jueves, 6 de noviembre de 2014

El árbol de los problemas...






El carpintero que había contratado para que me ayudara a reparar una vieja granja acababa de finalizar su primer día de trabajo. Su cortadora eléctrica se había dañado, haciéndole perder una hora de trabajo, y su viejo camión se negaba a arrancar. Mientras lo llevaba a su casa, permaneció en silencio. Cuando llegamos, me invitó a conocer a su familia. Mientras nos dirigíamos a la puerta, se detuvo brevemente frente a un pequeño árbol y tocó las puntas de las ramas con ambas manos. Cuando se abrió la puerta, ocurrió una sorprendente 
transformación. Su bronceada cara estaba plena de sonrisas. Abrazó a sus dos pequeños hijos y le dio un beso entusiasta a su esposa. 

De regreso me acompañó hasta el carro. Cuando pasamos cerca del árbol, sentí curiosidad 
y le pregunté acerca de lo que lo había visto hacer un rato antes. 

“Este es mi árbol de problemas —contestó—. Sé que no puedo evitar tener problemas en el 
trabajo, pero una cosa es segura: los problemas no pertenecen a la casa, ni a mi esposa, ni a mis 
hijos. Así que simplemente los cuelgo en el árbol cada noche cuando llego a casa, y en la mañana los recojo otra vez. Lo divertido —dijo sonriendo— es que cuando salgo a recogerlos, no hay tantos como los que recuerdo haber colgado la noche anterior”. 

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Encuentras lo que está en ti...

 

 

Una historieta popular del Cercano Oriente cuenta que un joven llegó al borde de un oasis contiguo a un pueblo y acercándose a un anciano le preguntó: 
—¿Qué clase de personas vive en este lugar? 
—¿Qué clase de personas vive en el lugar de donde tú vienes?, preguntó a su vez el anciano. 
—Oh, un grupo de egoístas y malvados, replicó el joven, estoy encantado de haberme ido de allí. A lo cual el anciano contestó: 
—Lo mismo vas a encontrar aquí. 

Ese mismo día otro joven se acercó a beber agua al oasis y viendo al anciano, preguntó: 
—¿Qué clase de personas vive en este lugar? El viejo respondió con la misma pregunta: 
—¿Qué clase de personas vive en el lugar de donde tú vienes? 
—Un magnífico grupo de personas, honestas, amigables, hospitalarias, me duele mucho haberlos dejado. 
—Lo mismo encontrarás aquí, respondió el anciano. 

Un hombre que había oído ambas conversaciones preguntó al viejo: 
—¿Cómo es posible dar dos respuestas diferentes a la misma pregunta? A lo cual el viejo respondió: 
—Cada cual lleva en su corazón el medio ambiente donde vive. Aquel que no encontró nada nuevo en los lugares donde estuvo no podrá encontrar otra cosa aquí. Aquel que encontró amigos allá, podrá encontrar también amigos aquí, porque, a decir verdad, tu actitud mental es lo único en tu vida sobre lo cual puedes mantener control absoluto. 

Siempre que tengas una actitud positiva hallarás la verdadera riqueza de la vida. Si miras dentro de ti sabrás que posees una gran fortaleza para entregar y para descubrir todas las cosas buenas en los demás. ¡Qué siempre encuentres un oasis de paz!
 


fe 

martes, 4 de noviembre de 2014

Amigo

Esta señorita!!!, mi nieta...






Esta señorita, así como la ven, es el oxigeno que me da vida, la luz de mis ojos,
es mi torbellino de alegrías y preocupaciones, un tiro al aire, un alma libre, muy independiente e inteligente.
Una dulce, con un corazón de oro, buenos sentimientos, amiga fiel de sus amigos, MI ORGULLO.
No tendría que decir que es mi torbellino de preocupaciones porque la verdad es que
ella no me da razones para hacerlo, soy yo, la que me preocupo porque hay tanta inseguridad en
este país, que me intranquilizo pensando que algo pueda sucederle.
Como a toda joven de 19 años, le gusta ir a bailar, salir con amigos, ir a tomar mate a la rambla,
a patinar, aparte de estudiar y trabajar. No se de donde saca tanta energía.
Como su mamá (mi hija) y ella viven conmigo, (no en la misma casa pero sí en el mismo terreno)
y las dos trabajan, yo les hago de comer para cuando llegan de sus respectivas ocupaciones, siempre tengo que ser precavida y
hacer comida de mas, porque nunca se sabe si viene sola o con alguna amistad y otras veces es
ella la que se queda en la casa de sus amigas, en ese caso siempre me llama para que me quede tranquila.
Recuerdo la primera vez que trajo un chico a casa, a mi esposo y a mi casi nos da un infarto, había sido compañero de ella de trabajo, no era un mal muchacho, solo que al primer golpe de vista te dejaba un poco desestabilizado, un flaco, todo tatuado y con rastas, tipo hippie, como Bob Marley. Siempre habíamos dicho que si el muchacho que trajera la hacia feliz, no nos íbamos a inmiscuir en su vida y no lo hicimos, después de todo tiene a su mamá y "donde manda capitán, no manda marinero", como dice el refrán. Con el tiempo lo dejo, las razones no las sé, pero su abuelo y yo nos alegramos, habíamos visto algunas acciones de él que no nos gustaban y un día olía a marihuana, Que fumara un porro no lo hace mala persona, pero a mi esposo y a mi, gente otra generación nos preocupaba. Por suerte a ella nunca se le pego nada, no fuma, no toma alcohol y no se droga, aprendió bien las lecciones de la madre y los abuelos.
Como no estarle agradecida a la vida, seria una egoísta enorme si pidiera riqueza o cosas materiales
teniendo en casa el tesoro mas grande que se puede obtener, además de un techo y alimentos todos los días, tengo una familia sana a la que amo y me aman,

Este es Bob Marley, el flaco era bien parecido.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Como se escribió el libro Tao Te King



 

¿Cómo se escribió uno de los libros más importantes del mundo? En el año vigésimo tercero del reinado de Zhao, Lao Tse percibió que la guerra terminaría por destruir el lugar donde vivía. Como había pasado años meditando sobre la naturaleza de la vida, sabía que en ciertos momentos es preciso ser práctico. Decidió, entonces, tomar la decisión más simple: mudarse. 

Tomó sus pocas pertenencias, y partió en dirección a Han Keou; en la puerta de salida de la ciudad, encontró un guardia. 

— ¿Adónde va tan importante sabio? —preguntó el guardia —. 
— Lejos de la guerra. 
— No puede irse así. Me gustaría mucho saber qué fue lo que aprendió en tantos años de meditación. Sólo lo dejaré partir si comparte conmigo lo que sabe. 

Nada más que para librarse del guardia, Lao Tse escribió ahí mismo un pequeño librito, cuya única copia le entregó. Después, continuó su viaje, y nunca más se oyó hablar de él. 

El texto de Lao Tse fue copiado y recopiado, atravesó siglos, atravesó milenios, y llegó hasta nuestro tiempo. Se llama Tao Te King, está publicado en portugués por varias editoriales, y es una lectura obligada. Aquí va una de sus páginas: 

Aquel que conoce a los otros es un sabio, 
Aquel que se conoce a sí mismo es un iluminado, 
Aquel que vence a los otros es fuerte, 
Aquel que se vence a sí mismo es poderoso, 
Aquel que conoce la alegría es rico, 
Aquel que conserva su camino tiene voluntad. 

Sé humilde, y permanecerás íntegro, 
Inclínate, y permanecerás erguido, 
Vacíate, y permanecerás repleto, 
Gástate, y permanecerás nuevo. 

El sabio no se exhibe, y por eso brilla, 
No se hace notar, y por eso es notado, 
No se elogia, y por eso tiene mérito, 
Y porque no está compitiendo, nadie en el mundo 
puede competir con él.