miércoles, 20 de mayo de 2015

LA FELICIDAD.-

La Felicidad no está ni en el pasado ni en el futuro, es hoy.
La cosa más fácil, equivocarse.
El obstáculo más grande, el miedo.
El error mayor, abandonarse.
La raíz de todos los males, el egoísmo.
La distracción más bella, el trabajo.
La peor derrota, el desaliento.
Los mejores profesores, los niños.
La primer necesidad, comunicarse.
Lo que nos hace más feliz, ser útiles a los demás.
El misterio más grande, la muerte.
El peor defecto, el malhumor.
La persona más peligrosa, la mentirosa.
La mayor satisfacción, el deber cumplido.
El sentimiento más ruin, el rencor.
El mejor remedio, el optimismo.
El regalo más bello, el perdón.
El resguardo más eficaz, la sonrisa.
Lo imprescindible, el hogar.
La ruta más rápida, el camino correcto.
La sensación más grata, la paz interior.
La fuerza más potente del mundo, la fe en ti mismo.
Las personas más necesarias, los padres.
La cosa más bella de todas, el amor.
Madre Teresa de Calcuta.

martes, 19 de mayo de 2015

Déjame....



Déjame creer que aun me amas,
déjame pensar que tu alma brama
llamando mi nombre a todas horas.
Quiero darme cuenta lentamente
que es un juego sucio de mi mente,
Que esto a sido todo una mentira,
solo así, solo entonces,
en la inmensidad de ese momento
cuando me despierte de ese sueño,
me iré a navegar en la mañana
en un mar de desolación y desventura.
Andaré a la deriva por un tiempo
hasta que asimile mi destino.

Virginia Pollero



domingo, 17 de mayo de 2015

VIVIR EN EL EXTRANJERO



"Somos muchos los que por diferentes motivos un día decidimos dejar nuestra casa, familia, amigos y amores para irnos a otra tierra a empezar de nuevo.
Sin ventajas, sin enchufes, sin apoyo, sólo con la maleta llena de trapos inadecuados para el invierno, ilusiones, un título enrolladito (que sigue enrolladito y sin homologar).
Un bolsillo lleno del dinero reunido durante el proceso de indecisión, y por si acaso, con las groserías bien aprendidas en todos los idiomas posibles, para por lo menos saber cuándo nos estaban insultando.
Muchos quisimos tirar la toalla más de una vez y mandar a donde se merecía al ignorante de turno, agarrar el primer avión cuando no teníamos cerca a nadie que nos hiciera un caldo de pollo para pasar la gripe. Muchos gastamos todo lo que nos sobraba del sueldo en tarjetas, cibercafés, estampillas, y cuanto medio nos permitiera seguir en contacto con los que se quedaron en casa o con los otros que estaban desparramados por el mundo.
Muchos tuvimos que auto-cantarnos el feliz cumpleaños, cenar solos en Navidad, trabajar en Año Nuevo para que el trago fuera menos amargo. Muchos nos perdimos los momentos importantes en la vida de nuestros seres queridos, no sólo la cotidianidad, sino esos momentos memorables. Somos los eternos ausentes en las bodas, nacimientos, cumplaños de quince, graduaciones, incluso de los funerales, principalmente los funerales.
Nos hemos convertido en facebook-twitter-skype-whatsapp- dependientes, y eso después de haber superado la era de la icq-messenger-postalelectrónica-fax-dependencia.
Hemos hecho nuevos amigos, formado una familia o hemos sido adoptados por la de otros. Nos hemos acostumbrado al frío o al calor, a que por estos lugares nadie hace cola para usar el transporte público, a caminar sin aferrar la cartera como si se tratara de la vida, a usar los hospitales públicos, a no dejar la luz encendida, a abrir las ventanas antes que encender el aire acondicionado, a dejar las frutas tropicales para los momentos especiales y atiborrarnos de fresas grandotas que sólo comíamos en la temporada de verano. Hemos aprendido a cruzar la calle por donde se debe, conducir como se debe, bajar y subir por donde se debe, a sentarnos en el autobús o ir apretados pero nunca colgando en la puerta, al silencio, a los parques con los columpios puestos, a la basura en los basureros, a la radio maaaaaaala y sin humor, al acento de Los Simpson, a cargar muchas moneditas en el bolsillo y reírnos solos pensando que rompimos el chanchito. Hemos aprendido a explicarle al carnicero cuál es el corte de carne que queremos para hacernos un buen asado. Se nos ha hecho un nudo en la garganta cuando por la tele escuchamos el himno antes del partido de la celeste. Hemos sido hormiguitas ahorradoras para organizarnos unas vacaciones en nuestra casa.
Nosotros no somos millonarios porque ganemos en dólares, euros o libras, no somos extranjeros porque tengamos doble nacionalidad, no somos sudacas, ni latinos. Somos un montón de gente que se ha jugado… y puso lo que tenía que poner, tanto como en nuestro propio país, pero con las oportunidades que allí no nos jugaban a favor. Nosotros somos testigos del cambio, porque para poder ver la totalidad de las cosas, hay que tomar distancia. Somos unos nostálgicos permanentes que añoramos el lugar donde nacimos y crecimos, pero el que era cuando nos fuimos… no el de ahora y que ya no reconocemos.
Nosotros somos esos con amigos en todo el mundo, que siempre tenemos visita en casa, que enviamos cosas y pedimos encargos, esos mismos que sufrimos paranoias nocturnas preguntándonos si nuestros seres queridos están en casa sanos y salvos y que aunque estemos pasando un mal momento siempre le decimos a nuestras madres que “estamos bien”.
Nosotros somos los que hacemos reír a nuestros nuevos amigos, los que les decimos que tienen que conocer el mejor país del mundo… pero que por favor, no vayan solos.
....y Siempre mirando..............Al Sur del Sur
No, esto no lo escribí yo.
Lo tomé de alguno de los muchos otros que un día decidieron probar suerte lejos de casita." y se que es así de real por experiencia propia.
(Anónimo).

sábado, 16 de mayo de 2015

No dejes...




No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
"Emito mis alaridos por los techos de este mundo",
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros "poetas muertos",
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los "poetas vivos".
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas ...

Lo copie de la web, no se quien es el autor

Eduardo Galeano, escritor uruguayo


Como cambiaron los tiempos

De niña no tuve juguetes comprados, mis padres no podían costearlos.
¡¡¡Que afortunada que fui!!!, gracias a la pobreza mis hermanos, vecinos, yo, todos los que estábamos en las mismas condiciones usábamos la imaginación haciendo nuestros propios inventos.
La tecnología es buena para muchas cosas, para buscar información, estar en constante comunicación con familiares o amigos que están lejos, para empresas, negocios internacionales, etc,  pero también nos a robado muchas otras.
No sé, quizás este equivocada , pero creo que para los niños y adolescentes esta modernización los ha perjudicado, se pasan horas y horas frente a una pantalla de computadora o  celular, con los video juegos, chateando, oyendo y viendo videos musicales, para lo cual no es necesario usar mucho la mente. Cuando tienen que hacer cualquier trabajo que requiere alguna operación matemática enseguida recurren a la aplicación de la calculadora en el celular, muchos tienen faltas ortográficas que no se les puede llamar errores, son horrores.
Los padre tienen que tomar medidas, hacerlos leer mas, escribir mas con lápiz y papel, que salgan al aire libre a jugar con amigos, que vean que la naturaleza existe y se interesen por ella.
Enseñarlos a cultivar alguna semilla y vea como crece, no es necesario tener un jardín con una pequeña maceta alcanza.
Mientras estemos a tiempo, tratemos de educarlos de manera que tengan que usar su cerebro lo mas posible, no les regalemos teléfonos, computadoras, calculadoras, si lo hacemos racionarles el tiempo de uso, esos objetos que en vez de ayudarlos a ser verdaderamente inteligentes los hacen dependientes pues sin ellos no pueden vivir. 



Zancos
Auto casero
Teléfono.
Balanza.
Cometa
Cazando luciérnagas.