jueves, 9 de octubre de 2014

Carta a mi hija...

Carta a mi hija

Mi morocha del alma!!!

Cada día entiendo menos sus tareas complicadas de trabajo, tengo que ponerme en puntas de pie para poder besarla,  pareciese que cada día encojo un poquito mas.

Hace muchos años, cuando aún era una partícula de vida latiendo dentro de mí, cuando trataba de adivinar sus rostro, y su cuerpo empezaba a tomar forma en mis sueños, me preguntaba si sería capaz de responder a la oportunidad que se me ofrecía de que esa pequeña vida floreciera en mis manos. 

Ahora quiero dejarle un mensaje. Consciente está de que nada material puedo heredarle mas que un humilde techo, el hogar que con mucho sacrificio su padre y yo construimos. La verdadera riqueza quedará en su mente, en su corazón y en la perfecta maquinaria de sus cuerpo sano. Que agradezca diariamente a la vida porque puede ver, oír, amar y sentir. Y también, porque puede llorar y fracasar para empezar de nuevo. Que agradezca sobre todo que puede pensar y actuar, lo que le dará horizontes amplios, brillantes y fecundos. 

Que fije sus metas...  y las alcance y no olvide que tiene el deber de ser feliz, porque solamente así, podrá dar felicidad a quienes la rodean. La vida es el tesoro más preciado que posee, por lo tanto, tiene que aprender a disfrutar momento a momento. 

Y algo muy importante es que recuerde siempre que no es más feliz el que más tiene, 
sino el que menos envidia y menos necesidad de cosas materiales que no aportan nada a la vida. 

Saber ser siempre ella misma, tanto en el elegante banquete como en la comida sencilla que el amigo ofrece. Aprender a beber el vino o el agua con la misma alegría, saber compartir con el rico o el humilde la misma sonrisa. 

Regalarse tiempo para ella, nunca perder su capacidad para admirar el brillo de las estrellas en una noche clara, para escuchar el murmullo del riachuelo, para sentir el viento fresco de la mañana sobre su rostro. 

Y cuando tenga momentos de duda y tristeza, busque entre sus recuerdos, que 
ahí nos encontraremos. 


Esta carta la encontré hurgando en la web y la modifiqué para que el texto  se
ajuste al perfil de mi hija.  desconozco quien es el autor del original.


miércoles, 8 de octubre de 2014

Vale la pena sufrir por alguien?




 ¿QUÉ TAN DISPUESTOS ESTAMOS A SUFRIR POR ALGUIEN?
 CUENTAN QUE UNA BELLA PRINCESA ESTABA BUSCANDO CONSORTE.
 ARISTÓCRATAS Y ADINERADOS SEÑORES HABÍAN LLEGADO  DE TODAS PARTES
 PARA OFRECER SUS MARAVILLOSOS REGALOS. JOYAS, TIERRAS, EJÉRCITOS Y TRONOS
CONFORMABAN LOS OBSEQUIOS PARA CONQUISTAR A TAN ESPECIAL CRIATURA.
 ENTRE LOS CANDIDATOS SE ENCONTRABAN UN JOVEN PLEBEYO, QUE NO TENIA
MAS RIQUEZA QUE AMOR Y PERSEVERANCIA. CUANDO LE LLEGO EL MOMENTO DE HABLAR, DIJO: “PRINCESA, TE HE AMADO TODA MI VIDA. COMO SOY UN HOMBRE POBRE Y NO TENGO TESOROS PARA DARTE, TE OFREZCO MI SACRIFICIO COMO PRUEBA DE AMOR. ESTARÉ  CIEN DÍAS  SENTADO BAJO TU VENTANA, SIN MAS ALIMENTOS QUE LA LLUVIA Y SIN MAS ROPAS QUE LAS QUE LLEVO PUESTAS. ESO ES MI DOTE”.
 LA PRINCESA, CONMOVIDA POR SEMEJANTE GESTO DE AMOR, DECIDIÓ ACEPTAR:
 TENDRÁS TU OPORTUNIDAD: SI PASAS LA PRUEBA, ME DESPOSARAS”.
 ASÍ PASARON LAS HORAS Y LOS DÍAS. EL PRETENDIENTE ESTUVO SENTADO, SOPORTANDO LOS VIENTOS, LA NIEVE Y LAS NOCHES HELADAS. SIN PESTAÑEAR, CON LA VISTA FIJA EN EL BALCÓN DE SU AMADA, EL VALIENTE VASALLO SEGUÍA FIRME EN SU EMPEÑO, SIN DESFALLECER UN MOMENTO.
 DE VEZ EN CUANDO LA CORTINA DE LA VENTANA REAL DEJABA TRASLUCIR LA ESBELTA FIGURA DE LA PRINCESA, LA CUAL, CON UN NOBLE  GESTO Y UNA SONRISA, APROBABA LA FAENA.
 TODO IBA A LAS MIL MARAVILLAS. INCLUSO ALGUNOS OPTIMISTAS HABÍAN COMENZADO A PLANEAR LOS FESTEJOS.
 AL LLEGAR EL DÍA NOVENTA Y NUEVE, LOS POBLADORES DE  LA ZONA  HABÍAN SALIDO A ANIMAR AL PRÓXIMO MONARCA.
  TODO ERA ALEGRÍA Y JOLGORIO, HASTA QUE DE PRONTO, CUANDO FALTABA UNA HORA PARA CUMPLIRSE EL PLAZO, ANTE LA MIRADA ATÓNITA DE LOS ASISTENTES Y LA PERPLEJIDAD DE LA JOVEN PRINCESA, SE LEVANTO Y SIN DAR EXPLICACIÓN ALGUNA, SE ALEJÓ LENTAMENTE DEL LUGAR.
 UNAS SEMANAS DESPUÉS, MIENTRAS DEAMBULABA POR UN SOLITARIO CAMINO, UN NIÑO LO ALCANZÓ Y LE PREGUNTÓ:
¿QUÉ FUE LO QUE TE OCURRIÓ?... ESTABAS A UN PASO DE LOGRAR LA META. ¿POR QUÉ  PERDISTE ESA OPORTUNIDAD?¿....¿POR QUÉ TÉ RETIRASTE?...
 CON PROFUNDA CONSTERNACIÓN Y ALGUNAS LAGRIMAS MAL DISIMULADAS, CONTESTÓ EN VOZ BAJA:
 “””SI ELLA NO ME AHORRO UN DÍA DE SUFRIMIENTO.... NI SIQUIERA UNA HORA,  ES PORQUE NO MERECÍA MI   AMOR”””.
 EL MERECIMIENTO NO SIEMPRE ES EGOLATRÍA, SINO DIGNIDAD.
 CUANDO DAMOS LO MEJOR DE NOSOTROS MISMOS A OTRA PERSONA, CUANDO DECIDIMOS COMPARTIR LA VIDA, CUANDO ABRIMOS NUESTRO CORAZÓN DE PAR EN PAR Y DESNUDAMOS EL ALMA HASTA EL ULTIMO RINCÓN, CUANDO PERDEMOS LA VERGÜENZA, CUANDO LOS SECRETOS DEJAN DE SERLO, AL MENOS MERECEMOS COMPRENSIÓN.
 QUE SE MENOSPRECIE, IGNORE, OLVIDE O DESCONOZCA FRÍAMENTE EL AMOR QUE REGALAMOS A MANOS LLENAS ES DESCONSIDERACIÓN O, EN EL MEJOR DE LOS CASOS, DESINTERÉS O LIGEREZA.
 CUANDO AMAMOS A ALGUIEN QUE ADEMÁS DE NO CORRESPONDERNOS NOS DESPRECIA NUESTRO AMOR Y NOS HIERE, ESTAMOS EN EL LUGAR EQUIVOCADO.
 ESA PERSONA NO SE HACE MERECEDORA DEL AFECTO QUE LE PRODIGAMOS.
 LA COSA ES CLARA: SI NO ME SIENTO BIEN RECIBIDO EN ALGÚN LUGAR, EMPACO Y ME VOY.
 NADIE SE QUEDARÍA TRATANDO DE AGRADAR Y DISCULPÁNDOSE POR NO SER COMO LES GUSTARÍA QUE FUERA.
 NO HAY VUELTA DE HOJA: EN CUALQUIER RELACIÓN DE PAREJA QUE TENGAS, NO TE MERECE QUIEN NO TE AME, Y MENOS AUN, QUIEN TE LASTIME.
 Y SI ALGUIEN TE HIERE REITERADAMENTE SIN “MALA INTENCIÓN”, PUEDE QUE TE MEREZCA PERO NO TE CONVIENE.
 RETIRARSE A TIEMPO CON LA SATISFACCIÓN DE HABER  DADO LO MEJOR DE NOSOTROS MISMOS NO TIENE PRECIO!....
 ANDALE... COBIJATE CON APRECIO A TI MISMO, NO TE ABANDONES, QUIERE Y PROTEGE TU INTEGRIDAD DE SER TU MISMO.

martes, 7 de octubre de 2014

Instituto de formación masculina, curso para hombres.


 Un poco de humor, por favor no se me enojen amigos.






Requisito académico: SER HOMBRE
Grado: Avanzado (incluye ejercicios prácticos y sesiones de laboratorio)
Debido a la complejidad y dificultad de asimilación de los temas, este curso tendrá un máximo de 8 asistentes
TEMA 1: La Plancha: de la lavadora al armario, ese proceso misterioso.
TEMA 2: Cómo llenar la bandeja de los cubitos de hielo (paso a paso con diapositivas)
TEMA 3: La electricidad y tú: Ventajas de contratar a un técnico para las reparaciones.
TEMA 4: Últimos avances científicos: cocinar y sacar la basura NO provoca trastornos mentales (prácticas en laboratorio)
TEMA 5: Por qué está bien regalarle flores aunque ya estés casado con ella (gráficos y montaje audiovisual)
TEMA 6: El rollo del papel higiénico: ¿Nace el papel higiénico en el portarrollos?
TEMA 7: Cómo bajar la tapa del inodoro, paso a paso (esquema)
TEMA 8: Los hombres de verdad también preguntan a los transeúntes cuando se pierden.
TEMA 9: Hacer la maleta: ¿Incompetencia innata o incapacidad mental progresiva?
TEMA 10: La lavadora: esa gran desconocida.
TEMA 11: Diferencias fundamentales entre el cesto de la ropa sucia y el suelo (gráficos aclaratorios)
TEMA 12: El hombre como copiloto: ¿Es geneticamente posible no hablar e, incluso, no desencajarse convulsivamente mientras se estaciona la conductora?
TEMA 13: La taza del café del desayuno: ¿levita sola hasta el fregadero de la cocina?
TEMA 14: ¿Se puede seguir siendo "alguien" sin tener en la mano el control remoto de la tele?
TEMA 15: Comunicación extrasensorial: cuando se dice que algo está en el "cajón del armario", sólo un torpe necesita preguntar en qué cajón y de qué armario.
TEMA 18: Relajación y autocontrol (ejercicio de acompañante en un centro comercial sin protestar)
TEMA 19: Las latas de cerveza no saben arrastrarse solas hasta el bote de la basura (ejercicios con diversas marcas y tamaños)
TEMA 20: ¿Muerde el médico?
TEMA 21: Cómo luchar contra la atrofia cerebral: recordar cumpleaños, aniversarios...
TEMA 22: Cómo aprender a encontrar las cosas empezando a buscar en su sitio antes de revolver la casa a gritos.
Clausura del curso y entrega de diplomas. 

Acción poética, noética...

El violinista.






Había una vez un violinista llamado Paganini.
Algunos decían que era muy raro. Otros que era sobrenatural. Que era mágico. Las notas mágicas que salían de su violín tenían un sonido diferente, por eso nadie quería perder la oportunidad de ver su espectáculo.
Una noche, el público estaba preparado para recibirlo.
La orquesta entró y fue aplaudida. El director fue ovacionado. pero cuando Paganini apareció, el público deliró (aplaudía, gritaba, …).
Paganini coloca su violín en el hombro y lo que sigue es indescriptible, sorprendente, …
Blancas, negras, corcheas,…las notas parecen tener alas y volar con el toque de aquellos dedos encantados.
¡DE REPENTE, un sonido extraño interrumpe el ensueño…
¡Una de las cuerdas del violín de Paganini se rompe!
El director de la orquesta paró. La orquesta paró de tocar. El público paró.
¡Pero Paganini no paró. Mirando su partitura, él continuó sacando sonidos deliciosas de su violín sin problemas. El director y la orquesta, admirados, vuelven a tocar.
El público se calmó, cuando DE REPENTE, otro sonido extraño…
¡Otra cuerda del violín de Paganini se rompe!
El director paró de nuevo. La orquesta paró también.
¡Paganini no paró. Como si nada hubiera ocurrido, olvidó las dificultades y siguió arrancando sonidos imposibles de su violín.
El director y la orquesta, impresionados, vuelven a tocar.
Pero el público no podía imaginar lo que iba a ocurrir a continuación.
Todas las personas, asombradas, gritaron un OHHHH! Que retumbó por toda la sala.
Una tercera cuerda del violín de Paganini se rompió. El director para. La orquesta para.
La respiración del público para.
¡Pero Paganini NO para!!!.
Como si fuera un contorsionista musical, arranca todos los sonidos posibles de la única cuerda que sobra de aquel violín destruido. Ninguna nota fue olvidada.
El director,asombrado,se anima. La orquesta también. El público pasa del silencio a la euforia (grita, aplaude, se pone de pie, llora,…Pagani alcanza la Gloria, triunfa, …
“Victoria” es el arte de continuar “donde todos resuelven parar”

lunes, 6 de octubre de 2014

Vivir aprendiendo






Para vivir aprendiendo una linda moraleja
Vivir Aprendiendo
A los 5 años, aprendí que a los pececitos dorados no les gustaba la gelatina.
A los 9, aprendí que mi profesora solo me preguntaba cuando yo no sabía la respuesta.
A los 10, aprendí que era posible estar enamorado de cuatro chicas al mismo tiempo.
A los 12, aprendí que, si tenia problemas en la escuela, los tenía más grandes en casa.
A los 13, aprendí que, cuando mi cuarto quedaba del modo que yo quería, mi madre me mandaba a ordenarlo.
A los 15, aprendí que no debía descargar mis frustraciones en mi hermano menor, porque mi padre tenía frustraciones mayores y la mano más pesada.
A los 20, aprendí que los grandes problemas siempre empiezan pequeños.
A los 25, aprendí que nunca debía elogiar la comida de mi madre,  cuando estuviera en presencia de mi esposa.
A los 27, aprendí que el titulo obtenido no era la meta soñada.
A los 28, aprendí que se puede hacer, en un instante, algo que te va a hacer doler la cabeza la vida entera.
A los 30, aprendí que cuando mi esposa y yo teníamos una noche sin chicos, pasábamos la mayor parte del tiempo hablando de ellos
A los 33, aprendí que a las mujeres les gusta recibir flores, especialmente sin ningún motivo.
A los 34, aprendí que no se cometen muchos errores con la boca cerrada.
A los 38, aprendí que, siempre que estoy viajando, quisiera estar en casa; y siempre que estoy en casa me gustaría estar viajando.
A los 39, aprendí que puedes saber que tu esposa te ama cuando quedan dos croquetas y elige la menor.
A los 42, aprendí que, si estás llevando una vida sin fracasos, no estas corriendo los suficientes riesgos.
A los 44, aprendí que puedes hacer a alguien disfrutar el día con solo enviarle una pequeña postal.
A los 47, aprendí que niños y abuelos son aliados naturales.
A los 55, aprendí que es absolutamente imposible tomar vacaciones sin engordar cinco kilos.
A los 63, aprendí que es razonable disfrutar del éxito, pero que no se debe confiar demasiado en el. También a los 63, aprendí que no puedo cambiar lo que pasó, pero puedo dejarlo atrás.
A los 64, aprendí que la mayoría de las cosas por las cuales me he preocupado nunca suceden.
A los 67, aprendí que si esperas a jubilarte para disfrutar de la vida, esperaste demasiado tiempo.
A los 71, aprendí que nunca se debe ir a la cama sin resolver una pelea.
A los 72, aprendí que, si las cosas van mal, yo no tengo por qué ir con ellas.
A los 76, aprendí que envejecer es importante.
A los 91, aprendí que amé menos de lo que hubiera debido.
A los 92, aprendí que todavía tengo mucho para aprender.
Moraleja
Siempre estamos aprendiendo algo nuevo, algo lindo, algo digno, como por ejemplo que la paz no se logra si realmente no se está dispuesto a perdonar por ella, entender cuál es la verdadera importancia de la familia, de la gente simple, de la vida misma. Que si bien todos tenemos distintas cualidades, capacidades y habilidades, sepamos valorar las que tenemos y podemos ofrecer a los demás y además enriquecernos, aceptar y disfrutar con las que otros nos pueden brindar. Saber aceptar nuestras limitaciones y no olvidarnos de nuestras metas, aunque muchas veces parezcan muy lejanas difíciles. Encaminarse hacia ellas es el primer paso hacia algo que ni siquiera podemos imaginar.
Realmente no tiene mucha importancia hasta qué edad vivimos, lo importante es sentir que no lo hemos hecho en vano.