martes, 18 de noviembre de 2014

Mi cama!!!






La recuerdo como si fuera hoy, es una imagen que no se borra de mi mente, ¡¡¡mi cama de la niñez!!!.
Era un sofá plegable, lo mismo que el colchón, como no teníamos mucha comodidad, de día lo usábamos como sofá y denoche como cama.
En ella dormíamos mi hermana mayor y yo.
La imagen mas vívida que tengo de esa cama es de cuando tenia cuatro años, recién me había despertado, mi hermana que es cuatro años mayor que Yo ya se había ido a la escuela y mi hermano también.
En casa solo quedaban mi mamá y mi abuela, Mi padre que tenía un puesto de frutas y verduras había salido temprano para ir al mercado a comprar la mercadería para abastecer su puesto y mi tío (hermano de mi papá), que vivía con nosotros y ayudaba en el negocio, se había ido a abrir el local, mientras  mi padre llegaba con insumos que traía del mercado mayorista.
Al ratito de haberme despertado, pero todavía en la cama que estaba en el living de la casa, alguien golpeo la puerta, mi madre abrió y ahí me di cuenta que algo malo había sucedido, mamá lloraba y mi abuela también.
Mi mama fue a llamar a una vecina para que se quedara conmigo y ella y mi abuela salieron raudas ,
Yo me daba cuenta del alboroto pero no sabía que era lo que pasaba, mas tarde no se si ese mismo día o tiempo después, me entere que a mi tío, cuando estaba ayudando a mi papá a descargar el camión que traía la verdura, le había dado un ataque al corazón y falleció en el momento, tenia 23 años.
Vaya uno a saber porque esa imagen aun sigue viva en mi memoria, todo aquel bullicio de gente entrando y saliendo de casa y Yo en la cama.

lunes, 17 de noviembre de 2014

Cuando Yo me vaya....







Cuando yo me vaya, no quiero que llores, quédate en silencio, sin decir palabras, y vive recuerdos, reconforta el alma.
Cuando yo me duerma, respeta mi sueño, por algo me duermo; por algo me he ido.
Si sientes mi ausencia, no pronuncies nada, y casi en el aire, con paso muy fino, búscame en mi casa, búscame en mis libros, búscame en mis cartas, y entre los papeles que he escrito apurado.
Ponte mis camisas, mi sweater, mi saco y puedes usar todos mis zapatos. Te presto mi cuarto, mi almohada, mi cama, y cuando haga frío, ponte mis bufandas.
Te puedes comer todo el chocolate y beberte el vino que dejé guardado. Escucha ese tema que a mí me gustaba, usa mi perfume y riega mis plantas.
Si tapan mi cuerpo, no me tengas lástima, corre hacia el espacio, libera tu alma, palpa la poesía, la música, el canto y deja que el viento juegue con tu cara. Besa bien la tierra, toma toda el agua y aprende el idioma vivo de los pájaros.
Si me extrañas mucho, disimula el acto, búscame en los niños, el café, la radio y en el sitio ése donde me ocultaba.
No pronuncies nunca la palabra muerte. A veces es más triste vivir olvidado que morir mil veces y ser recordado.
Cuando yo me duerma, no me lleves flores a una tumba amarga, grita con la fuerza de toda tu entraña que el mundo está vivo y sigue su marcha.
La llama encendida no se va a apagar por el simple hecho de que no esté más.
Los hombres que “viven” no se mueren nunca, se duermen de a ratos, de a ratos pequeños, y el sueño infinito es sólo una excusa.
Cuando yo me vaya, extiende tu mano, y estarás conmigo sellada en contacto, y aunque no me veas, y aunque no me palpes, sabrás que por siempre estaré a tu lado.
Entonces, un día, sonriente y vibrante, sabrás que volví para no marcharme. 

domingo, 16 de noviembre de 2014

La bailarina de ballet...


Una joven había tomado clases de ballet durante toda su infancia, y había llegado el momento en que se sentía lista para entregarse a la disciplina que la ayudaría a convertir su afición en profesión.

Deseaba llegar a ser primera bailarina y quería comprobar si poseía las dotes necesarias, de manera que cuando llegó a su ciudad una gran compañía de ballet, fue a los camarines luego de una función, y habló con el director.

- Quisiera llegar a ser una gran bailarina, le dijo pero no sé si tengo el talento que hace falta.

- Dame una demostración, le dijo el maestro

Transcurridos apenas 5 minutos, la interrumpió, moviendo la cabeza en señal de desaprobación.

- No, no tiene usted condiciones.

- La joven llegó a su casa con el corazón, desgarrado, arrojó las zapatillas baile en un armario y no volvió a calzarlas nunca más, se casó, tuvo hijos y cuando se hicieron un poco mayores, tomó un empleo de cajera en un supermercado.

Años después asistió a una función de ballet, y a la salida se topó con el viejo director que ya era octogenario, ella le recordó la charla que habían tenido años antes, le mostró fotografías de sus hijos y le comentó de su trabajo en el supermercado, luego agregó:

- Hay algo que nunca he terminado de entender. Cómo pudo Usted saber tan rápido que yo no tenía condiciones de bailarina?

- Ahhh, apenas la miré cuando usted bailó delante de mí, le dije lo que siempre le digo a todas, le contestó.

- Pero eso es imperdonable! exclamó ella, arruinó mi vida, pude haber llegado a ser primera bailarina!

- No lo creo, repuso el viejo maestro. Si hubieras tenido las dotes necesarias, no habrías prestado ninguna atención a lo que yo dije.
                     Si tienen un sueño no renuncien al primer tropezón, o a la primera opinión
                     negativa, la persistencia es la madre de todos los triunfos.
                   




sábado, 15 de noviembre de 2014

Hubo un momento....



Hubo un momento en el que creías que la tristeza sería eterna; pero volviste a sorprenderte a ti mismo riendo sin parar. 
Hubo un momento en el que dejaste de creer en el amor; y luego apareció esa persona y no pudiste dejar de amarla cada día más. 
Hubo un momento en el que la amistad parecía no existir; y conociste a ese amigo que te hizo reír y llorar, en los mejores y en los peores momentos. 
Hubo un momento en el que estabas seguro que la comunicación con alguien se había perdido; y fue luego cuando el cartero visitó el buzón de tu casa. 
Hubo un momento en el que una pelea prometía ser eterna ; y sin dejarte ni siquiera entristecerte terminó en un abrazo. 
Hubo un momento en que un examen parecía imposible de pasar ; y hoy es un examen más que aprobaste en tu carrera. 
Hubo un momento en el que dudaste de encontrar un buen trabajo; y hoy puedes darte el lujo de ahorrar para el futuro. 
Hubo un momento en el que sentiste que no podrías hacer algo: y hoy te sorprendes a ti mismo haciéndolo. 
Hubo un momento en el que creíste que nadie podía comprenderte; y te quedaste paralizado mientras alguien parecía leer tu corazón. 
Así como hubo momentos en que la vida cambió en un instante, nunca olvides que un instante también puede cambiar tu vida y aún habrá momentos en que lo imposible se tornará un sueño hecho realidad. 

viernes, 14 de noviembre de 2014

Como decir las cosas....



Una sabia y conocida anécdota árabe dice que en una ocasión, un Sultán soñó que había perdido todos los dientes. Después de despertar, mandó a llamar a un Adivino para que interpretase su sueño. 

- ¡Qué desgracia, Mi Señor! - exclamó el Adivino - Cada diente caído representa la pérdida de un pariente de Vuestra Majestad. 

- ¡Qué insolencia! - gritó el Sultán enfurecido - ¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa? ¡¡¡Fuera de aquí!!! 

Llamó a su guardia y ordenó que le dieran cien latigazos. 

Más tarde ordenó que le trajesen a otro Adivino y le contó lo que había soñado. 

Éste, después de escuchar al Sultán con atención, le dijo: 

-¡Excelso Señor! Gran felicidad os ha sido reservada... ¡El sueño significa que sobreviviréis a todos vuestros parientes! 

Iluminóse el semblante del Sultán con una gran sonrisa y ordenó le dieran cien monedas de oro. 

Cuando éste salía del palacio, uno de los cortesanos le dijo admirado: 

-No es posible!, la interpretación que habéis hecho de los sueños es la misma que el primer Adivino. No entiendo porque al primero le pagó con cien latigazos y a ti con cien monedas de oro... 

-Recuerda bien, amigo mío- respondió el segundo Adivino -que todo depende de la forma en el decir... uno de los grandes desafíos de la humanidad es aprender el arte de comunicarse. 

De la comunicación depende, muchas veces, la felicidad o la desgracia, la paz o la guerra. 

Que la verdad debe ser dicha en cualquier situación, de esto no cabe duda, más la forma conque debe ser comunicada es lo que provoca, en algunos casos, grandes problemas. 

La abuela y el pastel


  



Un pequeño muchachito estaba contándole a su abuelita cuan mal iba "todo".
La escuela, problemas familiares, severos problemas de salud, etc.
Mientras tanto la abuela estaba horneando un pastel. Entonces ella le preguntó a su nietecito si deseaba un bocado de algo, a lo que por supuesto él aceptó de inmediato.

"Sírvete un poco de harina" le dijo

¡Uacala abuelita!, dijo el niño.

"¿Entonces que te parece servirte un par de huevos crudos?

"¡Ni loco! ¡Que feo!"

"¿Entonces tal vez te gustaría probar un poco de aceite de cocina o de polvo de hornear?"

"Abuelita, que te pasa. Todo eso esta crudo!"

A lo que la abuelita respondió: "En verdad, todas estas cosas se ven muy mal por si solas. Pero cuando todas ellas son mezcladas de manera correcta, de ellas nace un pastel delicioso.
Nuestra mente trabaja de la misma manera. Muchas veces nos preguntamos porque tenemos que pasar por momentos y circunstancias tan malos. Pero si sabes como ordenar todas estas cosas o circunstancias de manera correcta, ¡estas siempre obran para nuestro beneficio!

jueves, 13 de noviembre de 2014

Gracias por luchar, por haber hecho de este pequeño país un ejemplo para el mundo,
para que con tu ejemplo otros pueblos aprendan que no se necesita tener un título universitario
para que alguien sepa gobernar un país y lo haga con inteligencia, humildad y pensando
siempre en los mas desamparados. Siempre estarás en nuestro corazón como el mejor presidente del mundo.
Gracias JOSÉ (PEPE) MUJICA