domingo, 14 de diciembre de 2014

Cuando llegue a vieja, más de lo que estoy!!!





Cuando  llegue a vieja -si es que llego- y me mire al espejo y me cuente las arrugas como una delicada orografía de distendida piel. Cuando pueda contar las marcas que han dejado
las risas, las lágrimas y las preocupaciones, y ya mi cuerpo responda despacio a mis deseos, cuando vea mi vida envuelta en venas azules, en profundas ojeras, y vea bien blanca mi cabellera, me iré a dormir temprano -como corresponde- cuando vengan mi nieta y sobrinos nietos a sentarse sobre mis rodillas enmohecidas por el paso de muchos inviernos, sé que todavía mi corazón estará -rebelde- tictaquéando y las dudas y los anchos horizontes también saludarán mis mañanas.
Entonces y solo entonces tratare de esperar tranquila el ocaso de mi vida, sabiendo que di todo, que no me guarde nada.
Espero haber dejado una huella grabada, aunque no sea profunda en el corazón de mi familia y en algunas de las personas que conozco personal o virtualmente, si toqué algún corazón, si logre hacerlos reflexionar con alguna de mis publicaciones, si pude motivar a alguien a seguir adelante a pesar de sus problemas, eso me basta para morir en paz conmigo misma.

Refugio de perros.

Que lindo ver a los perritos bien cuidados, donde no los tienen atados y a la intemperie, en un hogar digno como ellos y todas las mascotas se merecen.


sábado, 13 de diciembre de 2014

Surya.

                     Grandes amigos 

Surya vive en un santuario de Carolina del Sur y ha hecho migas con un perro abandonado. Son inseparables y adorables 

Un verdadero Caballero...

Ser simplemente hombre es muy diferente a ser un caballero. Aquí unas cosas que un verdadero caballero hace a diario.

1. Si promete algo siempre lo cumple, mantener su palabra siempre será lo más importante para él.
2. Sólo un verdadero hombre sabe que ésto no lo hace más débil, si no más fuerte.
3. Habla fuerte y seguro de ti mismo.
4. Un caballero siempre se preocupa porque su mujer esté protegida y segura de que con él no le pasará nada malo.
5. No da explicaciones que no se deben dar, ya que él sabe que si las da, éstas parecerán excusas.
6. Si se equivoca sabrá pedir perdón y sabe que se tendrá que hacer responsable de sus actos.
7. Sabe cuando simplemente escuchar y cuando opinar.
8. Nunca se deja influenciar por personas cercanas a él y mucho menos hace caso a chismes.
9. Cuando está con su pareja, no se distrae con su celular y le hace ver que toda la atención se la dará por completo a ella.
10. Un verdadero caballero sólo tiene ojos y tiempo para una sola mujer.
11. Sabe que no necesita llegar a los golpes contra otro hombre en una discusión, él será lo suficientemente inteligente para dejarlo callado con palabras.
12. Da su tiempo y espacio a su pareja, de igual manera él siempre pedirá que se respete el suyo.
13. No deja que un pequeño mal entendido se convierta en un gran problema.
14. Antes de decir la frase “Te Amo”, te lo demuestra mucho tiempo antes con hechos.
15. Sabe exactamente qué responder cuando le preguntas: ¿Qué es lo que más te gusta de mi?
16. Se gana tu respeto y tu admiración sin mucho esfuerzo, ya que su filosofía de vida siempre ha sido “Hacer las cosas bien o mejor no hacerlas”.
17. Tenga o no dinero, es lo que menos le importa, sabe que todos al final de nuestras vidas nos iremos sin dinero. Sabe que lo único que importará es dejar huella en los corazones de muchas personas.
18. Tiene claro que ser un “caballero” jamás pasará de moda, no importa la época en la que estemos.
19. No sólo le importa ver memes y fútbol, también le encanta leer y aprender sobre diferentes temas.
20. No envidia a otros hombres. Él sabe que aunque muchos otros tengan muchas riquezas, simplemente no hay nadie como él en este mundo.
21. Nunca compara a su pareja con su ex pareja.
22. Es un caballero los 365 días del año, no sólo cuando quiere impresionar a una mujer.
23. Pide el consejo de su pareja, él sabe que detrás de todo gran hombre, siempre habrá una gran mujer.
24. Siempre se asegurará de que las únicas lágrimas que vea de su parjea, sean de felicidad y no de tristeza.
25. Sabe que el ser infiel es lo mismo que tirar a un abismo un hermoso diamante y en cambio recoger una piedra sin valor del suelo.
26. Le gusta la buena vida, y no exactamente en cuanto a lo material se refiere, sino más bien a la paz y tranquilidad consigo mismo.
27. Sabe que nunca está de más recordarle a su pareja que ella tiene algo que ninguna otra mujer podrá tener jamás; su corazón.
28. Le hace saber a su pareja que su mujer favorita, aparte de su mamá, es ella, son amores diferentes, las dos ocupan su corazón.
29. Lo único que le interesa cambiar de su mujer, es su apellido y no más.
30. Le hace saber a su mujer que si algún día tienen una hija, le encantaría fuera como ella cuando era pequeña.
31. Ama a su pareja no por ser perfecta; la ama por simplemente ser ella misma.
32. Puede saber que no tiene la mejor voz, pero aún así nadie le impedirá que cante de vez en cuando.
33. No deja que un día malo se convierta en una mala semana, mucho menos se desquita con otras personas.
34. Sabe besar como si fuera la primera vez a su pareja, sin importar cuantos años lleven juntos.
35. Sabe que la única forma en que posiblemente pueda herir a alguien, será diciéndole una verdad que no quiere escuchar y no con una mentira.
36. Da razones para creer en él, no para dudar de su palabra.
37. No deja que te vayas a dormir enojada con él. Siempre tratará de solucionar cualquier problema antes de que pase la noche.
38. Jamás perdona una infidelidad. Por mucho que te ame y extrañe, no volverás a saber de él. Ya que sabe lo que vale.
39. No le importa hacer las tareas que por mucho tiempo se pensó que las mujeres eran las únicas que las debían de hacer.
40. Sabrá que siempre será responsable de 2 cosas: de tu risa y de tu corazón, y jamás las pondrá en juego por ningún motivo.

viernes, 12 de diciembre de 2014

Mujer, ¡¡¡ Mujer jamás permitas!!!








Jamás permitas que algún hombre te esclavice, 
tú naciste para amar y no para ser esclava. 

Jamás permitas que tu corazón sufra en nombre del amor, 
amar es un acto de felicidad, ¿porqué sufrir?. 

Jamás permitas que tus ojos derramen lágrimas por alguien 
que nunca te hará reír. 

Jamás permitas que tu cuerpo sea usado, 
sabes que tu cuerpo es la morada del espíritu, entonces, 
¡mantenlo apreciado!. 

Jamás permitas quedarte horas esperando por alguien 
que nunca vendrá, ¡así te lo tenga prometido!. 

Jamás permitas que tu nombre sea pronunciado en vano por un hombre, 
¡que ni se sabe si tiene nombre!.

Jamás permitas que tu tiempo sea desperdiciado por alguien 
que nunca tendrá tiempo para ti. 

Jamás permitas escuchar gritos en tus oídos, 
¡el amor es el único que puede hablar más alto!. 

Jamás permitas que pasiones desenfrenadas te saquen 
de un mundo real para otro que nunca existió. 

Jamás permitas que  otros sueños se mezclen a los tuyos, 
convirtiéndolos en una gran pesadilla. 

Jamás confíes que alguien pueda volver, 
¡cuando nunca estuvo presente!. 

Jamás permitas prestar tu útero para engendrar un hijo 
que nunca tendrá un padre. 

Jamás permitas vivir en la dependencia de un hombre, 
haciendo creer que tú naciste inválida. 

Jamás permitas que quedes linda y maravillosa, 
¡para esperar a un hombre que no tiene ojos para admirarte!. 

Jamás permitas que tus pies caminen en dirección de un hombre, 
¡que sólo vive huyendo de ti!. 

Jamás permitas que el dolor, que la tristeza, que la soledad, 
que el odio, que el resentimiento, que los celos, que el rencor  y todo que pueda 
sacar el brillo de tus ojos, 
haciendo debilitar la fuerza que existe dentro de ti.


Jamás te permitas perder tu dignidad de ser... ¡Mujer!.



...Anónimo

jueves, 11 de diciembre de 2014

Te espero...

El cambio a la carta..




“Había muchas cosas que no comprendía. En ciertos aspectos que ni siquiera me gustaban, pero inmediatamente me di cuenta de que era algo por lo que merecía la pena luchar.” George Orwell.

Muchos hemos perdido la confianza en nuestros dirigentes: ajenos a la realidad que les rodea, codiciosos, corruptos, prepotentes y al servicio de intereses muy diferentes a los realmente democráticos. Al dejar de confiar en esas personas perdemos la fe no sólo en ellos sino en las instituciones que nos representan a todos. Algunos también hemos entendido en qué consiste el juego de tener que elegir y dividirnos entre la “opción derechas” o la “opción izquierdas”. Llegados a este punto muchos nos planteamos hacer algo para cambiar las cosas, mejor que seguir siendo espectadores de semejante saqueo. La verdad es que no es fácil: nos vemos muy pequeños, no sabemos cómo actuar y el poder sabe bien cómo defender sus grandes privilegios. Una opción puede ser cambiar el sistema. Pero, ¿Qué partes? ¿Todo? ¿Qué vendría después? ¿Quién lo haría?

De igual manera, demasiados “movimientos” se quedan por el camino: miles de nosotros podemos acudir a una manifestación, una conferencia, un foro… en búsqueda de justicia y respuestas. Pero los esfuerzos para convertir tales fines en metas colectivas suelen chocar con el individualismo fragmentado de nuestras preocupaciones e intereses, con nuestra “marca” u organización. Objetivos muy dignos y justos – la oposición a la guerra, la penalización de la especulación con alimentos, la defensa de la sanidad pública o la lucha contra el cambio climático – son a veces departamentos estancos y aislados unos de otros. Quizá sin darnos cuenta, algunos nos hemos convertido en consumidores de causas al escoger entre una amplia gama de metas justas. Y según las defendamos, a veces actuamos como si son únicas e incompatibles con otras. El resultado es la dificultad de imaginar formas o razones para combinarlas en un conjunto coherente, en un paraguas incluyente que obtenga resultados comunes. Hasta aquí llega este particular análisis de la realidad que nos rodea, más centrado en la identificación de problemas que de soluciones. Además el análisis, por sí sólo, es sólo análisis. ¿Entonces?

Es hora de avanzar por encima de nuestras diferencias e intereses, de nuestros miedos y dificultades, de nuestras excusas. De apartarnos de nuestras marcas y activismo departamental para ponernos al servicio de un futuro mejor. El cambio no se hace a la carta, se hace o no se hace. Nuestras diferencias son nuestra mejor oportunidad. Los resultados se pueden conseguir desde un elegante despacho, un comedor social, una clase de instituto, un huerto en la montaña o una red social. ¡No nos limitemos! Cada uno lo que pueda, como pueda y donde pueda. Pero actuando. No esperemos a que un Quijote solitario nos saque de nuestros problemas. Vayamos más allá de analizar, debatir y considerar algo como “interesante”: ¿Qué se consigue sólo con eso? Pongámonos en movimiento y no luchemos de forma aislada. Cada vez somos más, mejor informados y con más poder. Usémoslo. Tomemos conciencia y sobre todo… pongámosla en práctica. La historia nos demuestra que cosas mucho más difíciles se han conseguido caminando juntos. ¿A dónde? Hacia el sentido común.

“Cuando sueño solo, sólo es un sueño. Si soñamos juntos, es el principio de la realidad.” Helder Cámara.


Alfonso Basco