miércoles, 31 de diciembre de 2014

Pedacitos de amistad...





Yo pienso que el tiempo que pasamos con cada amigo es lo que hace a cada amigo tan importante. 
Las amistades se construyen de a pedacitos. 
Pedacitos de tiempo que vivimos con cada persona. No importa la cantidad de tiempo que pasamos con cada amigo, sino la calidad del tiempo que vivimos con cada persona. 
Cinco minutos pueden ser más importantes que un día entero.
Así, hay amistades hechas de risas y dolores compartidos, otras de la escuela, otras de salidas, cine y diversión, también están aquéllas que nacen y no sabemos de qué o por qué, pero sabemos que están presentes. 
Tal vez éstas estén hechas de silencios compartidos, o de mutua simpatía que no tiene explicación. 
Hoy también hay muchas amistades hechas sólo de e-mails, nuestras "amistades virtuales" nos hacen reír, pensar, reflexionar.
Aprendemos a amar a las personas sin juzgarlas por su apariencia o modo de ser, sin poder etiquetarlas (como a veces hacemos inconscientemente).
Hay amistades profundas que nacen así.
Saint-Exupéry dijo: "Fue el tiempo que pasaste con tu rosa lo que la hizo tan importante". 
Pienso que el tiempo que pasamos con cada amigo es lo que lo hace tan importante.
Porque el tiempo "perdido" con amigos no existe, es tiempo ganado, aprovechado, vivido, son recuerdos para un momento o para toda una vida.
Un amigo se torna importante para nosotros y nosotros para él, cuando somos capaces, aún en su ausencia, de reír o llorar, de extrañar o querer estar bien cerca de él sólo para disfrutar de su compañía.
Podemos tener varios mejores amigos de diversas maneras. Lo importante es saber aprovechar al máximo cada minuto vivido y tener después, en nuestros recuerdos, horas para pasar con ellos, aunque estén lejos.


Gracias a este humilde blog he logrado hacer amistades muy importantes y a las cuales valoro muchísimo. Quizás ustedes no se den cuenta lo importante que son para mi, les cuento, son mi compañía incondicional, sus mensajes me alientan a seguir por esta ruta que un día por casualidad, sin saber bien como ni porque, se me ocurrió abrir y me ha dado tantas alegrías. El saber que con lo que escribía o simplemente publicaba  podía tocarles el corazón, hacerlos reflexionar, regalarles algunas palabras de aliento, contarles mi vida para que se dieran cuenta el sacrificio es un aprendizaje con el cual aprendemos las lecciones de vida mas importantes, que sin importar las dificultades debemos seguir adelante, porque la vida es así como una rueda gigante en la cual estamos subidos y algunas veces nos toca estar en la cima y otras en el lugar mas bajo del circulo.
Por todo eso y más les doy las gracias a todos y cada uno de ustedes, sin importar lo que pase todos siempre van a habitar en mi corazón
Que pasen un hermoso fin de año y que el 2015 los colme con todo lo que desean, sobre todo, salud, amor y paz. Un fuerte abrazo y besitos de madre y abuela virtual.  

martes, 30 de diciembre de 2014

La edad....





Si debo elegir entre callar o gritar, grito, porque callar es renunciar. Cuando debo optar entre la charla amena y el debate ardiente, elijo el segundo, porque renunciar a confrontar ideas es optar por el silencio, y el silencio es un mal consejero cuando se tiene cierta edad. En el caso de tener que mentir para que me acepten, pues que no me acepten, porque fingir después de los cincuenta es robarle sentido a la vida. Más vale que no me quieran por lo que soy que tener que inventar a quien no soy para que me quieran. Si sabiendo tengo que declarar que no sé para que quien no sabe piense que sabe más que yo, o decir lo que sé aunque los que escuchan piensen que no sé lo que digo, elijo lo segundo, porque prefiero que me odien por lo que sé y no que me quieran por mi ignorancia. Si los que me escuchan no saben la diferencia entre el debate y la convivencia, entre la pelea y el consenso, transformando adversarios de un momento en enemigos definitivos, no me queda más remedio que seguir pagando el precio de ser como soy, porque si dejara de serlo traicionaría a todos los años que me condujeron hasta el presente. En otras palabras, de esa charla entre mí y yo nació la persona que soy hoy. Mayor, pero joven. Adulta, pero adolescente. Peleadora, pero una dama. Son esas las armas para luchar contra el peor enemigo de los muchos años - la vejez - Es por todo esto y más que siempre que puedo me dejo llevar por la joven que me habita, porque la edad podrá afectar al cuerpo pero no la niña que soy, y permitir que los años amordacen y oxiden a esa infante rebelde es caer en la emboscada que la vejez le tiende a todos los que dejan de tener esperanza en el mañana y se rinden a los achaques que los años les regalan. Lo que sí, no me cabe la menor duda de que moriré muy joven, aunque el cuerpo sea muy pero requete muy viejo. ¡Ojalá tú también!.

domingo, 28 de diciembre de 2014

La imaginación de la gente no tiene limites, esto esta buenísimo

Vivir es.....







Vivir es querer triunfar,
es querer amar, es querer hacer lo que te gusta
y lo que quieras.

Vivir es amar a quien tu quieras,
es que nadie te obligue a nada,
es que cada día
vivas en armonía con todos
y que goces de todo,
aún del problema del dolor.

Vivir es simplemente vivir,
sin mirar las dificultades,
sin oír las calumnias,
sin prestar atención a lo negativo.

Vivir es no hacer mal a nadie,
es no buscar la venganza,
es perdonar, es amar.

Vivir no es solo existir,
si no mas bien gozar
y ser personas
de bien en la sociedad,
sin tener que alabar ni obedecer a nadie
mas que a nosotros mismos.

Vivir es Creer en nuestra fuerza interna,

el hacer que las cosas  sucedan esta en nuestra mente,
Lo único que cae del cielo es la lluvia.

sábado, 27 de diciembre de 2014

Dos ranas en apuros...



Dos ranas saltaron dentro de un cubo de nata en una lechería.

-Más vale que nos demos por vencidas –croó una de ellas mientras se esforzaba en vano por salir. Estamos perdidas.

-Sigue nadando –dijo la otra. Saldremos de alguna manera.

-Es inútil –chilló la primera. Es demasiado espeso para nadar, demasiado blando para saltar y demasiado resbaladizo para arrastrarse. Como de todas maneras hemos de morir algún día, mejor que sea esta noche.

Así que dejó de nadar y pereció ahogada.

Su amiga siguió nadando y nadando sin rendirse. Y al amanecer se encontró sobre un bloque de mantequilla que ella misma había batido. Y allí estaba, sonriente, comiéndose las moscas que acudían en bandadas de todas las direcciones.

viernes, 26 de diciembre de 2014

Los dos hombres y la chimenea.



-Maestro - preguntó un hombre - quiero aprender
 de tu sabiduría. Me gustaría poder tomar la
 decisión adecuada en cada momento. ¿Qué debo hacer?
 ¿Por donde debo empezar?

magoEn lugar de contestar,
 el sabio le formuló una pregunta:

- De una chimenea salen
 dos hombres. Uno con la cara tiznada
 y el otro con la cara limpia,
 ¿cuál de los dos irá a lavarse?

- Es evidente -dijo el hombre,
 sin pensarlo demasiado- que se
 lava la cara el que la tiene sucia.

- ¡En absoluto! –dijo, entonces,
 el sabio. ¡El que está limpio! Pues,
 éste, al ver al compañero sucio
 enfrente de él, se dice:
 “Ya que está sucio, yo también
 debo estarlo. Por lo tanto,
 tengo necesidad de ir a lavarme”. Mientras que el que está sucio,
 al ver a su compañero limpio, se dice: “Puesto que él está limpio,
 yo también debo estarlo. Por tanto no es necesario que vaya a lavarme”.

No siempre lo evidente acerca a la actitud adecuada. Ve a casa y piensa.

El hombre se fue y regresó a los quince días.
 Entonces le dijo al sabio:

- ¡Qué estúpido fui! Tenías razón.
 El que se lava la cara es el que la tiene limpia.

- En absoluto –contestó el sabio. ¡El que está sucio!
 Pues éste, al ver sus manos llenas de hollín,
 se dice: “¡Estoy sucio! Tengo que ir a lavarme”.
 Mientras que el que está limpio, al ver sus manos limpias
, se dice: “Como no estoy sucio no tengo necesidad de lavarme...”.

La inteligencia y la lógica no siempre pueden darte una
 evaluación sensata de una situación. Sigue pensando.

El hombre regresó a su casa y pasados quince días volvió:

- ¡Ya sé, maestro! Los dos se lavan la cara. 
El que tiene la cara limpia, al ver que el otro
 la tiene sucia, cree que la suya está sucia y
 se lava; y el que la tiene sucia, al ver que el
 otro se lava la cara después de verlo, comprende
 que la tiene sucia y también se la lava.

El sabio hizo una pausa y luego añadió:

-No siempre la analogía y la similitud te servirán
 para llegar a la evaluación correcta si no es de una manera fortuita.

-No entiendo –dijo, desalentado, el hombre.

El sabio lo miró atentamente y le dijo:

-¿Cómo puede ser que dos hombres bajen por
 la misma chimenea y uno salga con la cara
 sucia y el otro con la cara limpia? Los dos,
 forzosamente, tienen que tener la cara sucia.

Cuando un problema está mal planteado, todas las soluciones son falsas.