miércoles, 30 de septiembre de 2015

No tenía tiempo...





Hoy al atender el teléfono que insistentemente exigía mi atención, mi mundo se vino abajo...
Entre sollozos y lamentos, la voz del otro lado de la línea me informaba que mi mejor amigo, mi compañero de jornada, mi hombro camarada, había sufrido un grave accidente, falleciendo casi que instantáneamente...
Recuerdo haber colgado el teléfono, y caminado a pasos lentos hacia mi cuarto, mi refugio particular...
Las imágenes de mi juventud llegaron casi que instantáneamente a mi mente...
La Universidad...
Las Borracheras... 
Las Charlas hasta altas horas de la noche...
Los amores no correspondidos...
Las confidencias al oído... 
Las parrandas...
La complicidad...
Las sonrisas....
AHHHHH... Las sonrisas.... Como eran fáciles de surgir en aquella época!!.....

Recordé la Graduación... Un nuevo horizonte surgiendo... Las lágrimas y despedidas...Y principalmente, las promesas de nuevos encuentros...
Recuerdo perfectamente de cada facción y rasgo del mejor amigo que tuve en toda mi vida... En sus ojos la promesa de que YO nunca sería olvidado. Y realmente, nunca lo fui...

Perdí la cuenta de las veces en que él cariñosamente me llamaba cuando yo estaba en el fondo de un pozo... 
...o de los mensajes, que nunca respondí, los cuales constantemente me enviaba, llenando mi buzón postal electrónico de esperanzas y promesas de un futuro mejor. 

Recuerdo que fue su rostro preocupado el que vi cuando desperté de mi cirugía de la apéndice...
Recuerdo que fue en su hombro que  lloré la pérdida de mi padre...
Fue en su oído que derramé las lamentaciones de un noviazgo desecho...
A pesar del esfuerzo para aclarar mi mente, no encontré recordar ni una sola vez el haber agarrado el teléfono para decirle a él lo importante que era para mi contar con su amistad... A la final.... 
A la final, yo estaba muy ocupada!!!
YO NO TENIA TIEMPO!!!
No recuerdo ni una sola vez el haber buscado un texto edificante y enviárselo...
...o a cualquier otro amigo, con la intención de tornar su día mejor.
YO NO TENIA TIEMPO!!!
No recuerdo haberle dado ningún tipo de sorpresa, como aparecerme de repente con una botella de vino y un corazón abierto dispuesto a escuchar.
No recuerdo ningún día, haber estado dispuesto a escuchar sus problemas.
YO NO TENIA TIEMPO!!!
Creo que jamás imaginé que él tuviera problemas...
No me digné a darme cuenta que constantemente mi amigo se pasaba de la cuenta con la bebida..., Inclusive, encontraba divertida su forma ebria de ser.
A la final, ebrio o  no él era una excelente compañía para mi...
Sólo ahora veo con claridad mi gran egoísmo. 
Tal vez si yo hubiese salido de mi pedestal egocéntrico y prestado un poco de atención...y desprendido un poquito de mi sagrado tiempo, mi gran amigo no hubiese bebido hasta no aguantar mas y no hubiese botado su vida al perder el control de un auto que con seguridad, no estaba en condiciones de manejar...
Tal vez él, que siempre inundó mi mundo con su iluminada presencia, se estaba sintiendo solo... Hasta seguramente los mensajes graciosos que él constantemente dejaba en mi contestadora, serían su manera de pedir ayuda...
Aquellos mismos mensajes que simplemente borré de mi contestadora, jamás se apagarán de mi conciencia. 
Estas interrogantes que inundan ahora mi ser, nunca más tendrán respuesta.
Mi falta de tiempo me impidió responderlas. 
Ahora, lentamente, escojo una ropa negra -digna de mi estado de ánimo-  y hago una llamada.
Aviso a mi jefe que no iré a trabajar hoy, y quien sabe, ni mañana ni después...
...me tomaré el día para homenajear con mi presencia a una de las personas que más amé en mi vida.

Al colgar el teléfono, veo con sorpresa, entre lágrimas y remordimientos, que para esto, para acompañar durante un día entero su cuerpo sin vida...
YO TUVE TIEMPO!!!
Descubrí que si  uno no toma las riendas de su vida...
EL TIEMPO TE ENGULLE Y TE ESCLAVIZA.
Ahora, trabajo con el mismo ahínco de siempre, pero soy solamente “el profesional" durante mis horas laborables. Al salir, soy un ser humano!! 
Nunca más un mensaje en mi contestadora quedó sin una respuesta o un saludo de retorno.
Intento constantemente llenar los correos electrónicos de mis amigos con mensajes de amistad y días mejores.
Escribo tarjetas de Cumpleaños y Navidad, recordándole siempre a las personas, lo importante que ellas son para mi...
Abrazo constantemente a mis hermanos y mi familia, ya que los lazos que nos unen son eternos.
Esos momentos acostumbran desaparecer con el tiempo, y todo cuidado para ellos, es poco.
Distribuyo sonrisas y abrazos a todos los que me rodean, a la final, PARA QUE GUARDARLOS?
En fin...
Tu dispusiste de un tiempito para leer esto....Ahora, dispón de otro minuto para mostrarle a tus amigos y familiares que estás pensando en ellos y que ellos significan algo....Y que son importantes en tu vida!!!
Envía este mensaje a todas las personas que son importantes para ti. Muéstrales que siempre existe “un tiempito” en el cual piensas en ellas...
No esperes el día en que las personas mas importantes de tu vida se vayan de tu lado y no puedas demostrarles lo mucho que significan para ti...
Haz feliz a alguien hoy... 

EL MAÑANA PUEDE NO LLEGAR...
Y tu habrás perdido una gran oportunidad de demostrar tu cariño...
Haz a alguien feliz hoy... Y siempre!!! Y principalmente...
¡SE FELIZ TU TAMBIÉN!

ESTO VA PARA TODO MIS AMIGOS, FAMILIARES , VECINOS CON LOS CUALES ME COMUNICO VIRTUALMENTE O PERSONALMENTE, PARA TODOS UN FUERTE ABRAZO Y SEPAN QUE ESTÁN SIEMPRE PRESENTES EN MI VIDA.

viernes, 25 de septiembre de 2015

Marie Curie

La vida es bella???




Quien puede decirme que la vida es bella?, solo si sos una persona desalmada, que cierre los ojos y el corazón a lo que pasa a tu alrededor, puedes decir que sí.
Por suerte o por desgracia, no se, soy de esa gente que no puedo ser feliz sabiendo que la raza a la que pertenezco, es la mas egoísta, malvada, discriminatoria y destructiva del planeta tierra.
No me mal entiendan, no estoy hablando de la belleza natural del planeta, puedo apreciar la grandeza
de la tierra y los maravillosos espectáculos que nos regala, lo que no concibo es la maldad hacia el prójimo y ver que la mayoría de la humanidad no hace nada al respecto.
Quisiera despertar a todos los poderos@s del mundo, sacudirlos, sacarlos de ese letargo e inhumanidad en que están inmersos, poder hacerlos entender que la felicidad más grande se obtiene en dar todo lo que  podamos en vez de recibir, que no hay nada mas hermoso que la sonrisa de un niño sano y contento viviendo su niñez sin tener que escuchar los ruidos del hambre en su pancita y no saber cuando va a recibir su próxima ración de comida, que no tenga que ver la destrucción de la guerra, de la familia, que todos tengan acceso a la escolaridad.
Esos millones de personitas indefensas son las que me entristecen, quisiera tener brazos de longitud infinita, lo mismo que la vista para poder verlos y rescatarlos, ¡¡¡que ilusa que soy!!!?.

martes, 22 de septiembre de 2015

Es lo que pienso!!!

Si alguien cree que con un amén o una oración rebuscada puede salvar a este niño o alguno de los millones que están en el mundo pasando hambre, frió, siendo explotados por "personas" sin escrúpulos, abusados física y mentalmente, huérfanos de guerra o viviendo en situaciones difíciles, lamento decirles que si ustedes mismos no ponen manos a la obra no verán ningún resultado.
Sé que mi franqueza no les cae bien a la mayoría de la gente, pero esta soy yo, sin tapujos, integra, muy orgullosa de ser como soy.
De mi pueden esperar que le de la mano a algún adulto, joven o niño que me necesite, que de un consejo o preste mis oídos para escuchar tanto sus problemas como su felicidad y logros, además de todo lo que este a mi alcance de hacer por el prójimo.
Y no me averguenzo de decir que no creo en dios.!!!

domingo, 20 de septiembre de 2015

Hay días que quiero.....

Ja ja ja, como ando pa´ las selfies eh!!!


Hay días que quiero
que me dejen libre,
no me cuiden tanto,
que en días de lluvia
y aunque este muy frió,
no me digan nada si me
da la gana de mojarme toda
y sentir el frió hasta en
mis entrañas,
Pero siempre alguno
me saca las ganas
con sus comentarios,
que son acertados.
"¡¡Mamá no seas loca
te vas a enfermar,
hace mucho frió!!",
"abuela no  podés,
está helado afuera!!!,
Sino mi marido,
"Si te hace mal y te
agarras gripe, no te haré
ni un té, tu te lo buscaste".
Yo sigo creyendo que soy
una niña, tengo inmunidad
a toda dolencia, pero
la verdad es que ya estoy vieja,
y si agarro frió
me doblega el reuma.

Virginia Pollero.



jueves, 17 de septiembre de 2015

Un viaje especial...

Hace veinte años manejaba un taxi. Lo hacía en el turno nocturno. Mi taxi se convirtió en un confesionario móvil. Los pasajeros subían y me contaban su vida. Encontré personas cuyas vidas me asombraban. Me adulaban, me hacían reír y también me deprimían. Pero ninguna me conmovió tanto como la mujer que recogí una noche.
Respondí una llamada de un pequeño edificio en una tranquila parte de la ciudad, pensé que recogería personas saliendo de una fiesta, alguien que había tenido una pelea con su amante o un trabajador que tenía que llegar temprano a la fábrica. Cuando llegué a las 2:30 a.m., el edificio estaba oscuro excepto por una luz en la ventana del primer piso.
Muchos conductores sólo hacen sonar su "bocina" una o dos veces, esperan un momento y después se van. Aunque la situación se veía peligrosa, yo siempre iba hacia la puerta. Sentí en mi corazón que este pasajero necesitaría ayuda, caminé hacia la puerta y al golpear una frágil voz respondió. Pude escuchar que algo era arrastrado a través del piso, después de una larga pausa, la puerta se abrió. Una pequeña mujer de unos ochenta años se paró frente a mí. Ella llevaba puesto un vestido floreado y un sombrero con un velo, como alguien de una película de los años 40'. A su lado una pequeña maleta.
El departamento se veía como si nadie hubiera vivido durante años, los muebles estaban cubiertos con sábanas, no había relojes, ni cuadros en las paredes.
Ella repetía su agradecimiento por mi gentileza.
-"No es nada", le dije. "Yo sólo intento tratar a mis pasajeros de la forma que me gustaría que mi madre fuera tratada".
-"Oh, estoy segura de que es un buen hijo", dijo ella. Cuando llegamos al taxi me dio una dirección, entonces preguntó: "¿Podría manejar a través del centro?"
-"Este camino no es el más corto", le respondí.
-"No importa", dijo ella "No tengo prisa, estoy camino al asilo".
La miré por el espejo retrovisor, por sus ojos rodaban algunas lágrimas...
"No tengo familia", dijo "y el doctor dice que no me queda mucho tiempo"
Sin pensarlo apagué el contador que marcaba el costo del viaje.
-"¿Qué ruta le gustaría seguir?", le pregunté.
Por las siguientes dos horas manejé a través de la ciudad. Ella me enseñó el edificio donde había trabajado. Manejé hacia el vecindario donde ella y su esposo habían vivido cuando eran recién casados. Me pidió que nos detuviéramos frente a un negocio de muebles donde una vez hubo un salón de baile, al que ella iba a bailar cuando era adolescente. Algunas veces me pedía que pasara lentamente frente a un edificio en particular, o una esquina y miraba en la oscuridad sin decir nada.
Con el primer rayo de sol apareciendo en el horizonte, ella repentinamente dijo:
-"Estoy cansada, llegó el momento de irnos".
Manejé en silencio hacia la dirección que ella me había dado. Era una pequeña casa, dos asistentes vinieron hacia el taxi tan pronto llegamos. Eran muy amables y cuidaban cada uno de sus movimientos.
Yo abrí la puerta y suavemente la sentaron en una silla de ruedas.
-¿Cuánto le debo? preguntó, buscando en su bolso.
-Nada, le dije.
-Es tu trabajo, debes cobrarme.
-Habrá otros pasajeros, le respondí.
Casi sin pensarlo, sentí un gran deseo de abrazarla. Ella me sostuvo con fuerza y dijo: Necesito un abrazo.
Apreté su mano y me despedí sintiendo que nunca más la vería. La puerta se cerró y fue como el sonido de una vida concluida. No recogí a ningún pasajero, manejé sin rumbo por el resto del día. No podía hablar, ¿Qué habría pasado si a la mujer la hubiese recogido un conductor malhumorado o alguien que estuviera impaciente por terminar su turno?, ¿Qué habría pasado si me hubiera rehusado a tomar la llamada o hubiera tocado la bocina una vez y me hubiera ido?
Los grandes momentos son los que nos atrapan desprevenidos, aquellos que para otros son sólo pequeños.
La gente tal vez no recuerde exactamente lo que tu hiciste o lo que tú dijiste... pero siempre recordarán cómo los hiciste sentir...
"Conserva el recuerdo del perfume de la rosa... y fácilmente olvidarás que está marchita"