jueves, 23 de octubre de 2014

miércoles, 22 de octubre de 2014

El viejo profesor....





Un grupo de profesionales, todos triunfadores en sus respectivas carreras, se juntó para visitar a su antiguo profesor... 

Pronto la reunión se enfoco acerca del interminable estrés que les producía el trabajo y la vida en general. 

El profesor les ofreció café, fue a la cocina y pronto regresó con una cafetera grande y una selección de tazas de lo más selecta: de porcelana, plástico, vidrio, cristal -unas sencillas y baratas, otras decoradas, unas caras y otras realmente exquisitas-... 

Tranquilamente les dijo que escogieran una taza y se sirvieran un poco del café recién preparado. Cuando lo hicieron, el viejo maestro se aclaró la garganta y con mucha calma y paciencia se dirigió al grupo: 

Se habrán dado cuenta de que todas las tazas que lucían bonitas, se terminaron primero y quedaron pocas de las más sencillas y baratas; lo que es natural, ya que cada quien prefiere lo mejor para sí mismo, ésa es realmente la causa de muchos de sus problemas relativos al “Stress”. 

Continuó: Les aseguro que la taza no le añadió calidad al café, en verdad la taza solamente disfraza o reviste lo que bebemos. 

Lo que ustedes querían era el café, no la taza, pero instintivamente buscaron las mejores, después se pusieron a mirar las tazas de los demás. 

Ahora piensen en esto: La vida es el café, los trabajos, el dinero, la posición social, etc. son sólo tazas, que le dan forma y soporte a la vida, y el tipo de taza que tengamos no define ni cambia realmente la calidad de vida que llevemos. A menudo, por concentrarnos sólo en la taza dejamos de disfrutar el café. 

martes, 21 de octubre de 2014

Todos tienen a alguien....

 “Todos tenemos a alguien, cuyo trabajo es importante para que nosotros podamos salir adelante. Uno necesita muchos paracaídas en la vida: uno físico, uno emocional y uno mental” Charles Plumb

“La persona feliz aprende a descargarse de preocupaciones inútiles y de temores absurdos, y se entrega por completo a disfrutar de lo que la vida le va dando cada día y no espera ni exige demasiado para sentirse lleno de dicha” Bernabé Tierno

 “La vida tiene una meta ¡Trata de llegar a ella!” Anónimo

 “La vida es como una cuenta de ahorro, de la que retiras al final, lo que has depositado durante todos los años vividos” Anónimo

Somos muchos los que olvidamos que el destino está en nuestras manos. Según lo que hagamos será un éxito o un motivo de orgullo o una derrota y causa de vergüenza” Og Mandino  

 “Hay hombres que nacen ya viejos, y otros que nunca parecen envejecer. Si logramos vivir con alegría y buena salud, seremos siempre jóvenes y moriremos en la juventud aunque nos pesen los años…” Tyran Edwards 

  “La persona feliz crea su propia felicidad, se la crea cada día porque sabe que no es algo que se encuentra o se recibe como regalo. Es una elección, una opción que cada cual ha de descubrir [...]

  “A menudo me he tenido que comer mis palabras y he descubierto que era una dieta equilibrada” Winston Churchill

 “Nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo. Nada es vital para vivir, porque cuando tu viniste a este mundo llegaste solo” Anónimo

 “Cuando escribo y cuando hablo procuro plantar semillas de esperanza; cuando trabajo en el huerto, he de plantar semillas de alimento. Ambas son absolutamente necesarias para la vida” Og Mandino

Situación critica....






A veces nos quejamos de las injusticias que se cometen con nosotros,
de las oportunidades que pasan de largo y no tocan a nuestra puerta,
como reitera el conocido refrán.
Hace algunos años leí este relato del autor estadounidense Robert Folghum,
él mismo escribió: " Todo lo que debía saber lo aprendí en el Kinder".
Folghum cuenta que en el aeropuerto deuna cd. del sudeste asiático una joven
norteamericana con falda larga, sandalias, pelo suelto y mochila lloraba
desconsoladamente. La cara hinchada y enrojecida, los hombros se sacudían
con lo espasmos de sus sollozos. Un grupo de turistas dispuestos a documentarse
en un vuelo hacia EU su país de origen, conmovidos ante el sufrimiento visible de
la muchacha se acercaron a ella para tratar de ayudarla.
Llevo casi dos días sentada en esta sala de espera, el poco dinero que me quedaba
lo usé para comprar mi pasaje de avión de regreso a mi país. No he comido ni dormido
porque al llegar aqui me di cuenta de que perdí el boleto. No tengo a donde ir, ni
siquiera me alcanza para una llamada telefónica.
Un matrimonio de edad madura decide protegerla y la señora se ofrece a acompañarla
al baño para que se seque las lágrimas, se arregle un poco para llevarla luego a
comer algo. La joven empieza a tranquilizarse y accede a que la ayuden. De pronto,
al levantarse, da un grito que estremece a los que la escuchan. Al incorporarse,
la muchacha se da cuenta de que en el asiento estaba el boleto de avión que creía perdido
y que le permitiría volver a casa. Hasta aquí la historia. ¿ Cuantas veces a lo largo de
los años habremos actuado así, lamentando nuestra mala suerte y nuestras circunstancias
y paralizándonos ante las posibilidades de salida de una situación difícil? ¿ A cuantas
personas conoces que se sientan sobre su boleto? ¿ O puedes asegurar que has aprovechado
cada ocasión de mejorar o cambiar, enfrentando de manera optimista y positiva las circunstancias?
A veces con excusas y seudorazonamientos nos sentamos a llorar por un boleto que creemos perdido
y para encontrarlo sólo es necesario que nos levantemos y encaremos las cosas....Tu, ¿ Donde
acostumbras sentarte?
Recibe un afectuoso saludo y espero que este pequeño mensaje ocupe un lugar en tu compañía
y sirva de reflexión .


lunes, 20 de octubre de 2014

Me he dado cuenta....





Me he dado cuenta con el correr de los años que el enamoramiento no es mas que una simple pasión pasajera, es mas bien un alboroto de hormonas jóvenes que te hacen parecer que esa persona que conociste es la correcta para ti y que no podrías vivir sin ella. El problema empieza cuando empieza la convivencia, es ahí cuando te das cuenta que no todo es color de rosa. Comienzan los altercados. Vienen de familias diferente, con diferentes costumbres, diferentes valores o prioridades sumado  a otros problemas como el dinero, la educación de los niños, si es que los hay, las amistades de uno u otro, la repartición de los quehaceres de la casa y muchas cosas mas hacen que las relaciones se vaya deteriorando.                                                                
 Solo sobreviven aquellas parejas que tienen una comunicación muy fluida y son capaces de ceder un poquito cada uno, se necesita toneladas de paciencia. Pero por experiencia propia les puedo decir que después de pasar por tsunamis, tornados, y todas las catástrofes que acarrea un matrimonio o pareja, recién ahí se conoce el verdadero amor, que no tiene nada que ver con el sexo, la apariencia física o el dinero que hayamos acumulado o no.  Mas bien es un estado de paz, sabiendo que la persona que elegiste para compartir tu vida es tu alma gemela, la incondicional, la que te quiere como sos y viceversa, la que no te corta las alas, la que comparte todo contigo, la que cuando hay dos trozos de torta se agarra el mas pequeño para dejarte el mas grande, la que no se quiere morir primero porque no quiere que sufras por su culpa. Para mi, eso es verdadero amor, eso es lo que nos esta pasando a mi esposo y a mi  después de 44 años de casados. Espero que muchas parejas jóvenes lean esto, reflexionen, y no tiren la toalla al primer problema que se les presente, siéntense café por medo y hablen de los desacuerdos, pongan un poquito de voluntad cada uno para solucionarlos van a tener que sobrellevar muchas debacles que sin duda tendrán que pasar, si quieren logran seguir juntos después de todo, les cuento, que vale la pena, solo entonces, van a experimentar y se van a dar cuenta de lo que es el VERDADERO AMOR,

Virginia Pollero

domingo, 19 de octubre de 2014

La nueva vida de Scarlette.



Mi nombre es Scarlette, tengo 30 años y vivo junto a mi esposo y 2 hijos, mi vida ahora está llena de dicha y felicidad, pero no siempre fue así: Cuando tenia solo 15 años mi vida cambió para siempre. Te relataré los sucesos de mi vida, con la esperanza de que reflexiones un poco sobre la tuya.
Recién acababa de cumplir los 15 años, era hija única por lo que mis padres me trataban como a una reina y me daban todo lo que les pedía. Todos los días iba a divertirme con mis amigas y gastaba muchísimo dinero en las cosas más superficiales e inútiles que te puedas imaginar. Esto continuó durante mucho tiempo hasta que lo peor sucedió: Mis padres fallecieron en un trágico accidente, me quedé sola por completo, sin ningún familiar que pudiera encargarse de mi.
Mis padres no habían anticipado lo que les pasaría ¿Quién podría?, por lo que mi casa y todos los objetos en su interior me fueron despojados y me quedé literalmente en la calle. Tras muchas lagrimas comprendí que no solucionaría nada y me mudé a un barrio muy pobre en el que nunca había estado, pero era lo más que me podía permitir con el poco dinero que tenia.
Tras mucho tiempo de sufrimiento y deudas vi la luz al final del túnel: Conocí a una pequeña familia, muy humilde pero a mayor proporción bondadosa. Ellos me ayudaron en lo que podían, su ayuda cuando lo necesitaba e incluso comían en menor proporción para que yo pudiera satisfacer mi necesidad.
Para no alargar mucho la historia, te cuento que el hijo mayor de la familia tenia un  alma bella y bondadosa que terminó enamorándome, nos casamos algunos años después. Lo que quiero que reflexiones es lo siguiente: La mayoría de las veces, la gente que menos recursos tiene, son las que más bien hacen. Le dan más valor a las cosas más importantes, como el amor, la ayuda y la compasión. Creo que en algunas ocasiones te serviría ver la vida de la forma en que ellos la miran.

Los niños estaban solos...



Su madre se había marchado por la mañana temprano y los había dejado al cuidado de Marina, una joven de dieciocho años a  la que  aveces contrataba por unas horas para hacerse cargo de ellos a cambio de unos pocos pesos. Desde que el padre había muerto, los tiempos eran demasiado duros como para arriesgar el trabajo faltando cada vez que la abuela se enfermaba o se ausentaba de la ciudad.
Cuando el novio de la jovencita llamo para invitarla a un paseo en su coche nuevo, Marina no dudó demasiado. después de todo los niños estaban durmiendo como cada tarde, y no se despertarían hasta las cinco.
Apenas escuchó la bocina tomo su bolso y descolgó el teléfono. Tomo la precaución de cerrar la puerta del cuarto y se guardo la llave en el bolsillo. Ella no quería arriesgarse a que Pancho se despertara y bajara las escaleras para buscarla, porque después e todo tenia solo seis años y en un descuido podía tropezar y lastimarse. Además, pensó, si eso sucediera,¿como le explicaría a su madre que el niño no la había encontrado?
Quizás fue un cortocircuito en el televisor encendido o en alguna de las luces de la sala, o tal vez una chispa del hogar de leña; el caso es que cuando las cortinas empezaron a arder el fuego rápidamente alcanzo la escalera de madera que conducía a los dormitorios.
La tos del bebe debido al humo que se filtraba por debajo de la puerta lo despertó. Sin pensar, Pancho salto de la cama y forcejeo con el picaporte para abrir la puerta pero no pudo. De todos modos, si lo hubiera conseguido, el y su hermano de meses hubieran sido devorados por las llamas en pocos minutos.
Pancho grito llamando a Marina, pero nadie contesto su llamada de auxilio, así que corrió al teléfono que había en el cuarto (el sabia como marcar el número de su mamá pero no había linea.
Pancho se dio cuenta que debía sacar a su hermanito de allí. Intento abrir la ventana que daba a la cornisa, pero era Imposible para sus pequeñas manos destrabar el seguro y aunque lo hubiera conseguido aun debía soltar la malla de alambre que sus padres habían instalado como protección. cuando los bomberos terminaron de apagar el Incendio, el tema de conversación de todos era el mismo:
¿como pudo cargar el bebe en la mochila?
¿como pudo caminar por la cornisa con semejante peso y bajar por el árbol?
¿como pudo salvar su vida y la de su hermano?
el viejo jefe de bomberos,hombre sabio y respetado les dio la respuesta
Panchito estaba solo... no tenía a nadie que le dijera que no iba a poder hacerlo.