Si Belén hubiese sabido lo que esa carta contenía, jamás la hubiese cogido. Le habría dicho al cartero que ella no se llamaba Belén, que la carta era para otra persona. Cuanto más seguía leyendo, más cuenta se daba de lo desgraciada que iba a ser a partir de ahora. Quiso leer la carta de nuevo pero no pudo seguir, por su cara corrían las lágrimas con tanta fuerza que de ese papel que tanto le iba a complicar la vida Ya no quedaba nada. - ¿Por qué me haces esto Ramón? No tenias ningún derecho, era nuestro secreto, algo que sólo deberíamos saber tu y yo. Había conocido a Ramón hace 20 años, era una tarde que ella había decidido ir al centro para hacer unas compras. Cuando salía de la tienda empezó a llover y decidió coger un taxi, no solía cogerlos pero ese día había ido a la peluquería y no quería mojarse. Al mismo tiempo que ella, levantaba el brazo para parar el taxi, otro brazo hacia lo mismo. - Señorita, tengo mucha prisa- le dijo él. - Yo lo ví primero- dijo Belén. Al cabo de unos minutos decidieron compartir el taxi. Mientras subía las escaleras de su casa, Belén se decía a si misma que había sido una mal educada, ni tan siquiera le había dado las gracias por no haberla dejado pagar su parte del taxi. - ¡Va ¡ Qué mas da si no nos vamos a ver nunca más. Belén no debería a ver dicho la frase nunca más. A la mañana siguiente cuando Belén salía del portal, alguien le dijo: - Señorita vera, yo quisiera dar le las gracias por compartir el taxi conmigo, para mi era de vital importancia llegar a esa reunión, me gustaría invitarla a un café. Belén siempre se preguntó por qué no dijo que no a ese primer café. A la tercera cita, Belén sabia de Ramón que era casado, tenía dos hijos y era un empresario importante Y Ramón sabia de Belén que estaba casada, tenía dos niñas y su marido era panadero. Los martes y viernes eran para Belén los días mágicos pues veía a Ramón de tres a cinco. A veces, Belén se confesaba delante del espejo del baño mientas se arreglaba para él. - ¿Por qué empecé esto? Quizás por que me gusta el riesgo, mi vida es demasiado simple, estoy enamorada de Ramón. O quiero vivir esa aventura que no tuve a los 17 años. ¡OH, Dios Ni siquiera me siento culpable. A veces cuando paseaba con Ramón y se quedaba mirando alguna joyería, él siempre le decía lo mismo: - Me gustaría comprarte un regalo algo que sellase más nuestro secreto - No Ramón, no quiero regalos, tengo lo mas valioso de ti, tu tiempo. Para Belén lo más maravilloso era cuando se juraban que este secreto solo sería de los dos. Ramón nunca faltó a sus citas con Belén, ni tan siquiera en verano cuando ella se iba al pequeño apartamento de la playa. Por eso esa tarde se fue muy preocupada cuando él no acudió a la cita. Aquella noche mientras cenaban, se enteró por la tele de la muerte de Ramón: un infarto segó su viuda, así lo dijo el locutor. Cuando su marido comentó los ricos también se mueren, Belén se mordió tan fuerte los labios que tuvo que irse al baño para limpiarse la sangre qué brotaba de su boca. A solas en el cuarto de baño volvió a confesarse en el espejo, entre las imágenes que le devolvía el espejo veía a Ramón jurándole que ese secreto solo les pertenecía a ellos dos. ¡No Ramón no tenias ningún derecho a sacar nuestro secreto, ¿Por qué me has tenido que poner en tu testamento?. Yo que nunca quise regalos, no quise nada que se pudiese comprar con dinero, sólo te quise a ti y tu tiempo.
domingo, 11 de enero de 2015
sábado, 10 de enero de 2015
ESTÁN LOS QUE....
Están los que....
Como se darán cuenta tengo mi propia modelo!!!
Están los que usan siempre la misma ropa,
los que llevan amuletos,
los que imploran mirando el cielo,
los que creen en supersticiones...
Pero también están los que siguen
corriendo cuando les tiemblan las piernas,
los que siguen jugando cuando se les acaba el aire,
los que siguen luchando cuando todo parece perdido.
Como que cada vez fuera la última vez,
convencidos de que la vida misma es un desafío.
Sufren pero no se quejan, porque saben que el dolor pasa,
el sudor se seca, el cansancio termina.
Pero hay algo que nunca desaparecerá :
"La satisfacción de haberlo logrado".
En sus cuerpos hay la misma cantidad de músculos,
y en nuestras venas corre la misma sangre.
Lo que nos hace diferentes es nuestro espíritu,
nuestra determinación de llegar a la cima,
una cima a la cual no se llega superando a los demás,
sino superándose a uno mismo.
los que imploran mirando el cielo,
los que creen en supersticiones...
Pero también están los que siguen
corriendo cuando les tiemblan las piernas,
los que siguen jugando cuando se les acaba el aire,
los que siguen luchando cuando todo parece perdido.
Como que cada vez fuera la última vez,
convencidos de que la vida misma es un desafío.
Sufren pero no se quejan, porque saben que el dolor pasa,
el sudor se seca, el cansancio termina.
Pero hay algo que nunca desaparecerá :
"La satisfacción de haberlo logrado".
En sus cuerpos hay la misma cantidad de músculos,
y en nuestras venas corre la misma sangre.
Lo que nos hace diferentes es nuestro espíritu,
nuestra determinación de llegar a la cima,
una cima a la cual no se llega superando a los demás,
sino superándose a uno mismo.
viernes, 9 de enero de 2015
MUJERES DE MÁS DE CUARENTA.
Las mujeres de mi generación son las mejores. Y punto. Hoy tienen cuarenta y pico, incluso cincuenta y pico, y son bellas, muy bellas, pero también serenas, comprensivas, sensatas, y sobre todo,endiabladamente seductoras, esto a pesar de sus incipientes patas de gallo o de esa afectuosa celulitis que capitanea sus muslos, pero que las hace tan humanas, tan reales. Hermosamente reales. Casi todas, hoy, están casadas o divorciadas, o divorciadas y vueltas a casar, con la idea de no equivocarse en el segundo intento, que a veces es un modo de acercarse al tercero, y al cuarto intento. Qué importa... Otras, aunque pocas, mantienen una pertinaz soltería y la protegen como ciudad sitiada que, de cualquier modo, cada tanto abre sus puertas a algún visitante. Nacidas bajo la era de Acuario, con el influjo de la música de Los Beatles, de Bob Dylan.... Herederas de la "revolución sexual" de la década de los 60 y de las corrientes feministas que, sin embargo recibieron pasadas por varios filtros, ellas supieron combinar libertad con coquetería, emancipación con pasión, reivindicación con seducción. Jamás vieron en el hombre a un enemigo a pesar que le cantaron unas cuantas verdades, pues comprendieron que emanciparse era algo más que poner al hombre a trapear el baño o a cambiar el rollo de papel higiénico cuando éste, trágicamente, se acaba, y decidieron pactar para vivir en pareja. Son maravillosas y tienen estilo, aún cuando nos hacen sufrir, cuando nos engañan o nos dejan. Usaron faldas hindúes a los 18 años, se cubrieron con sueters de lana y perdieron su parecido con María, la virgen, en una noche loca de viernes o sábado después de bailar. Hablaron con pasión de política y quisieron cambiar el mundo. Aquí hay algunas razones de por qué una mujer de más de 40 nunca te va a despertar en la mitad de la noche para preguntarte.... "Qué estás pensando?" - No le interesa lo que estás pensando. Si una mujer de más de 40 no quiere mirar un partido de football, ella no da vueltas alrededor tuyo. Se pone a hacer algo que ella quiere hacer y generalmente es algo mucho más interesante. Una mujer de más de 40, se conoce lo suficiente como para estar segura de sí misma, de lo que quiere, y de con quién lo quiere. Son muy pocas las mujeres de más de 40 a las que les importa lo que tú pienses de lo que ella hace. Una mujer de más de 40, tiene cubierta su cuota de relaciones "importantes" y "compromisos". Lo último que quiere en su vida es otro amante posesivo. Es muy raro que entren en una competencia de gritos en medio de la ópera o de un restaurante caro. Las mujeres de más de 40 son generalmente generosas en alabanzas. Ellas saben lo que es no ser apreciadas lo suficiente. Tienen suficiente seguridad en sí mismas como para presentarte a sus amigas. Una mujer más joven puede llegar a ignorar hasta a su mejor amiga. Las mujeres se vuelven psíquicas a medida que pasa el tiempo. No necesitas confesar tus pecados, ellas siempre lo saben. Son honestas y directas. Te dicen directamente que eres un imbécil si es lo que sienten sobre tí. Tenemos muchas cosas buenas que decir de las mujeres de más de 40 y por múltiples razones. Lamentablemente no es recíproco. Por cada impactante mujer de más de 40, inteligente, bien vestida ,sexy, hay un hombre con casi o más de 50.... pelado, gordo, barrigón y con pantalones arrugados haciéndose el gracioso con una chica de 20 años. Señoras.... les pido perdón por ello....... Autor: Santiago Gamboa, Escritor Colombiano.
jueves, 8 de enero de 2015
miércoles, 7 de enero de 2015
Los abuelos.
Orchanski es un pediatra cordobés muy reconocido, y éste es un artículo que publicó en uno de los diarios de Córdoba. Los abuelos no sólo cuidan; son el tronco de la familia extendida, aportan algo que los padres no siempre vislumbran: pertenencia e identidad. Enrique Orschanski. 19/01/2013 | Enrique Orschanski (Médico) En los últimos 50 años, nuestro estilo de vida familiar cambió drásticamente como consecuencia de un nuevo sistema de producción. La inclusión de la mujer en el circuito laboral llevó a que ambos padres se ausenten del hogar por largos períodos creando como consecuencia el llamado “síndrome de la casa vacía”. El nuevo paradigma implicó que muchos niños quedaran a cargo de personas ajenas al hogar o en instituciones. Esta tercerización de la crianza se extendió y naturalizó en muchos hogares. Algunos afortunados todavía pueden contar con sus abuelos para cubrir muchas tareas: la protección, los traslados, la alimentación, el descanso y hasta las consultas médicas. Estos privilegiados chicos tienen padres de padres, y lo celebran eligiendo todos los apelativos posibles: abu, abuela/o nona/o bobe, zeide, tata, yaya/o opi, oma, baba, abue, lala, babi, o por su nombre, cuando la coquetería lo exige. Los abuelos no sólo cuidan, son el tronco de la familia extendida, la que aporta algo que los padres no siempre vislumbran: pertenencia e identidad, factores indispensables en los nuevos brotes. La mayoría de los abuelos siente adoración por sus nietos. Es fácil ver que las fotos de los hijos van siendo reemplazadas por las de estos. Con esta señal, los padres descubren dos verdades: que no están solos en la tarea, y que han entrado en su madurez. El abuelazgo constituye una forma contundente de comprender el paso del tiempo, de aceptar la edad y la esperable vejez. Lejos de apenarse, sienten al mismo tiempo otra certeza que supera a las anteriores: los nietos significan que es posible la inmortalidad. Porque al ampliar la familia, ellos prolongan los rasgos, los gestos: extienden la vida. La batalla contra la finitud no está perdida, se ilusionan. Los abuelos miran diferente. Como suelen no ver bien, usan los ojos para otras cosas. Para opinar, por ejemplo. O para recordar. Como siempre están pensando en algo, se les humedece la mirada; a veces tienen miedo de no poder decir todo lo que quieren. La mayoría tiene las manos suaves y las mueven con cuidado. Aprendieron que un abrazo enseña más que toda una biblioteca. Los abuelos tienen el tiempo que se les perdió a los padres; de alguna manera pudieron recuperarlo. Leen libros sin apuro o cuentan historias de cuando ellos eran chicos. Con cada palabra, las raíces se hacen más profundas; la identidad, más probable. Los abuelos construyen infancias, en silencio y cada día. Son incomparables cómplices de secretos. Malcrían profesionalmente porque no tienen que dar cuenta a nadie de sus actos. Consideran, con autoridad, que la memoria es la capacidad de olvidar algunas cosas. Por eso no recuerdan que las mismas gracias de sus nietos las hicieron sus hijos. Pero entonces, no las veían, de tan preocupados que estaban por educarlos. Algunos todavía saben jugar a cosas que no se enchufan. Son personas expertas en disolver angustias cuando, por una discusión de los padres, el niño siente que el mundo se derrumba. La comida que ellos sirven es la más rica; incluso la comprada. Los abuelos huelen siempre a abuelo. No es por el perfume que usan, ellos son así. ¿O no recordamos su aroma para siempre? Los chicos que tienen abuelos están mucho más cerca de la felicidad. Los que los tienen lejos, deberían procurarse uno (siempre hay buena gente disponible). FINALMENTE Y PARA QUE SEPAN LOS DESCREIDOS.... LOS ABUELOS NUNCA MUEREN, SOLO SE HACEN INVISIBLES.
martes, 6 de enero de 2015
Ocasión especial...
Dedica 2 minutos a esta lectura. Es muy bonita! Antes de empezar a leer recuerda que no es una tontería.... Tan sólo las personas que tienen un alma noble pueden realmente apreciarla ... Ahora, si estás realmente seguro de ti mismo... empieza a leer. Cuento indio: Mi amigo abrió el cajón de la mesita de noche de su mujer y sacó un paquetito envuelto en un papel blanco. Éste, dijo, no es un simple paquete, es ropa interior. Tiró el papel y observó la preciosa seda del conjunto. “Lo compró la primera vez que fuimos a New York, hace 8 ó 9 años... Nunca lo usó.” Lo guardaba para una ocasión especial. Bien. Creo que ésta es la ocasión adecuada. Se acercó a la cama y apoyó el conjunto al lado de la ropa que llevaría a la funeraria: su mujer acababa de morir. Se giró hacia mí y me dijo: “NUNCA GUARDES NADA PARA UNA OCASIÓN ESPECIAL, CADA DÍA QUE VIVES ES UNA OCASIÓN ESPECIAL”. Todavía pienso cómo me han cambiado la vida estas palabras. Ahora leo más y limpio menos, me siento en la terraza… ... y admiro el panorama sin prestar atención a los hierbajos del jardín. Paso más tiempo con mi familia y mis amigos, y menos trabajando. He entendido que la vida es un conjunto de experiencias para gozar, no para sobrevivir. No guardo nada. Uso los mejores vasos todos los días. Me pongo el traje nuevo para ir al supermercado si me apetece. Ya no guardo mi mejor colonia para fiestas especiales, la uso todas las veces que me apetece. Las frases “Un día..” y “uno de estos días...” han desaparecido de mi vocabulario. Si merece la pena hacerlo ahora..... ¿por qué esperar? No sé lo que habría hecho la mujer de mi amigo, si hubiese sabido que no estaría aquí mañana. Creo que habría llamado a sus familiares y sus amigos más íntimos; a lo mejor habría llamado a viejos amigos para disculparse por viejas peleas.... Me gusta pensar que habría ido a un restaurante chino... Su preferido. Son estas pequeñas cosas no hechas las que me molestarían si supiera que tengo las horas contadas. Molesto porque dejaría de ver a los amigos que vería “uno de estos días”.... Molesto por no escribir esas cartas que quería escribir “algún día”...... Molesto y triste porque no dije a mis hermanos y a mis hijos cuánto les quiero..... Ahora intento no guardar nada que añadiría risa y alegría a nuestras vidas.... Cada día me digo a mi mismo que éste es un día especial. Cada día, cada hora, cada minuto es especial...
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