viernes, 3 de octubre de 2014

Con el tiempo aprendes....






Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.
Con el tiempo comprendes que solo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.
Con el tiempo te das cuenta de que si estas al lado de esa persona solo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás deseando no volver a verla.
Con el tiempo te das cuenta de que los amigos verdaderos valen mucho más que cualquier cantidad de dinero.
Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado solo de amistades falsas.
Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida.
Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es solo de almas grandes…
Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.
Con el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz con tus amigos, algún día lloraras por aquellos que dejaste ir.
Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona, es irrepetible.
Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados.
Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy, porque el terreno del mañana, es demasiado incierto para hacer planes.
Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas.
Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.
Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.
Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo…. ante una tumba…, ya no tiene ningún sentido…
Pero desafortunadamente….SOLO CON EL TIEMPO….
Y como aún es tiempo… mando muchísimos saludos a todos.. para los que ya no estamos juntos, por todos los momentos buenos y malos que nos tocó vivir.. y a todos con los que ahora estoy pasando momentos geniales.. gracias por estar …
Y RECUERDA ESTAS PALABRAS:
“EL HOMBRE SE HACE VIEJO MUY PRONTO Y SABIO MUY TARDE” JUSTAMENTE CUANDO YA NO HAY TIEMPO

jueves, 2 de octubre de 2014

familia de monos

Los humanos tenemos mucho que aprender de los animales, nos dan ejemplo de vida a cada momento!!!.

Envejecer es obligatorio, madurar es opcional.





El primer día en la universidad nuestro profesor se presentó y nos pidió que procuráramos llegar a conocer a alguien a quien no conociéramos todavía. Me puse de pie y miré a mí alrededor, cuando una mano me tocó suavemente el hombro. Me di la vuelta y me encontré con una viejita arrugada cuya sonrisa le alumbraba todo su ser. ‘Hola, buen mozo. Me llamo Rose. Tengo ochenta y siete años. ¿Te puedo dar un abrazo?
Me reí y le contesté con entusiasmo: ‘¡Claro que puede!’ Ella me dio un abrazo muy fuerte.
‘Por qué está usted en la universidad a una edad tan temprana, tan inocente?’, le pregunté. Riéndose contestó: ‘Estoy aquí para encontrar un marido rico, casarme, tener unos dos hijos, y luego jubilarme y
viajar.’
‘Se lo digo en serio’, le dije. Quería saber qué le había motivado a ella a afrontar ese desafío a su edad.
‘¡Siempre soñé con tener una educación universitaria y ahora la voy a tener!’, me dijo. Después de clases caminamos al edificio de la asociación de estudiantes y compartimos un batido de chocolate. Nos hicimos amigos enseguida. Todos los días durante los tres meses siguientes salíamos juntos de la clase y hablábamos sin parar. Me fascinaba escuchar a esta “máquina del tiempo”.
Ella compartía su sabiduría y experiencia conmigo. Durante ese año, Rose se hizo muy popular en la universidad; hacía amistades a donde iba. Le encantaba vestirse bien y se deleitaba con la atención que recibía de los demás estudiantes. Se lo estaba pasando de maravilla. Al terminar el semestre le invitamos a Rose a hablar en nuestro banquete de fútbol.
No olvidaré nunca lo que ella nos enseñó en esa oportunidad. Luego de ser presentada, subió al podio. Cuando comenzó a pronunciar el discurso que había preparado de antemano, se le cayeron al suelo las tarjetas donde tenía los apuntes.
Frustrada y un poco avergonzada se inclinó sobre el micrófono y dijo simplemente, ‘disculpen que esté tan nerviosa. Dejé de tomar cerveza por cuaresma y ¡este whisky me está matando!’
‘No voy a poder volver a poner mi discurso en orden, así que permítanme simplemente decirles lo que sé.’ Mientras nos reíamos, ella se aclaró la garganta y comenzó: ‘No dejamos de jugar porque estamos viejos; nos ponemos viejos porque dejamos de jugar. Hay sólo cuatro secretos para mantenerse joven, ser feliz y triunfar.’
‘Tenemos que reír y encontrar el buen humor todos los días.’
‘Tenemos que tener un ideal. Cuando perdemos de vista nuestro ideal, comenzamos a morir. ¡Hay tantas personas caminando por ahí que están muertas y ni siquiera lo saben!’
‘Hay una gran diferencia entre ponerse viejo y madurar. Si ustedes tienen diecinueve años y se quedan en la cama un año entero sin hacer nada productivo se convertirán en personas de veinte años. Si yo
tengo ochenta y siete años y me quedo en la cama por un año sin hacer nada tendré ochenta y ocho años.
Todos podemos envejecer. No se requiere talento ni habilidad para ello. Lo importante es que maduremos encontrando siempre la oportunidad en el cambio.’
‘No me arrepiento de nada. Los viejos generalmente no nos arrepentimos de lo que hicimos sino de lo que no hicimos. Los únicos que temen la muerte son los que tienen remordimientos.’
Terminó su discurso cantando ‘La Rosa’. Nos pidió que estudiáramos la letra de la canción y la pusiéramos en práctica en nuestra vida diaria.
Rose terminó sus estudios. Una semana después de la graduación, Rose murió tranquilamente mientras dormía. Más de dos mil estudiantes universitarios asistieron a las honras fúnebres para rendir tributo a la maravillosa mujer que les enseñó con su ejemplo que nunca es demasiado tarde para llegar a ser todo lo que se puede ser.
Moraleja
“No olviden que ENVEJECER ES OBLIGATORIO; MADURAR ES OPCIONAL.”

miércoles, 1 de octubre de 2014

SOY....

El futuro novio.





Mi novia y yo habíamos andado por mas de un año, y decidimos casarnos. Mis padres nos ayudaron en toda forma posible, mis amigos me apoyaban. Y mi novia era un sueño.
Solo había una cosa que me molestaba mucho, y era la mejor amiga de ella. Era inteligente y sexy, y a veces flirteaba conmigo, lo que me consternaba.
Un día, la amiga de mi novia me hablo por teléfono y me pidió que fuera a su casa a ayudarle con la lista de los invitados a la boda. Así que fui para allá. Ella estaba sola, y cuando llegue, me susurró que, ya que me iba a casar con su mejor amiga, y tomando en cuenta que ella tenia ciertos sentimientos y deseos hacia mi persona, y que ya no podía aguantarse mas, y que antes que me casara y comprometiera mi vida a su mejor amiga, quería hacer conmigo el amor una sola vez.
¿¿¿¿¿¿Que podía decir???????????
Estaba totalmente sorprendido, y no pude decir palabra. Así que me dijo, “Iré al cuarto, y si tu lo deseas, entra y me tendrás.”
Admire su maravilloso trasero mecerse al subir las escaleras. Me levante del sillón y estuve así, de pie, por un momento. Me di vuelta y fui a la puerta principal, la cual abrí, y salí a la calle, me dirigía a mi carro.
Mi novia estaba afuera!!!!!!!!!!!!!!
Con lagrimas en sus ojos, me abrazo y me dijo, “Estoy muy feliz y orgullosa de ti. Has pasado mi pequeña prueba. No podía tener a un mejor hombre como esposo!”
Moraleja: Siempre deja tus condones en el carro.

martes, 30 de septiembre de 2014

Un cuento triste




Como todas las tardes Amelia tomaba un baño y después se sentaba frente al espejo para arreglarse por horas, sacaba una gastada caja de pinturas, un labial carmesí y un par de pequeños aretes que trataba con extremo cuidado, el brillo de estos era tan intenso como el amor que le tenía al muchacho que se los había obsequiado, ese mismo para quien se embellecía todos los días.
Después de ponerse el mejor de sus vestidos, se sentaba junto a la ventana a escuchar el timbre que anunciaba la hora de salida de los empleados de la fábrica, entonces su corazón latía más rápido, pues sabía que su amado venia corriendo a su encuentro, trayendo entre sus manos alguna flor silvestre que recogió en el camino o un detalle elaborado solo para ella en su clase de carpintería.
Amelia esperaba con total ilusión, sin apartar la vista del camino, pero con el paso de las horas, su sonrisa se marchitaba, las lágrimas brotaban y terminaba con el corazón hecho pedazos, hasta que el cansancio la vencía, haciéndola dormir recargada en la ventana. Entonces dos chicas entraban en la habitación, la tomaban con cuidado entre sus brazos, para llevarla a dormir a su cama; le ponían una cómoda pijama, quitaban los adornos de su cabello, desmaquillaban tiernamente su rostro, y finalmente guardaban nuevamente los aretes en su lugar especial.
Una de las chicas sonreía mientras besaba el arrugado rostro de Amelia, y la arropaba con cariño; mientras que la otra dejaba notar una mueca de desacuerdo… ambas chicas salían de la habitación en silencio y apagaban las luces, para después entrar en una acalorada discusión. La mayor insistía en contarle la verdad a Amelia, decirle que el chico jamás vendría, que había muerto años atrás, la otra en cambio, pensaba que no le hacía daño aquella ilusión, pues lo olvidaba todo mientras dormía y al siguiente día, despertaba muy contenta para esperar de nuevo a su amor.
Finalmente, las dos daban un respiro y seguían con las cosas tal cual eran, pues ambas amaban mucho a su abuela Amelia.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Hace un tiempo....




Hace tiempo, al estar en mi casa, siendo como las 11:00 de la noche, recibí la llamada telefónica de un muy buen amigo mío. 
Me dió mucho gusto su llamada y lo primero que me preguntó fue: 
"¿Cómo estas?". Y sin saber por qué, le contesté: "Muy solo". 
"¿Quiéres que conversemos?" Le respondí que sí y me dijo: 
"¿Quiéres que vaya a tu casa".Y respondí que sí. Colgó el teléfono y en menos de quince minutos él ya estaba tocando a mi puerta. 
Yo empecé y hablé por horas y horas, de todo, de mi trabajo, de mi familia, de mi novia, de mis deudas, y él, atento siempre, me escuchó. 
Se nos hizo de día, yo estaba totalmente cansado, me había hecho muy bien su compañía y sobre todo que me escuchara, me apoyara y me hiciera ver mis errores, me sentía muy a gusto, y cuando él notó que yo ya me encontraba mejor, me dijo: "Bueno, me retiro, tengo que ir a trabajar". 
Yo me sorprendí y le dije: "Pero, por qué no me habías dicho que tenías que ir a trabajar, mira la hora que es, no dormiste nada, te quité tu tiempo toda la noche". El sonrió y me dijo: "No hay problema, para eso estamos los amigos". Yo me sentía cada vez más feliz y orgulloso de tener un amigo así. 

Lo acompañé a la puerta de mi casa ... Y cuando él caminaba hacia su automóvil le grité desde lejos: "Oye amigo, y a todo esto, ¿por qué llamaste anoche tan tarde?". El regresó y me dijo en voz baja ... "Es que te quería dar una noticia". Y le pregunté: "¿Qué pasó?". Y me dijo ..."Fuí al doctor y me dice que mis días están contados, tengo un tumor cerebral, no se puede operar, y sólo me queda esperar". Yo me quedé mudo... Él me sonrió y me dijo: "Que tengas un buen día amigo". Se dió la vuelta y se fue. 
Pasó un buen rato hasta que asimilé la situación y me pregunté una y otra vez, por qué cuando él me preguntó ¿Cómo estas? me olvidé de él y sólo hablé de mí. ¿Cómo tuvo tanta fuerza para sonreírme, de darme ánimos, de decirme todo lo que me dijo, estando él en esa situación?. Esto es increíble, desde entonces mi vida ha cambiado, suelo ser más crítico con mis problemas y disfrutar más de las cosas buenas de la vida, ahora aprovecho más el tiempo con la gente que quiero... Por ejemplo, él todavía vive y procuro disfrutar más el tiempo que convivimos y conversamos, sigo disfrutando de sus chistes, de su locura, de su seriedad, de su sabiduría, DE MI AMIGO.