sábado, 9 de enero de 2016

Más Allá del Everest

Escalar es como la vida misma, existen golpes duros e intensas emociones, al ascender hacia una meta lo que más satisfacción nos da es el superarnos constantemente y el estar dando nuestro mejor esfuerzo...
Todos tenemos nuestro propio Everest que escalar; algunos han tenido la suerte de llegar y otros se afanan constantemente por lograrlo, lo más importante es perseverar.
Algún alpinista se diría a si mismo:
“Lentamente volteo hacia abajo, el enorme vacío a mis pies se apodera de mi cuerpo, pero mi mente se aferra a la montaña, tengo frío, mucho frío, el agua helada que el sol ha fundido arriba penetra por los lados robándome el calor que me queda, a punto de caer, y a la vez siento que comienzo a levitar, ¡hipotermia!... ¡despierta!, ¡esta remota pared en el círculo polar ártico y que nadie había escalado no será tu tumba!. Centímetro a centímetro avanzo. Cuando llego a la repisa sé que la cumbre será nuestra."
El afán de superación del ser humano, ya sea por el espíritu competitivo o por el deseo de superar un reto físico o intelectual, constituye la base para la realización de logros y metas. Es lo que lleva a un atleta al final de la carrera, o a un artista a realizar grandes obras, es el mismo que lleva a un alpinista a la cima de las montañas, y una vez alcanzada la cumbre largo tiempo deseada, es lo que nos lleva a buscar una más alta o más difícil.
En cualquier actividad humana, existen personas que se atreven a intentar realizar sus más ambiciosos anhelos. La pregunta surgía una y otra vez ¿cómo poder llegar a la cumbre? Con intensa dedicación, aprendiendo a lo largo del arduo camino, con determinación, pero sobre todo con mucho cariño a lo que realizamos.
Todos tenemos nuestro propio EVEREST o muchos de ellos que escalar, algunos llegan más pronto que otros, algunos se afanan constantemente por lograrlo, sin embargo, creo que lo más importante es perseverar.
Cuando he vencido un Everest me pregunto: ¿y ahora qué, si ya subiste a lo más alto?
Una vez que hemos alcanzado nuestro EVEREST, su cumbre se convierte en un escalón para explorar nuevos horizontes, esa búsqueda incesante de las propias limitaciones físicas y mentales, esa voluntad por intentar algo más es lo que coloca al ser humano, además de la inteligencia, arriba del resto de la creación, una vez alcanzada una meta siempre existirá otra más.
Al estar inmersos en un nuevo reto, todo nuestro ser debe dedicarse a tratar de sobrevivir, estudiando, entrenando, haciendo caso omiso de la crítica destructiva o de las envidias, utilizando nuestra experiencia y creatividad para llegar más allá de donde otros han llegado.
Escalar es como la vida misma, existen golpes duros e intensas emociones, al ascender hacia una meta lo que más satisfacción nos da es el superarnos constantemente y el estar dando nuestro mejor esfuerzo.
Al alpinismo se le ha llamado el arte de saber sufrir, y saber hacerlo es lo que da sabor a la vida. Vivir intensamente es recibir amargos fracasos y dulces éxitos, es madrugar, desvelarse, tener cansancio, frío, hambre, miedo y sed, ese breve transcurrir de nuestro cuerpo y mente en el espacio de la vida hay que gozarlo intensamente, pero para poder hacerlo hay que soportar, y en el arte de saber sufrir es como podremos conocernos más a nosotros mismos y así tener una relación más plena con los demás.
¿Pero, no es muy arriesgado lo que haces?, me preguntan y me pregunto. Al abordar cualquier proyecto, se tienen que correr riesgos, no podemos dejar de correrlos como tampoco podemos hacerlo temerariamente porque no duraríamos mucho en el serio juego de vivir. Un triunfador sabe ante todo sobrevivir, pensando fría y calculadoramente, dándose la libertad para retroceder en el momento adecuado y si está preparado, forzar a la oportunidad para que se presente.
Cuando más incertidumbre ha habido a lo largo del ascenso, cuanto más satisfechos nos sentiremos al llegar a la meta. Podemos llegar hasta donde hayamos soñado, si hemos sido realistas en nuestras fantasías y hemos utilizado todos nuestros recursos y facultades al intentarlo.
Antes o después de nuestro EVEREST, las metas pueden ser infinitas, sólo nos falta dar un paso más, es así cuando el reto se hará irresistible y nuestro afán indestructible.
¡ATRÉVETE A SER EL MEJOR ALPINISTA EN TU VIDA!

martes, 5 de enero de 2016

Misma situacion, dos maneras de verla.





Tengo dos amigos que en este momento están pasando por un mismo problema, los dos perdieron su trabajo, los dos votaron a este gobierno y es es alucinante el ver y saber que distinto pueden reaccionar dos personas ante la misma situación.
Amigo 1,  46 años divorciado, al principio se preocupo un poco, le duro dos o tres días, se dio cuenta que no es el fin del mundo y que aunque a su edad no es fácil conseguir un trabajo como el que tenia y en el cual llevaba empleado mas de veinte años va a salir adelante, estos días mientras va tirando el anzuelo entre sus amistades para ver que aparece va a disfrutar con su familia cercana y tomárselo con calma.
Amigo 2, 30 años soltero, idea fija en su mente desacreditar al gobierno, El no tiene culpa de nada, es una victima inocente que los voto.
Estoy segura que cuando consiguió ese trabajo veía todo color de rosa, en este momento cambio el panorama, se oscureció y caminando a tientas cayó al abismo, no puede superarlo, esta tirando manotones de ahogado para todos lados.
Una persona que reacciona así frente a un simple praspie, porque perder el trabajo no es mas que eso, UN SIMPLE TRASPIE.  Cuantos millones de personas quedan cesantes de algún trabajo a lo largo de la vida y tienen la suficiente auto estima para superarlo sin tanto drama, creo que necesita tratamiento psicológico urgente. Nadie puede ser feliz llevando en su interior tanta, obsesión,  rabia, rencor, odio, tanto peso innecesario. Ojala pueda superarlo, puedo entender su falta de experiencia de vida, lo que no entiendo es su masoquismo.
De una cosa estoy segura, no me gustaría que ningún señor con esas características se cruzara en la vida de mi nieta o mi hija, y si así fuera supieran descartarlo

sábado, 2 de enero de 2016

Sabes algo?





Se como te sentís,
como si navegando en alta mar en una cascara de nuez con una vela te agarrara una tormenta inadvertida,
te esta zarandeando de tal manera  que no puedes enfocar tu mente y tu mirada en ningún sitio, ves todo borroso, maldecís a todo y a todos por lo que estas pasando sin darte cuenta que solo transitando  con calma y tomando decisiones acertadas vas a salir airoso de ella.
De que te vale maldecir al viento por formar esas olas tan grandes que casi te hacen zozobrar, ya estas en la tormenta, de que te vale recriminarte a ti mismo el haberte puesto en esa situación, ya estas en la tormenta, ahora es tiempo de tranquilizarte y ver la manera de volver a navegar por aguas calmas, acomodarte nuevamente en tu velero y seguir adelante, nada de acobardarse y volver atrás, porque solo sorteando obstáculos se sale a flote en este viaje llamado vida.

Virginia Pollero

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Los Amigos De Internet Soñemos Al Estilo Romeo Y Julieta


A todos mis amigos de internet les deseo unas muy felices fiestas, rodeados de amor y paz y que en el 2016 logren todo lo que se propongan, con muchísimo cariño van estos augurios de FELICIDADES.



domingo, 20 de diciembre de 2015

TODO EL MUNDO TIENE.....






Todo el mundo tiene, tuvo, tiene o pudo tener.
Un abuelo inmigrante y un amigo que se fue,
una tía peluquera, una cuenta a fin de mes,
un paraguas que no es suyo, una hermana que cuidar,
una historia de marcianos y una caña de pescar.
Y ese tío gordo y viejo que no para roncar.
Un consuegro que se adoba y se pone a recitar,
un pariente sedicioso y un pariente militar,
una prima que se parte, una riña familiar,
un padrino mentiroso, que te lleva a debutar.
Y una tía religiosa que no para que no para de rezar.
Todo el mundo tiene...
Un vecino boxindanga que en la llaga se murió,
una historia de algún primo que no pudo ser campeón,
un amigo que hizo guita y dejó de saludar,
y un borracho, vieja y pichi que está loco de estudiar.
Y una cábala infalible que no para que no para de fallar.
La vecina que organiza la reunión de tupperweare,
un cuñado que se empeda y se viste de mujer,
un sobrino karateka, un amor de carnaval,
varias noches de fracaso y una noche de galán.
Y un patrón hijo de puta que no para de robar.
Todo el mundo tiene...
Medio trébol en un libro, un trofeo en un rincón,
varios ídolos caídos, una carta en un cajón,
un abrazo que no llega para aquél que ya no está,
una herida en el costado y una flor en el ojal.
Y esa lágrima porfiada que no para de sangrar.

Roberto Nada y Tabaré Cardozo.

0TRA VEZ......




Otra vez llega esa época del año en que quisiera dormirme el 23 de diciembre y despertar el 2 de enero, tengo sentimientos encontrados, pretendo estar feliz para no hacer que mi familia se entristezca de verme mal, pero la realidad es que me vienen recuerdos de las navidades cuando vivían mis padres y todo el sacrificio que hacían para hacernos pasar una fiestas dignas con lo poco que teníamos.
Recuerdo ir por el campo con mis hermanos buscando una rama de pino, la mas parecida a un arbolito de navidad, traerla a casa y adornarla con unos cuantos chirimbolos viejos y otros caseros que hacíamos con el papel brilloso que traían los paquetes de tabaco que fumaba papá. No tenia luces ni guirnaldas, bueno, ni siquiera teníamos luz eléctrica en casa, pero para nosotros esa rama con colgajos era la mas hermosa del barrio, corríamos la cortina de la sala para los que pasaran por la calle la pudieran admirar,¡¡¡ que ilusos e inocentes que eramos!!!.
Quizás mis padres estaban pasando por la mima experiencia que estoy pasando yo ahora, pero nunca lo demostraron e hicieron de esas navidades momentos entrañables para nosotros.

Por eso voy a esconder mis verdaderos sentimiento y voy a tratar que esta navidad sea un recuerdo inolvidable para los míos.

martes, 15 de diciembre de 2015

PALABRAS QUE DUELEN....


"No te van a querer ni los perros", era la frase que ella siempre usaba para retar a sus hijos cuando se portaban mal. Primero, venía el pellizcón, y después, como de remate, esta frase punzante, aguda. Seguramente, si le preguntan, ella los educó con amor. Y en nombre del amor, dijo frases como estas...
"¿Quién quiere otro choripán?", preguntó Carlos en el cumple de su hija. Ella estaba festejando sus 19 y él se había ofrecido de asador. "¿Quién quiere otro choripán?", insistió. "Vos no, mi amor, que estás muy gorda", fue la frase que disparó delante de todos sus amigos. Ella se puso roja de vergüenza, un nudo enorme le cerró la garganta y no comió más. Se levantó despacio y la soledad de su cuarto adolescente fue el mejor refugio hasta la madrugada del día siguiente. El padre murió preguntándose qué hizo mal esa noche.
"Vamos, no seas mariquita", le dijo su profesor de natación cuando él –que en ese momento tenía 6 años– pidió una toalla al salir de la pileta porque tenía frío. Y todos sus amigos empezaron a reírse. "Mariquita, mariquita", le gritaron. Y el profesor, lejos de hacerlos callar, los alentó. Nunca más volvió a nadar. (Y nunca, en 34 años de vida, apoyó sus labios en los labios de una mujer.)
"Sos un elefante dentro de la clase", le dijo su profesora de Dibujo el primer día del primer año del secundario. Ella venía de un primario impecable, donde Dibujo era su materia preferida. Y era, para hacer honor a la verdad, una joven promesa. Ese año, se llevó Dibujo a diciembre. Volvió a dibujar 28 años después, cuando –terapia mediante– descubrió cuánto la había inmovilizado esa frase.
El Perito Moreno fue el lugar elegido para festejar sus 10 años de casados. Caminata por el glaciar, todos los turistas en hilera para no resbalarse. Ella iba delante; él, detrás. "Tu culo me tapa todo el sol", fue la frase que eligió él para hacer un chiste. Y no entendió por qué esa noche ella se encerró en el baño a llorar.
Son frases que no te matan, pero te marcan para toda la vida. Frases de mierda. No importa cuántas horas de terapia le dediques a deshacerlas, ellas están ahí... rondando, para reaparecer sin previo aviso. Son frases que, cuando las contás, te parece que estás exagerando, que no pudieron ser así, que quizá las recordás mal... Entonces descubrís la crudeza de esas palabras.
Lo bueno es que un día, porque ese día –créanme– finalmente llega, te sacas uno por uno todos los puñales que te clavaron en el cuerpo y en el alma, te haces un sana, sana, colita de rana y descubrís que no fueron dichas con odio, que los responsables de escupirnos tamañas frases son seres que cargan, a su vez, con otras frases. Y entonces llega el perdón. Y perdonamos. Más adelante –bastante más adelante– viene la compasión. Es ahí cuando volvemos a sentirnos felices, con ganas de caminar sobre el Perito Moreno más allá del tamaño de nuestro culo, de nadar y gritar: "Tengo frío, tráeme una toalla", de hacer una lista con toda la gente que te quiere. Porque no solamente te quieren los perros...
Tratemos de pensar antes de hablar... ya que las PALABRAS QUE DUELEN tardan muchos años en salir del corazón del otro, y hasta a veces no salen... No perdamos tiempo con los que queremos, porque perdonar lleva mucho tiempo... PENSEMOS ANTES DE HABLAR... TRATEMOS DE NO HERIR EL CORAZÓN DE LOS QUE MAS AMAMOS...
"PALABRAS DE AMOR, ALEGRAN EL CORAZÓN"...
(Desconozco autor…)