Aunque estemos viejos,
sin brillo, con nubes,
los cuerpos cansados ,
sin fuerzas y diezmados.
Seguimos la ruta que
habíamos trazado hace
muchos años cuando
nos casamos, luchamos
batallas solo con el alma,
Con las manos limpias
combatimos todos
aquellos obstáculos
que nos encontramos.
Y hoy ya en el ocaso
estamos dichosos
viviendo y gozando
junto a dos tesoros
que hemos logrado.
Solo el estar juntos

saber que la vida
no ha pasado en vano,
que el profundo amor que
nos profesamos es la
consecuencia de lo cosechado
Virginia Pollero.