sábado, 25 de octubre de 2014

Gratitud...

Así como la calumnia es la vergüenza de la palabra, la gratitud es la satisfacción del sentir humano.
Todos los días el joven empresario salía de la oficina para desayunar. Sus compañeros caminaban junto a él, observando lo bien que le caía el caro traje. Su éxito arrasaba sin fronteras aniquilando cualquier posible competencia.
Gracias a una audacia sin precedentes ni escrúpulos, trepó por los cargos de la empresa hasta chocar con la cúspide, donde se supo mantener sin ninguna dificultad. Los lujos y caprichos eran parte de su rutina diaria. Tan solo Un extraño hábito que jamás se saltó:
Siempre se detenía frente a un andrajoso mendigo. A pesar de su mal olor y repugnante aspecto, charlaba con el unos minutos y le ofrecía una sustanciosa limosna en la despedida.
Uno de sus acompañantes no pudo más con la curiosidad preguntándole:
- ¿Por qué le das tanto dinero a ese mendigo? ¿Tranquilizas tu conciencia?
- Ese desgraciado es mi padre. –Contestó sin dejar dudas.- Me abandonó no queriendo saber nada de mí.
- ¿Y lo recompensas por ello? –Se asombró. 
Él, sonrió frotando su manga de seda:
- De alguna manera se lo he de agradecer... ¿No?
Lástima que, hasta la gratitud, en ocasiones es un acto de egoísmo.

Jesús Cano

viernes, 24 de octubre de 2014

Amantes VIP: la venganza de Jacqueline Kennedy.


Distante. Elegante. Siempre impecable. Fue todo un símbolo de su época: era la primera dama ideal que acompañaba –y perdonaba- a un marido tan amante de la política como de las polleras ajenas. Pero su vida íntima ocultó secretos, pasiones y relaciones prohibidas que hoy, 20 años después de  su muerte, salen a la luz en un libro que es best seller. Crónica de una revancha ¿perfecta?
Para muchos, fue una de las mujeres más importantes del siglo XX. Primera dama a los 31 e incuestionable ícono de moda, impuso un estilo de mujer y madre “perfecta” en tiempos en los que la hipocresía era un modo de vida. Tanto, que la foto que la muestra vistiendo su clásico trajecito rosa manchado de sangre al lado de su marido recién asesinado la llevó a inmortalizarse casi como una heroína de fines de la modernidad.




Pero no todo en la vida de Jacqueline Lee Bouvier Kennedy Onassis fue un lecho de rosas. Ni mucho menos. Es que detrás de los millones, los lujos y los excesos se escondieron lágrimas, traiciones y, por qué no, venganzas.
Y de esta vida convulsionada trata Jacqueline Kennedy Onassis: A Life Beyond Her Wildest Dreams (Jacqueline Kennedy Onassis: una vida más allá de sus sueños alocados). El libro escrito por Darwin Porter y Danforth Prince no sólo revela sus pasiones y relaciones ocultas sino que retrata a una mujer insaciable de poder, sexo… ¿Y amor?

    ¿Mujer de un solo hombre?
     “La virginidad era algo de lo que quería librarse lo más rápido posible. Si mis cálculos son correctos, se acostó con al menos cinco hombres antes de casarse con Kennedy", dijo de ella su íntimo amigo Truman Capote.
    A JFK llegamos. “El amor de su vida”, según las propias palabras de Jackie… Por poco tiempo. Es que el efecto “príncipe azul” duró sólo unos meses, hasta que el expresidente comenzó a tener amantes sólo unos meses después de su casamiento. Y no fue sólo Marilyn Monroe, tal vez ella fue su rubia debilidad más famosa, pero la lista fue interminable.
    Traicionada, sola, abandonada, cada vez le costaba más esconder la angustia que le provocaban las continuas infidelidades de su marido. Su vida sexual era pobre, ella misma se lo hacía saber a su entorno. "Quería algo rápido para volver al teléfono a hablar con algún político. Cuando teníamos sexo, él inmediatamente se daba vuelta y se dormía. Entonces yo me quedaba escuchando sus ronquidos, casi llorando por mi falta de satisfacción como mujer", se la escuchó decir. Hoy se sabe: Kennedy, detrás de su jopo impecable y su sonrisa blanqueada, no era un gran amante. No lo era, realmente.

    Relaciones prohibidas
    Tan sexual como lo había sido su marido, su lista de amantes –si bien más discreta- fue  tanto o más intensa que la de él. Viuda a los 34 años, luego de la muerte de JFK sus nuevos amantes fueron, ni más ni menos, que Robert y Edward Kennedy, hermanos de su difunto esposo. Escándalo en puerta, el clan más poderoso de los Estados Unidos hizo todo lo posible para que esto no se supiera. No lo lograron. 
    "Estoy enamorada de dos hombres al mismo tiempo, Bobby y Teddy", le dijo la ex Primera Dama a su amigo Capote cuando el primero anunció su candidatura a presidente. Pero en 1968 Robert también fue asesinado, lo que le liberó el camino a su hermano.
    De acuerdo a lo que publican Porter y Prince, Edward estuvo al lado de Jackie en cada una de sus crisis y se convirtió en “ese” hombre con el que ella siempre podía contar. "Siempre estuve enamorado de Jackie, desde el comienzo. Cuando Jack (JFK) murió, sabía que también estaba viendo a Bobby, pero eso no me detuvo", habría contado en privado el menor de la familia.
    Pero las lista de amantes sigue y excede los límites de su ex familia política. Hollywood también dijo presente en su cama: William Holden, Marlon Brando, Paul Newman, Warren Beatty, Frank Sinatra y Gregory Peck fueron algunas de las celebridades con las que compartió sábanas y placer.
    Poco caballero si se quiere, el actor de “El padrino” contó al detalle algunos de sus encuentros con Jackie sólo un año después de quedar viuda. "Ella esperaba que yo la llevara a la cama -escribió el actor-, pero como yo no hacía nada, tomó el asunto en sus propias manos y me hizo la pregunta mágica: '¿Quieres pasar la noche conmigo?'. 'Pensé que nunca me lo preguntarías', le contesté".
    Luego llegó el momento de Newman, que la acompañó en una noche de lujuria absoluta en un hotel. "Fue algo increíble. Paul y Jack tenían un pene idéntico. Fue como ser seducida por mi esposo otra vez. Escalofriante", le habría confesó Jackie a Truman Capote.
    Unos años después, en 1968, llegó a su vida su segundo y último marido, tal vez el hombre más poderoso que haya tenido en su vida: Aristóteles Onassis. El magnate griego no era el estilo de hombre que le gustaba pero “No podía quedar casada con un dentista de Nueva Jersey”, le explicó –cruda y sincera- a su amigo.
    En el ’75 volvió a quedar viuda. Y ya no hubo más maridos. Pero Jackie nunca estuvo sola, siempre estuvo rodeada de hombres.

    El poder del triunfo esta en tu mente.







    Había una vez un ciudadano que vivía al lado de una carretera donde vendía unas ricas albóndigas con pan. Estaba muy ocupado y por lo tanto no oía la radio, no leía los periódicos, ni veía la televisión. 

    Alquiló un trozo de terreno, colocó una gran valla y anunció su mercancía gritando a todo pulmón: «Compren deliciosas albóndigas calientes”. Y la gente se las compraba. 

    Aumentó la adquisición de pan y carne. Compró un terreno más grande para poder ocuparse mejor de su negocio. Y trabajó tanto que dispuso que su hijo dejara la Universidad donde estudiaba Ciencias Comerciales a fin de que le ayudara. 

    Sin embargo, ocurrió algo importante. Su hijo le dijo: 

    -”Padre, ¿pero no escuchas la radio, ni lees los periódicos? Estamos sufriendo una grave crísis. La situación es realmente mala; peor no podría estar”. 

    El padre pensó: «Mi hijo estudia en la Universidad, lee la prensa, ve la televisión y escucha la radio. Sabe entonces lo que dice”. 

    Compró pues menos pan y menos carne. Sacó la valla anunciadora, dejó el alquiler del terreno a fin de eliminar los gastos y ya no anunció sus ricas albóndigas con pan. Y las ventas fueron disminuyendo cada día más. 

    Después de un tiempo, el negocio estaba realmente afectado 

    -”Tenías razón hijo mío”, le dijo al muchacho. «Verdaderamente estamos sufriendo una gran crisis”. 

    Moraleja: 
    Si nos programamos para fracasar, fracasaremos. Si nos mentalizamos para ganar, ganaremos. Es una simple elección personal. En estos tiempos distintos, asumamos que hay muchas oportunidades esperando por nosotros
     

    jueves, 23 de octubre de 2014

    Cuando el cielo esté gris....

    Hay tiempos buenos y tiempos malos, pero siempre existirá una luz que nos guíe en esos momentos de oscuridad.

    Cuando el cielo esté gris
    acuérdate de cuando lo viste profundamente azul.

    Cuando sientas frío
    piensa en un sol radiante que ya te ha calentado.

    Cuando sufras una temporal derrota,
    acuérdate de tus triunfos y de tus logros.

    Cuando necesites amor
    revive tus experiencias de afecto y ternura, acuérdate de lo que has vivido y de lo que has dado con alegría.

    Recuerda los regalos que te han hecho, los abrazos y besos que te han dado, los paisajes que has disfrutado y las risas que de ti han brotado.

    Si esto has tenido lo puedes volver a tener y lo que has logrado, lo puedes volver a ganar.

    Piensa en lo bueno, en lo amable, en lo bello y en la verdad.
    Recorre tu vida y detente en donde haya bellos recuerdos y emociones sanas y vívelas otra vez, visualiza aquel atardecer que te emocionó.

    Revive esa caricia espontánea que se te dio.

    Disfruta nuevamente de la paz que ya has conocido,

     piensa y vive el bien.

    Allí en tu mente están guardadas todas las imágenes.

     Y solo tú decides cual has de volver a mirar.

    miércoles, 22 de octubre de 2014

    El viejo profesor....





    Un grupo de profesionales, todos triunfadores en sus respectivas carreras, se juntó para visitar a su antiguo profesor... 

    Pronto la reunión se enfoco acerca del interminable estrés que les producía el trabajo y la vida en general. 

    El profesor les ofreció café, fue a la cocina y pronto regresó con una cafetera grande y una selección de tazas de lo más selecta: de porcelana, plástico, vidrio, cristal -unas sencillas y baratas, otras decoradas, unas caras y otras realmente exquisitas-... 

    Tranquilamente les dijo que escogieran una taza y se sirvieran un poco del café recién preparado. Cuando lo hicieron, el viejo maestro se aclaró la garganta y con mucha calma y paciencia se dirigió al grupo: 

    Se habrán dado cuenta de que todas las tazas que lucían bonitas, se terminaron primero y quedaron pocas de las más sencillas y baratas; lo que es natural, ya que cada quien prefiere lo mejor para sí mismo, ésa es realmente la causa de muchos de sus problemas relativos al “Stress”. 

    Continuó: Les aseguro que la taza no le añadió calidad al café, en verdad la taza solamente disfraza o reviste lo que bebemos. 

    Lo que ustedes querían era el café, no la taza, pero instintivamente buscaron las mejores, después se pusieron a mirar las tazas de los demás. 

    Ahora piensen en esto: La vida es el café, los trabajos, el dinero, la posición social, etc. son sólo tazas, que le dan forma y soporte a la vida, y el tipo de taza que tengamos no define ni cambia realmente la calidad de vida que llevemos. A menudo, por concentrarnos sólo en la taza dejamos de disfrutar el café. 

    martes, 21 de octubre de 2014

    Todos tienen a alguien....

     “Todos tenemos a alguien, cuyo trabajo es importante para que nosotros podamos salir adelante. Uno necesita muchos paracaídas en la vida: uno físico, uno emocional y uno mental” Charles Plumb

    “La persona feliz aprende a descargarse de preocupaciones inútiles y de temores absurdos, y se entrega por completo a disfrutar de lo que la vida le va dando cada día y no espera ni exige demasiado para sentirse lleno de dicha” Bernabé Tierno

     “La vida tiene una meta ¡Trata de llegar a ella!” Anónimo

     “La vida es como una cuenta de ahorro, de la que retiras al final, lo que has depositado durante todos los años vividos” Anónimo

    Somos muchos los que olvidamos que el destino está en nuestras manos. Según lo que hagamos será un éxito o un motivo de orgullo o una derrota y causa de vergüenza” Og Mandino  

     “Hay hombres que nacen ya viejos, y otros que nunca parecen envejecer. Si logramos vivir con alegría y buena salud, seremos siempre jóvenes y moriremos en la juventud aunque nos pesen los años…” Tyran Edwards 

      “La persona feliz crea su propia felicidad, se la crea cada día porque sabe que no es algo que se encuentra o se recibe como regalo. Es una elección, una opción que cada cual ha de descubrir [...]

      “A menudo me he tenido que comer mis palabras y he descubierto que era una dieta equilibrada” Winston Churchill

     “Nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo. Nada es vital para vivir, porque cuando tu viniste a este mundo llegaste solo” Anónimo

     “Cuando escribo y cuando hablo procuro plantar semillas de esperanza; cuando trabajo en el huerto, he de plantar semillas de alimento. Ambas son absolutamente necesarias para la vida” Og Mandino