con ropa de lana, transpirando entero;
ten presente, amigo, que él vino del cerro, donde hay mucho frío,
donde el viento helado rajeteó sus manos y partió su callo.
su mote cocido, su carne de avío,
allá, en una plaza, sobre una vereda, o cerca del río;
menos si lo ves coquiando por su Pachamama.
a vender su lana, a comprar azúcar, a llevar su harina;
y es tan precavido, que trajo su plata,
y hasta su comida, y no te pide nada.
pa'l lao de La Quiaca o allá en las alturas del Abra del Zenta;
ten presente, amigo, que él será el primero en parar las patas
cuando alguien se atreva a violar la Patria.
te abrirá las puertas de su triste casa,
tomarás su chicha, te dará su poncho, y junto a sus guaguas,
comerás un tulpo y a cambio de nada.
que en medio de lajas cultiva sus habas
y allá, en las alturas, en donde no hay nada,
¡ Así sobrevive con su Pachamama !"
Costumbres, poemas y regionalismos
domingo, 1 de septiembre de 2019
"Desde mi alma y mi corazón "
sábado, 22 de junio de 2019
Plef
Hoy mataron a un artista,
se opacaron los colores,
la música suena extraña.
La bronca anida en mi alma.
Yo ni siquiera sabía
que en esta tierra existías.
Hoy te conocemos todos
y lamentamos tu muerte.
Un cobarde encaramado
en algún lugar oscuro,
con un tiro en tu cabeza
se sintió héroe realizado.
Pero descansà tranquilo,
ese pobre desgraciado
va a pagar por lo que hizo,
pues tu luz no se ha apagado.
Cuando vaya por las calles
vera que solo a logrado
animar a otros artistas
a seguir con tu legado.
Virginia Pollero.
21 de febrero 2019
domingo, 20 de enero de 2019
Universidad de Stanford
Una mujer con un vestido de algodón barato y su esposo vestido con un humilde traje, se bajaron del tren en Boston y caminaron tímidamente (sin tener una cita), a la oficina de la secretaria del Presidente de la Universidad de Harvard. La secretaria adivinó en un momento que esos campesinos venidos de los bosques, no tenían nada que hacer en Harvard.
- Desearíamos ver al presidente, dijo suavemente el hombre.
- El está ocupado, contestó la secretaria.
- Esperaremos, replicó la mujer. Por horas la secretaria los ignoró esperando que la pareja finalmente se desanimara y se fuera, pero ellos no lo hicieron y la secretaria vio aumentar su frustración y finalmente decidió interrumpir al presidente, aunque era una tarea que ella siempre esquivaba.
- Tal vez si usted conversa con ellos por unos minutos se irán, dijo la secretaria al Presidente de la Universidad. El hizo una mueca de desagrado pero aceptó, alguien de su importancia obviamente no tenía el tiempo para ocuparse de gente con vestidos y trajes baratos. Sin embargo el presidente con el ceño áspero, pero con dignidad, se dirigió con paso arrogante hacia la pareja.
La mujer le dijo:
- Tuvimos un hijo que asistió a Harvard por sólo un año, el amaba a Harvard y era feliz aquí, pero hace un año murió en un accidente. Mi esposo y yo deseamos levantar algo en alguna parte del campus que sea en memoria de nuestro hijo.
El presidente no se interesó y dijo:
- Señora, no podemos poner una estatua para cada persona que asista a Harvard y fallezca, si lo hiciéramos, este lugar parecería un cementerio.
- Oh no, explicó la mujer rápidamente:
No deseamos erigir una estatua, pensamos que nos gustaría donar un edificio a Harvard.
El presidente entornó sus ojos, echó una mirada al vestido y al traje barato de la pareja y entonces exclamó:
- ¡Un edificio!, ¿tienen alguna remota idea de cuánto cuesta un edificio?, hemos gastado más de 7.5 millones de dólares en los edificios aquí en Harvard!. Por un momento la mujer quedó en silencio y el presidente estaba feliz porque tal vez se podría deshacer de ellos ahora.
La mujer se volvió a su esposo y dijo suavemente:
- ¿Tan poco cuesta iniciar una Universidad?, ¿por qué no iniciamos la nuestra?. Entonces su esposo aceptó y el rostro del presidente se oscureció en confusión y desconcierto. El sr. Leland Stanford y su esposa se pararon y se fueron, viajando a Palo Alto California, donde establecieron la Universidad que lleva su nombre, la Universidad Stanford, en memoria de un hijo del que Harvard no se interesó.
La Universidad "Leland Stanford Junior" fue inaugurada en 1891, en Palo Alto. "Junior" porque era en honor al fallecido hijo del rico terrateniente. Ése fue su "memorial" y hoy en día la Universidad de Stanford es la número uno del mundo, por arriba de Harvard.
Qué fácil es JUZGAR por apariencias y qué fácil es equivocarse al... JUZGAR por apariencias!!!.
viernes, 16 de noviembre de 2018
Valorar
Me pregunto, que nos esta pasando?, estamos corriendo una carrera sin meta, como que la vida fuera infinita sin darnos cuenta que esta pasa tan rápido como una ráfaga de viento y las cosas materiales son lo que menos importa.
Algunos trabajan desenfrenadamente para obtener todo lo concerniente a la nueva tecnología aunque después no sepan ni como usarla, mientras que otros que ya tienen mas que suficiente para vivir dignamente el resto de sus vidas siguen acumulando dinero y lo que me parece inaudito es que a esta gente lo único que les interesa es acumular dinero y ni siquiera se dan algún simple gusto como comer lo que realmente les gustaría y se conforman alimentándose de cualquier porquería con tal de que este en oferta.
Debemos concientizarnos y poner nuestras prioridades en orden.
Virginia Pollero.
domingo, 21 de octubre de 2018
Te estas volviendo vieja....
Te estas volviendo vieja me dijeron, has dejado de ser tú, te estas volviendo amargada y solitaria.
-No, respondí.
No me estoy volviendo vieja me estoy volviendo sabia.
He dejado de ser lo que a otros agrada para convertirme en lo que a mí me agrada ser, he dejado de buscar la aceptación de los demás para aceptarme a mí misma he dejado tras de mí, los espejos mentirosos que engañan sin piedad.
-No, no me estoy volviendo vieja.
Me estoy volviendo asertiva, selectiva de lugares, personas, costumbres e ideologías.
He dejado ir apegos, dolores innecesarios, personas tóxicas, almas enfermas y corazones podridos, no es por amargura es simplemente por salud.
Dejé las noches de fiesta por insomnios de aprendizaje, dejé de vivir historias y comencé a escribirlas, hice a un lado los estereotipos impuestos, dejé de traer maquillaje en mi bolso ahora llevó un libro que embellece mi mente.
Cambié las copas de vino por tazas de café, me olvidé de idealizar la vida y comencé a vivirla.
No, no me estoy poniendo vieja.
Llevo en el alma lozanía y en el corazón la inocencia de quien a diario se descubre.
Llevó en las manos la ternura de un capullo que al abrirse expandirá sus alas a otros sitios inalcanzables para aquellos que sólo buscan la frivolidad de lo material.
Llevó en mi rostro la sonrisa, que se escapa traviesa al observar la simplicidad de la naturaleza, llevó en mis oídos el trinar de las aves alegrando mi andar.
No, no me estoy volviendo vieja.
Me estoy volviendo selectiva, apostando mi tiempo a lo intangible... reinventándome a mi misma...
Marisol López Parra.
D.R.A.