domingo, 30 de agosto de 2015

Lo Que Las Madres Quieren

sábado, 29 de agosto de 2015

Solo momentos...




Quisiera salir a caminar sin rumbo,
o tomarme un ómnibus sin saber el destino.
purgar mi mente de penas y problemas
y recargarla de emociones y alegrías.

Pero sabido es que que la vida es algo así como
una noria, algunas veces estas en la cima
y otras rozando el suelo, pero nunca
se queda en un sitio para siempre, ¡por suerte!.

Es muy bueno que así sea, porque esa rotación
y las distintas etapas en que nos encontremos
es lo que nos dará la sapiencia de encarar
la existencia con confianza y paciencia.

Aunque haya días en que nos encuentre
abrumados sin saber que rumbo tomar o
a que destino dirigirnos debemos tener el temple
de esperar a que la noria gire un poquito.

Virginia Pollero.


.



domingo, 23 de agosto de 2015

HIJO,…ESTA VIDA ES TUYA!



Esta vida es tuya
Hazte cargo
de elegir
lo que quieres hacer.
Házte cargo
de amar lo que quieres en la vida
y ama sinceramente.
Házte cargo
de caminar por el bosque
y ser parte de la naturaleza.
Házte cargo
de controlar tu propia.
Nadie lo puede hacer por tí.
Házte cargo
de ser feliz.
Susan Politz Schutz

viernes, 21 de agosto de 2015

Mis viajes de ensueño....



Vamos, vamos todos a vivir,
no dejes que los problemas
te sujeten a un lugar, obstaculicen
tus sueños y no te dejen gozar.

La vida es tan solo un soplo,
una ráfaga fugaz, que pasa
como una tromba, no la dejemos
pasar sin prendernos de esa brisa
y volar, volar, volar.

Yo sueño con ver lugares
que sé no veré jamas,
pero de tanto anhelarlo
los conozco hasta de más.

Desearía ir a la India
su cultura me subyuga,
lugar de vacas sagradas´
y de extrema pobreza.




Otro lugar que conozco
aunque nunca he estado allí,
son los mercados flotantes
de  Tailandia en  Bangkok,.

Si es como creen algunos
que tuvimos otras vidas,
seguro que yo provengo
de esos preciosos lugares.




No me atraen para nada
palacios, castillos ni mansiones
de Hollywood  o de  cualquier
otro lugar en el mundo,
me gustan los lugares de gente
sencilla, trabajadora, honesta,
donde con lo poco que se o
poseo pueda tender una mano.

Virginia Pollero.




jueves, 20 de agosto de 2015

Reflexión...


Tuve una maestra muy especial en la escuela secundaria hace muchos años, cuyo marido murió  repentinamente de un ataque al corazón …
Aproximadamente una semana después de su muerte, compartió algunos de sus conocimientos con el salón de clases, con todos los estudiantes.
A medida que el sol de la tarde se atenuaba, llegó al vapor a través de las ventanas del aula y la clase estaba a punto de terminar  mudó un par de cosas a un lado en el borde de su escritorio y se sentó allí.
Con una mirada amable de reflexión sobre su rostro, hizo una pausa y dijo:
– “Antes de que la clase haya terminado, me gustaría compartir con todos ustedes un pensamiento, que no está relacionado con la clase, pero que creo que es muy, importante…
– Cada uno de nosotros está aquí en la tierra para aprender, compartir, amar, apreciar y dar todo de nosotros mismos.
– Ninguno de nosotros sabe cuándo  y como es esta fantástica experiencia, y cuando se terminará…  Tal vez esta es la manera del destino, de decirnos que tenemos que sacar el máximo provecho de cada día.”
Sus ojos se humedecieron y continuó…
– Así que me gustaría que todos ustedes me hagan una promesa…, a partir de ahora, en el camino a la escuela, o a su casa, encontrarán algo hermoso para  reparar en ello…  No tiene que ser algo que se ve. Podría ser un mensaje enviado, o, tal vez  el pan recién horneado con el delicioso aroma flotando fuera de la casa , o podría ser el sonido de la brisa ,el crujido de las hojas en los árboles, o la forma en la luz de la mañana las captura un mes Otoño con la caída de las hojas suavemente  al suelo.
– Por favor, espera estas cosas, y valorálas … Porque, si bien puede sonar trillado para algunos estas cosas son las cosas “de la vida”. Las pequeñas cosas que se ponen aquí en la tierra para disfrutar. Las cosas que a menudo damos por sentado tenemos que hacerlas  importante para nuestra vista, nuestros sentimientos… para que en cualquier momento …. todo se puede  inmortalizar “.
La clase estaba totalmente silenciosa…
Todos los libros se  recogieron y salimos  de la habitación pausadamente… en silencio, esa tarde me di cuenta de más cosas en la ruta de  mi casa a la escuela de lo que había que visto o aprendido en el semestre entero …
Cada vez en cuando, pienso en la profesora al recordar lo que  logró  por todos nosotros,  yo trato de apreciar todas las  cosas que a veces a todos nos pasan por alto.
Toma nota de algo especial que  ves hoy. Ir descalzo, o caminar en la playa al atardecer. Una parada en el camino a casa esta noche  conseguir momentos de risas en una heladería con un  cono  de rico helado…
Para cuando mas adelante, recordemos las  cosas que hicimos que a menudo nos lamentamos, pero mas nos lamentaríamos por las cosas que no hicimos…

El miedo...

miércoles, 19 de agosto de 2015

La envidia...





La envidia se nos genera a causa de nuestra propia inseguridad en lo que hacemos o somos. Nos lleva a buscar la aprobación de todos, a querer hacer más cosas de las que podemos, y eso puede llegar a ser terriblemente agotador. Las personas que sufren este mal, quizás actúan así de forma inocente, sin querer o sin darse cuenta… pero debe ser algo muy terrible de vivir, pues te hace sufrir, caer en la hipocresía, decir cosas desagradables… y finalmente nos vuelve en personas destructivas.
Si conoces a alguna persona envidiosa, con toda seguridad llegará a hacértelo pasar mal. Si eres tú la persona envidiosa, lo pasarás mal y harás daño o cansarás a otros, sólo por tus inseguridades.
La envidia es el miedo a no ser aceptado por nuestro entorno, es “inseguridad total en nosotros mismos”. Es fruto de dar demasiada importancia a lo que tienen y hacen los demás, e intentar superarles para recibir la aprobación y admiración. O igualmente, puede llevarte a criticar y echar abajo lo que los demás tienen, para que lo que tú tienes, al ser comparado, crezca en valor. La envidia de ningún modo es buena, y hay que tratar de controlar tal resentimiento porque sólo traerá soledad a nuestras vidas.