viernes, 20 de mayo de 2016

Carta de un padre para su hija de 14 años de edad

Durante varios días en Facebook circulaba una publicación de una mujer dedicada a su hija con una lista compuesta de 15 puntos. Muchos la leyeron, le dieron «me gusta» y la compartieron. Sin embargo, se me ocurrió que también tenía algo qué decirle a mi hija.
Puse la lista mencionada arriba y respondí punto por punto. No soy psicólogo. Tampoco soy pedagogo. No soy el mejor padre del mundo pero quiero mucho a mis hijos.
El siguiente texto no es ningún acuerdo acerca de mis intenciones ni tampoco es un memorandum. Puede que algunos puntos no le gusten a alguien. Pero me arriesgaré.

Carta para mi hija de 14 años

1. Jamás te correré de la casa, ni dentro de 3 años, ni dentro de 30.

A los 18 años tendrás muchas opciones: podrás inscribirte en una universidad y te apoyaré todo el tiempo mientras estudias. Por supuesto, me gustaría que participaras en la vida de la familia pero también fui estudiante y recuerdo bien que los cinco años de mis estudios en el instituto no me ganaba nada más que la beca. Pero sobrevivimos y salimos adelante. Y contigo, mi niña, saldremos adelante.
También puedes no inscribirte en ninguna universidad e ir a trabajar. Recuerda, hija, si te dedicas a algo que AMAS, ya sea arte, bailes, canto, ser secretaria, cultivar cactus, cortar el pelo y uñas ajenos, archivar libros en una biblioteca, digitalizar fotos, lo que sea, el dinero será lo último que te preocupará. Pero muy pronto notarás que por el trabajo que realizas con amor y alegría, te pagan un poco más. Y luego te pagarán aún más.
¿Estaré totalmente dispuesto a mantener a una perezosa de 18 años? ¡Por supuesto que no! Yo también soy un egoísta normal. Si vives con nosotros pero no ganas dinero, aporta lo que puedas para ayudar a los demás: limpieza, lavado de ropa, preparación de comida. Pero no te gustará un papel así, ¿verdad? Entonces muy pronto encontrarás un trabajo que te guste. Y sí, el dormitorio que compartes con tu hermana siempre será su dormitorio.

2. Eres muy buena. Eres bonita. Eres inteligente. Eres fabulosa. Eres magnífica.

Solo te he conocido durante 14 años pero ya eres un mundo enorme que creció por su cuenta, ¡aunque también con mi participación! Y puedes llegar a ser mejor, mucho mejor, solo no te detengas y no cambies la dirección. ¡Si has decidido ser una buena persona, adelante! El mundo te recibirá con los brazos abiertos. Y si no, tu optimismo de todas formas triunfará. No temas ser bondadosa y abierta, así te recuperarás más rápido cuando alguien te hiera en el alma.

3. Toda la vida he intentado ser un ejemplo para ti.

Siempre has visto que no miento, no robo, no intento engañar o aprovecharme de nadie, hago honestamente mi trabajo y, sobre todo, lo amo. Pero, lo más importante, y lo sabes desde siempre, es que te amo. Somos diferentes, eres una persona absolutamente independiente (lo vi cuando apenas cumpliste unos meses) y siempre respetaré tu elección y tus valores, y, a cambio, quiero que respetes los míos. Si escucho los Beatles, no me harás mala cara, y yo no te pido que le bajes a Imagine Dragons si la música no les estorba a los vecinos (por cierto, también me gustó esa banda, ¡gracias a ti! ¿O a tu hermana?).

4. Quiero aprender a no esperar nada de ti

Mi papá, tu abuelo, dominó ese arte a la perfección. Me llama por Skype, ve mi rostro con amor profundo y se alegra como niño porque me encontró en línea. Si no puedo hablar con él por más de un minuto, simplemente se pone feliz. Y si encuentro media hora para él, su felicidad no tendrá límites. Ha intervenido en mi vida, sí. Junto con mi mamá me explicaban las ventajas de una educación superior. Deseaban mucho que recibiera un diploma, no importa cuál. «Es mi obligación darte una buena educación, -me decía mi mamá- ¡Y luego haz lo que quieras!»
Heredé el mismo punto de vista. Estudia, gánate tu diploma y luego haz lo que quieras. Pero siempre te responderé si acudes a pedir mi consejo.

5. No me debes nada.

He hecho todo lo que he podido y aún más: trabajé en tres sitios distintos al tiempo; me levanté varias veces por las noches al verte enferma y te llevaba al hospital; en lugar de dormir después de un turno nocturno, paseaba contigo muriéndome del cansancio; te cantaba canciones; escuchaba tus historias de escuela acerca de la amistad y enemistad. Lo hacía y lo sigo haciendo no porque sea mi responsabilidad de padre sino porque te quiero. Sabrá Dios cómo será mi vejez, si es que llegue a esa edad porque cualquier cosa puede pasar, pero la vida sucede aquí y ahora. Hay que disfrutar de cada momento feliz. Cuando inicies tu vida adulta, precisamente los recuerdos sobre estos momentos me llenarán de alegría. Y, por cierto, a ti también. Lo más importante es que conservarás este ambiente en tu familia también, estoy seguro de eso.

6. Tienes un hogar.

Las puertas siempre estarán abiertas para ti. Pase lo que pase, siempre estaré a tu lado si lo necesitas. Te apoyaré y te consolaré, te compadeceré e intentaré ayudarte aún cuando no me lo pidas. Y sí, me estaré metiendo en tu vida. Porque nadie tiene derecho a ofender a mi niña. No le permitiré a nadie que te golpee, insulte o humille. Solo mereces el amor (Santo cielo, ¡y eso dice la persona que acaba de gritarte obligándote a cerrar tu Facebook para que empieces a hacer tu tarea!).

7. Tengo mi propia vida.

Pero dejaré todos mis asuntos por ti, sacrificaré mi comodidad por la tuya. No se puede de otra manera porque te amo. ¿Qué más puedo compartir contigo además del amor? ¿Los cuentos de hadas? Los escuchabas con atención los primeros años de tu vida, y luego también. ¿Las canciones? Te las sabes de memoria.¿Las historias de mi vida y tu infancia? Tal vez. Pero en cualquier caso, quiero que sepas: te quiero. Llámame y ven a la hora que quieras. Juntos resolveremos cualquier problema.

8. Tienes tu vida.

Pero, de todas formas, me entrometo ¿recuerdas? Antes de que te cases, nos presentarás a tu futuro esposo, ¿verdad? En nuestra familia somos abiertos y honestos. Todos los días nos recordamos lo mucho que nos queremos, y quiero que la persona que elijas sea igual. Porque con una persona cerrada y tímida batallarías. Claro, puedes hacer lo que te diga tu corazón y el alma. Pero estoy seguro: nuestra relación familiar es tan profunda que, por supuesto, nos gustará tu elección. Si no, bueno... Tendremos que trabajar en nosotros. No somos los primeros ni los últimos, lo superaremos.

9. En la vida de cada persona aparece alguien que empieza a perjudicarla.

No empieces la batalla, no intentes ganarle. Tarde o temprano estarás en su campo y te ganará: te quitará tu negocio, se apropiará de tu idea, te quitará a tu marido o a tu amiga, te creará problemas en el trabajo o hará que todos los compañeros piensen mal de ti. Recuerda, mi niña: no es porque seas mala. Es porque esas personas no pueden ser felices de otra forma, necesitan una víctima. «Te devorarán» y luego se enfocarán en otro. La única manera de defenderte es distanciarte lo más que puedas.Si sucede algo por el estilo, ven a casa, hablaremos. Y lo arreglaremos.

10. El mundo es muy justo

Cada acto bueno que realices regresará a ti con una decena de hechos positivos.Cada acto malo... Sí, exacto. Los malos actos de personas malas también se les regresan. Sé que a veces saberlo no consuela. Pero el mundo siempre está balanceado, e incluso el desequilibrio más fuerte se arregla muy rápido. Por eso, no le hagas mal a nadie, y tampoco te lo harán a ti. Haz actos buenos y volverán a ti. Intenta no responder a actos malos con lo mismo. Estas personas recibirán el castigo de acuerdo al Juicio Superior. Porque Allá Arriba el equilibrio siempre está en observación.

11. No sabemos con seguridad qué es lo que somos capaces de hacer.

A veces parece que ya no hay fuerzas para nada, y de pronto ¡bum!... aparecen nuevas energías. A veces crees que los problemas sin resolver solo te tocan a ti. No. A mí también me tocaron. Y a tu mamá. ¡A todos! Sufrirás, llorarás y aparecerá una solución. ¡Superarás cualquier problema, mi niña! Y por ahí estaremos para ayudarte. Conmigo sí que puedes comentar tus secretos, ¡no le diré nada a nadie! Todo estará bien.

12. No le impongas tus responsabilidades a los demás. En cuanto seas mayor de edad, solo tú responderás por tus actos.

Pero (te lo vuelvo a repetir) jamás renunciaré a ayudarte, haré lo que pueda porque, desafortunadamente, no me estoy volviendo más joven. Por supuesto, debemos ayudarte, tal y como nos ayudaron nuestros padres. Y a ellos, sus padres. Y a aquellos, sus padres también. Es la costumbre familiar, cariño, no temas. Lo superaremos. Por cierto, de la misma forma ayudarás a tus hijos más adelante. Y ellos, a tus nietos.

13. Calcula. Cada acto tiene sus consecuencias.

Puede ser que no puedas adivinarlo todo. Pero intenta calcular las posibles consecuencias al máximo. Cuanto mejor te imagines tus opciones, más sensata será tu conducta(por cierto, es el único punto que copié del mensaje de aquella mujer que mencioné al principio de esta carta).

14. ¡Pase lo que pase, recuerda lo que te acabo de escribir!

Estos 13 puntos, creo, te harán sentir más segura, te harán saber que tienes una familia que te ama y harán tu vida más tranquila y segura. ¡Vive, mi niña! ¡Sueño con que tu vida sea mejor y más alegre, y estaré feliz si logras que así sea!

​​15. Y otra cosa. Si quieres llorar, ven a casa. Aquí hay muchos hombros para llorar.

¡Siempre ten tu móvil cargado porque en cualquier momento puedo llamarte para recordarte lo mucho que te quiero!
Papá
Publicado con el permiso de autor.
Autor: Oleg Bulga

martes, 10 de mayo de 2016

Amor es...

Amor es confiar en la persona que elegimos para compartir la vida.
Amor es no celar, los celos son falta de seguridad y amor propio.
Amor es sentirse seguro, sin inhibiciones porque sabemos que nos aman como somos.
Amor es respeto, lealtad, compromiso.
Amor sin LIBERTAD no es amor.

sábado, 30 de abril de 2016

Lo mejor que te puede pasar en la vida...

Mi familia completa hace 47 años, empezando de la izquierda de la pantalla.
Mi esposo con el gato, mi hermana menor, mi hermano, su esposa, mi papá en la cabecera de la mesa, mi cuñado (esposo de mi hermana mayor), mi mamá, mi hermana mayor y yo.
La familia unida como debe ser.




Lo mejor que te puede pasar en la vida es nacer en un hogar pobre, donde para salir adelante en la vida debes sacrificarte, usar la imaginación, hacer cosas diferentes, atreverte a hacer trabajos de los que no tenes ni idea de como ejecutarlos, improvisar.
Yo soy una de esas afortunadas, tuve unos padres  ricos en sabiduría, (mucho mas importante que el dinero), nos trasmitieron mucho amor y la seguridad de que siempre estarían ahí para nosotros, somos cuatro hermanos.
Pero para mi, la virtud mas grande que nos enseñaron fue el tener fe en nosotros mismos, el saber que esta en nosotros y solo en nosotros el lograr cualquier cosa que nos propongamos.
Ahora que hace mucho que mis padres se marcharon, le inculco  esos mismos valores a mi hija, mi nieta y a todos los que tengo la chance de hacerles mi perorata.

martes, 26 de abril de 2016

"Cuando ya me haya ido". El profundo mensaje de un padre a su hijo...


La muerte siempre es algo inesperado. Hasta los enfermos terminales esperan no morir hoy. Quizá dentro de una semana, pero no ahora, no hoy.
La muerte de mi padre fue aún más inesperada. Se fue cuando tenía 27 años así como muchos músicos del así llamado "Club de los 27″. Estaba joven, demasiado joven. Mi padre no era ni músico ni alguien famoso. El cáncer no elige a sus víctimas. Se fue cuando yo tenía sólo 8 años y estaba lo suficientemente grande para extrañarlo durante toda mi vida. Si hubiese muerto antes, no me hubiesen quedado recuerdos de él y no sentiría ningún dolor, pero entonces también podría decirse que nunca tuve un padre. Y yo sí lo recuerdo, porque lo tuve, tuve un padre.
Si hubiese estado vivo, hubiese podido alegrarme con sus bromas, hubiese podido besarme la frente antes de que me fuera a dormir. Quizá me hubiese obligado a ser fanático de su equipo de futbol preferido y me hubiese explicado algunas cosas muchísimo mejor que mamá.
Nunca me dijo que moriría pronto. Aún cuando estaba en la cama del hospital, con tubos por todo el cuerpo no me dijo ni una palabra al respecto. Mi papá hacía planes para el próximo año aunque sabía que ya no estaría entre nosotros el próximo mes. El próximo año iríamos a pescar, viajaríamos y conoceríamos lugares en los que nunca habíamos estado. El próximo año sería maravilloso. Ese era nuestro sueño.
Creo que él pensaba que algo así me daría suerte. Hacer planes para el futuro era su forma de mantener la esperanza. Me hizo reír hasta el final. Él sabía lo que debía suceder pero nunca me dijo nada, no quería verme llorar.
Un día mi madre llegó por mí a la escuela de repente y luego fuimos al hospital. El doctor le dio la triste noticia con toda la delicadeza que pudo. Mi mamá se echó a llorar, le quedaba una pequeñísima esperanza. Yo estaba en shock. ¿Qué significaba eso? ¿Acaso no es una de esas enfermedades que los doctores curan? Me sentí traicionado. Grité lleno de ira hasta que entendí que mi papá realmente ya no estaba entre nosotros. Luego también me puse a llorar.
Luego algo ocurrió. Una enfermera con una pequeña caja bajo su brazo se acercó a mí. La caja estaba llena de sobres escritos con notas en lugar de dirección. La enfermera me entregó sólo una de las cartas.

“Tu padre me pidió darte esta cajita. Pasó toda la semana escribiendo estas cartas y quería que hoy leyeras la primera de ellas. Sé fuerte“.
En el sobre estaba escrito: ”Cuando ya me haya ido“. La abrí.
Hijo,
Si estás leyendo esto significa que estoy muerto, Lo siento, yo sabía que eso pasaría.
No quería decírtelo, no quería que lloraras. Fue mi decisión. Creo que una persona que está tan cerca de la muerte tiene derecho a ser un poco egoísta.
Aún me queda mucho por enseñarte, al fin de cuentas no sabes prácticamente nada. Así que te escribí estas cartas. No las abras hasta que llegue el momento indicado ¿vale? Ese será nuestro trato.
Te amo. Cuida de mamá. Ahora eres tú el hombre de la casa.
Con amor, papá.
P.S. No le escribí cartas a tu mamá, ya le dejé el auto.
Su carta enredada y que pude leer con dificultad me tranquilizó y me hizo sonreír. A mi papá se le había ocurrido algo así, tan original.
Esa pequeña caja se convirtió en el objeto más importante del mundo para mí. Le dije a mamá que no la abriera. Las cartas eran para mí y nadie más debía leerlas. Aprendí de memoria lo que estaba escrito en los sobres que me quedaban por abrir. Era cuestión de esperar a que llegara el momento de cada una... y me olvidé de ellas.
Siete años después, luego de que nos mudásemos a un nuevo lugar, no tenía idea de dónde estaba la caja. Sencillamente olvidé dónde podría estar y en realidad no la buscaba. Hasta que ocurrió algo.
Mamá nunca se volvió a casar. No sé por qué, pero quería pensar que mi papá fue el amor de toda su vida. Durante algún tiempo tuvo un novio que no valía nada. Yo pensaba que ella se rebajaba al estar con alguien así. Él no la respetaba. Ella merecía algo mejor que un hombre que conoció en un bar.
Aún recuerdo la bofetada que me dio luego de que yo pronunciara la palabra “bar”. Lo reconozco, lo merecía. Mientras la piel de mi rostro aún estaba hirviendo por el golpe recordé la caja con las cartas y una carta en específico en cuyo sobre se leía ”Cuando tengas la peor pelea con tu madre“.
Busqué por todas partes en mi dormitorio y encontré la caja dentro de un maletín que estaba arriba del armario. Vi los sobres y entendí que olvidé abrir la carta que decía ”Cuando des tu primer beso“. Me odié por eso y decidí abrirla después. Al fin, encontré lo que buscaba.
Vé y pídele disculpas.
No sé qué causó la pelea y no sé quién tiene la razón, pero yo conozco bien a tu madre. Ve y discúlpate, eso es lo mejor que pudes hacer.
Ella es tu madre, te ama más que a cualquier cosa en el mundo. ¿Sabías que ella te dio a luz de forma natural porque alguien le dijo que así sería mejor para tí? ¿Alguna vez has visto cómo da a luz una mujer? ¿Necesitas alguna otra prueba de su amor?
Pídele perdón. Ella te perdonará.
Te ama, tu papá.
Mi papá no era un gran escritor, era un simple empleado de un banco, pero sus palabras tenían una gran influencia en mi. Eran palabras llenas de sabiduría, mucha más que la que yo hubiese podido tener a mis 15 años, como en ese momento.
Fui con prontitud a la habitación de mi mamá, yo estaba llorando cuando ella se dio la vuelta para verme a los ojos. Recuerdo que caminé hacia ella con la carta en la mano. Me abrazó y estuvimos un rato ahí, en silencio.
Nos reconciliamos y hablamos un poco del tema. Era como si él estuviera ahí, sentado junto a nosotros. Mi madre, yo, y una pequeña parte de mi papá, una parte que él nos había dejado a ambos en una hoja de papel.
Pasó algún tiempo antes de que leyera la próxima carta: “Cuando pierdas la virginidad”.
Te felicito hijo.
No te preocupes, con el tiempo todo se pondrá mejor. La primera vez siempre da miedo. Mi primera vez fue con una mujer bastante fea que además era prostituta.

Mi mayor temor era que le preguntáses a tu madre qué es la virginidad luego de que leyeras esa palabra en este sobre.
Con amor, papá.
Mi papá estaba conmigo a lo largo de toda mi vida. Estuvo conmigo sin importar que había muerto hace tiempo. Sus palabras hicieron lo que nadie más hubiese podido: me dieron las fuerzas para superar las numerosas dificultades de mi vida. Siempre supo como hacerme reír cuando alrededor todo parecía una pesadilla y me ayudó a limpiar mi mente en momentos de enojo.
La carta “Cuando te cases“ me inquietó mucho. Pero no tanto como la que decía”Cuando te conviertas en papá“.
Ahora entiendes lo que es el verdadero amor, hijo. Entiendes lo mucho que la amas. Pero en realidad, el verdadero amor es eso que sientes por esa pequeña criatura que está a tu lado. No sé si es un niño o una niña.
Pero.... disfrútalo. El tiempo empezará a transcurrir muy rápidamente, así que más te vale estar cerca. No dejes pasar los momentos, porque nunca regresarán. Cámbiale los pañales, dale baños, sé un ejemplo a seguir. Creo que tienes lo necesario para ser tan buen padre como lo fui yo.
La carta más dolorosa que he leído en mi vida, y también la mas corta fue una de las de mi padre. Estoy seguro que cuando él escribió estas cuatro palabras estaba sufriendo tanto como yo. Me tomó tiempo, pero finalmente abrí el sobre “Cuando tu madre muera”.
Ahora ella es mía.
¡Que gracioso!... Fue la única carta que no puso una sonrisa en mi rostro.

Siempre cumplí mi promesa, por eso nunca leí las cartas antes de tiempo, bueno, a excepción de la carta ”Si te das cuenta que eres gay“. Fue una de las cartas más simpáticas.
¿Qué te puedo decir? ¡Qué bien que estoy muerto!
Ya dejando las bromas a un lado, estando a punto de morir entendí que nos preocupamos mucho por cosas que en realidad no tienen importancia. ¿Crees que algo cambiará, hijo?
No seas tonto, se feliz.
Siempre esperé con ansias el próximo momento, la próxima carta, una lección más que mi padre tendría para mí. Es increíble lo que un hombre de 27 años puede enseñarle a un viejo de 85 como en el que me convertí.
Ahora, postrado en una cama de hospital, con tubos en mi nariz y garganta por culpa de este maldito cáncer, paso mis dedos por el ya descolorido papel de la última carta que me queda por abrir. La frase ”Cuando haya llegado tu hora" apenas y puede leerse en el sobre.
No quiero abrirlo. Tengo miedo. No quiero pensar que mi hora esté cerca. Nadie cree que un día morirá.
Respiro profundo, y abro el sobre.
Hola hijito. Espero que ya estés viejo.
¿Sabes? Esta fue la primera carta que escribí y fue la más fácil de todas. Es una carta que me liberó del dolor de perderte. Creo que la mente se despierta cuando sientes que estás cerca del fin. Es más fácil hablar al respecto.
Estos últimos días aquí he pensado mucho en mi vida. Fue corta pero muy feliz. Fui tu padre y el esposo de tu mamá. ¿qué más podría pedir? Eso me dio paz interior. Ahora haz tú lo mismo.
Mi único consejo: no temas.
P.S: Te extraño mucho
Rafael Zohler:


Si una mujer posee estas 12 cualidades, jamás la dejes ir

Sólo algunas veces en la vida logras encontrar a las mujeres especiales, una de las cuales está destinada a convertirse en ella, la mujer de tu sueño. Tales encuentros siempre son inesperados y rara vez suceden en el momento oportuno, sin embargo la mujer aparece de todas maneras y cambia tu vida para siempre.
La naturaleza nos diseñó de tal manera que permite a dos polos opuestos unirse para formar uno solo. La búsqueda de tu media naranja es un viaje que muchas veces es bastante agotador. Si eres tan suertudo que has encontrado a una mujer que se ha convertido en una flor de belleza extraordinaria en tu árido desierto, aférrate a ella tan fuerte como puedas: jamás la dejes ir.
No todos nos comportamos de manera prudente al conocer el amor de nuestras vidas y, créeme, con el paso del tiempo muchos se arrepienten de ello. Si una mujer combina en sí estas 12 cualidades, nunca dejes que se vaya.

Es más inteligente que tú

Todo hombre necesita una mujer inteligente, que le ayude a ir por la vida. Se dice que detrás de cada gran hombre hay una gran mujer. Y eso es cierto. Sin una mujer el hombre no es nada más que un egoísta común y corriente. Si una mujer inteligente entra en su vida, tendrá sentido, dirección y sabiduría para no echar a perder su existencia.

Es bella

La belleza está en los ojos del espectador: mientras la veas increíblemente bella (según tu gusto), aférrate a ella. Sé que en nuestra época existen aquellas personas que le dan demasiada importancia a la belleza exterior, y aquellas quienes, al contrario, se rebelan en contra de este concepto y no le dan importancia al aspecto físico de una persona. La belleza es aquello que deleita a la gente desde que tenemos la habilidad de ver; no es algo que debe avergonzarte; sin embargo, es algo que debemos valorar adecuadamente.

Es buena y cariñosa

Las buenas personas son seres bondadosos. Si ella no lo es, no vale la pena tenerla en tu vida. Para una mujer, la habilidad de cuidar de los demás y mostrar cariño es muy importante. Algunas simplemente no quieren tener hijos. En algunas relaciones el hombre es más cariñoso que la mujer. Sin embargo, todas las mujeres tienen instinto maternal. Si un día quieres crear una familia, debes estar seguro de que encontraste a la mujer que quiera (y es apta para ello) ser madre.

Ella es enérgica

De vez en cuando la vida es complicada. También puede ser aburrida y monótona. Las mujeres no están creadas para entretener al hombre. Más bien es al revés. Sin embargo, con aquella mujer que es enérgica, activa y dispuesta a buscar aventuras, te sentirías más feliz.

Te ama con toda el alma

Sin duda, esta es la cualidad más importante. Cuando una mujer te ama, lo hace con todo el corazón. Los hombres amamos de otra manera, somos más egocéntricos. Las mujeres tienen la habilidad de dedicarse por completo a aquellas personas que ama. Si encontraste a una mujer que realmente te ama, encontraste el regalo más grande que te puede hacer el universo.

Es capaz de buscar compromisos

Toda la gente es obstinada. Nos gustan las cosas como son, y no nos gusta realizar cambios que consideremos innecesarios. Sin embargo, las relaciones se basan en la habilidad de buscar un compromiso. Si quieres tener una relación, debe ser de esta manera. Encontrar a una mujer que tiende a buscar acuerdos, es sólo una mitad del asunto. Porque tú también debes estar en la capacidad de llegar a un acuerdo con ella.

Ella crea la comodidad del hogar

Amar, y amar profundamente, significa encontrar tu lugar en este mundo, y formar tu propio hogar. Significa que estás precisamente ahí donde deberías estar, y que no necesitas ir a ningún otro lado. Si miras en sus ojos y ves el reflejo de tu alma, quiere decir que estás en casa. No te vayas a ningún otro lado.

Le da gusto decirte que estás equivocado

Cada hombre necesita a la mujer que lo saque de esta tontería. Los chicos tenemos una tendencia extraña a tomar decisiones equivocadas y cometer actos estúpidos. El hecho de encontrar a una mujer que te ayude a seguir tu camino y que te diga dónde estás mal, puede mejorar o darle un giro a tu vida.

Es fuerte pero femenina

Cada quien tiene su gusto para las mujeres, sin embargo, todas son una combinación de fuerza y feminidad. Una mujer fuerte es un socio que necesita cada hombre. Una mujer femenina es... bueno, es una mujer. Estas dos cualidades no son opuestas. Muchas veces combinan a la perfección: una mujer se sabe valorar y al mismo tiempo es orgullosa de haber nacido mujer.

Es apasionada

Una vida llena de pasión vale la pena vivirla. Sin embargo, vivir una vida apasionada en soledad es simplemente imposible. La pasión surge entre dos organismos vivos, incluso entre dos individualidades. La pasión es hermosa porque es «contagiosa». Es el «patógeno» más deseable en el mundo.

Es buena ama de casa

Entiendo que algunos hombres buscan a una mujer que esté siempre en casa. También entiendo que hay muchas mujeres que sueñan con lo mismo. Este tipo de mujeres no es para mí, pero muchas veces es el que más se busca. Si a ella le gusta ser ama de casa, cocinar, limpiar y cuidar de los hijos, asegúrate de que ella es precisamente el tipo de mujeres que se realiza al máximo siendo ama de casa.

Significa todo para ti

A veces amamos con locura a alguien y no podemos explicar por qué. Sinceramente hablando, no necesitas una razón. Si la amas y no puedes imaginar tu vida sin ella, no la dejes ir. Si significa tanto para ti, debes darte cuenta de eso. Muchas veces las personas no se dan cuenta de lo mucho que significa otra persona para ellas hasta que la pierden. Siempre pensamos que habrá una segunda oportunidad, que tal vez un día volveremos a estar juntos.
Tal vez. Pero puede suceder todo lo contrario. Puede que la pierdas para siempre. Y luego te arrependirás durante muchos años porque dejaste ir a la persona más importante en tu vida. No te arriesgues.
AutorPaul Hudson

lunes, 18 de abril de 2016

Nuestra esencia no se cambia.








Un maestro del oriente vio cuando una serpiente estaba muriendo quemada y decidió sacarla del fuego, pero cuando lo hizo, la serpiente lo picó. Por la reacción de dolor, el maestro lo soltó y el animal cayó de nuevo en el fuego y se estaba quemando de nuevo. El Maestro intentó sacarlo otra vez y otra vez la serpiente lo picó. Alguien que estaba observando se acercó al maestro y le dijo:
- Disculpe, pero usted es terco! No entiende que todas las veces que intentar sacarla del fuego va a molestarlo?
El maestro respondió:
- la naturaleza de la serpiente es picar, y eso no va a cambiar la mía, que es ayudar.
Entonces, con la ayuda de un pedazo de hierro, el maestro sacó la serpiente de fuego y salvó su vida.
No cambies tu naturaleza si alguien te hace algún daño, no pierda su esencia; sólo toma precauciones.
Algunos persiguen la felicidad, otros la crean.
Preocúpese más con su conciencia que con su reputación. Porque tu conciencia es lo que eres, y tu reputación es lo que piensan los demás de ti. Y lo que piensan los demás, no es nuestro problema... Es problema de ellos.

domingo, 10 de abril de 2016

Feliz cumple y gracias mi'hija..





Te has dado cuenta que sabia es la vida?,
cuando tu naciste te entregamos todo.
Amor y cariño, cuidados y mimos.
Tratamos de hacer, como nuevos padres,
todo lo mejor que hayamos  podido.
Y gracias a eso hemos sido honrados
con una mujer a la que adoramos.
Hoy que estamos  viejos, con algunas nanas,
el tenerte cerca es un elixir a todos los males.
Quien hubiera pensado por aquellos años
que esa pequeñita seria capaz de afrontar solita
todos los problemas que le ocasionamos.
Hoy que es tu cumple, queremos que sepas
que te idolatramos y darte las gracias por
ser como sos, una madre e hija ejemplar.
Pensábamos que la vejez era un tiempo oscuro,
lidiando con achaques y dificultades.
Vos nos enseñaste a verlo brillante
porque con tu luz lo haces deslumbrante

TE AMAMOS;MAS QUE A LA VIDA MISMA:

PAPÁ Y MAMÁ.