lunes, 1 de septiembre de 2014

Gran verdad...

Foto

Yo tengo un sueño....Martin Luther King.

Foto: Tal día como hoy hace 51 años, Martin Luther King Jr. dio esperanza al mundo entero al compartir su sueño de un futuro mejor. Libertad, justicia, armonía, paz, fraternidad y tolerancia, son algunos de los valores por los que Luther King Jr. trabajó durante su vida y son valores que compartimos y defendemos. Sus palabras siguen vigentes. Seguimos creyendo en su sueño; es posible convertirlo en realidad. Dinos, ¿cuál es tu sueño para conseguir un mundo mejor? 

No te pierdas estos dos artículos sobre Martin Luther King publicados en el Correo de la UNESCO: http://bit.ly/1do2L6n | http://bit.ly/17kF2jo

Estoy volando!!!




Había una vez un chiquillo que vivía en un orfanato.

El chiquillo siempre deseaba volar como un pájaro. Le costo entender porque no pudo volar. Había pájaros en el zoo mucho más grandes que él y ellos podían volar. -¿ Porqué no puedo volar?- pensaba , - ¿Hay algo defectuoso conmigo?- se preguntaba.

Había otro chiquillo que era cojo. Siempre había deseado andar y correr como los demás niños y niñas.

-¿Por qué no puedo ser como ellos?- pensaba.

Un día el huérfano, que quería volar como un pájaro, huyó del orfanato. Llego a un parque donde vio el chiquillo que no podía ni andar ni correr. Estaba jugando en la arena.

Se fue corriendo hacía el chiquillo y le preguntó si alguna vez había querido volar como un pájaro.

-No,- respondió el chiquillo que no pudo ni andar ni correr, - Pero si que me he preguntado como sería andar y correr como los demás niños.-

-¡Qué triste!- dijo el huérfano. -¿Piensas que podríamos ser amigos?- preguntó.

-Claro,- dijo el chiquillo.

Los dos chiquillos jugaron durante horas. Hicieron castillos de arena e hicieron unos ruidos graciosos con las bocas. Los ruidos los hicieron reír mucho. Entonces vino el padre del chiquillo con una silla de ruedas para llevarse a su hijo. El huérfano que siempre había querido volar se fue corriendo al padre del chiquillo y le susurró algo.

 - Eso estaría bien.- dijo el hombre.

El chiquillo que siempre había querido volar como un pájaro se fue corriendo a su nuevo amigo y le dijo, - Eres mi único amigo, ojalá pudiera hacer algo para que anduvieras y corrieras como los demás niños, pero no puedo. Pero si que hay algo que puedo hacer por ti.- El huérfano se dio la espalda a su nuevo amigo y le pidió subir a su espalda. Entonces empezó a correr por la hierba. Corrió mucho y cada vez más rápido. Hizo que sus piernas trabajaran aún más. Esforzó más y más sus piernas. Pronto el viento soplo en las caras de los dos niños.

El padre del niño cojo empezó a llorar al ver a su hermoso hijo mover sus brazos arriba y abajo en el viento, mientras gritaba con todas sus fuerzas

 -¡Estoy volando, Papa, Estoy Volando!

domingo, 31 de agosto de 2014

La gratitud.



Dicen que de todos los sentimientos humanos la gratitud es el más efímero de todos. Y no deja de haber algo de cierto en ello. El saber agradecer es un valor en el que pocas veces se piensa. Ya nuestras abuelas nos lo decían "de gente bien nacida es ser agradecida".
Para algunos es muy fácil dar las "gracias" por los pequeños servicios cotidianos que recibimos, el desayuno, ropa limpia, la oficina aseada... Pero no siempre es así.
Ser agradecido es más que saber pronunciar unas palabras de forma mecánica, la gratitud es aquella actitud que nace del corazón en aprecio a lo que alguien más ha hecho por nosotros.
La gratitud no significa "devolver el favor": si alguien me sirve una taza de café no significa que después debo servir a la misma persona una taza y quedar iguales... El agradecimiento no es pagar una deuda, es reconocer la generosidad ajena.
La persona agradecida busca tener otras atenciones con las personas, no pensando en "pagar" por el beneficio recibido, sino en devolver la muestra de afecto o cuidado que tuvo. ¿Has notado como los niños agradecen los obsequios de sus padres? Lo hacen con una sonrisa, un abrazo y un beso. ¿De que otra manera podría agradecer y corresponder unos niños? Y con eso, a los padres les basta.
Las muestras de afecto son una forma visible de agradecimiento; la gratitud nace por la actitud que tuvo la persona, más que por el bien (o beneficio) recibido.
Conocemos personas a quienes tenemos especial estima, preferencia o cariño por "todo" lo que nos han dado: padres, maestros, cónyuge, amigos, jefes... El motivo de nuestro agradecimiento se debe al "desinterés" que tuvieron a pesar del cansancio y la rutina. Nos dieron su tiempo, o su cuidado.
Nuestro agradecimiento debe surgir de un corazón grande.
No siempre contamos con la presencia de alguien conocido para salir de un apuro, resolver un percance o un pequeño accidente. ¡Cómo agradecemos que alguien abra la puerta del auto para colocar las cajas que llevamos, nos ofrezca su hogar, o nos ayude a reemplazar el neumático averiado!
El camino para vivir el valor del agradecimiento tiene algunas notas características que implican:
- Reconocer en los demás el esfuerzo por servir
- Acostumbrarnos a dar las gracias
- Tener pequeños detalles de atención con todas las personas: acomodar la silla, abrir la puerta, servir un café, colocar los cubiertos en la mesa, un saludo cordial...
La persona que más sirve es la que sabe ser más agradecida.
-Desconozco su autor

sábado, 30 de agosto de 2014

Otra oportunidad, no...

En esta foto estamos las tres hermanas con sus respectivas familias,
 falto mi hermano y su familia



En esta foto estamos mi hermana menor atrás, mi sobrina a la izquierda,
 su bebita en mis brazos, y mi hija detras de mi



Si la vida me diera otra oportunidad, empezar de cero y no cometer
los errores y locuras que me atreví a cometer no la aceptaría.
He aprendido tanto en todos estos años vividos,
he aprendido que el haber nacido en el seno una familia muy pobre
me enseño a valorar lo que ahora poseo, que no cambiaría por nada
en el mundo los hermanos que me tocaron, quizás no nos veamos demasiado,
cada cual tiene su familia y responsabilidades, pero todos sabemos que
si alguno necesita algo, ahí estamos todos y cuando hacemos alguna
reunión familiar no nos da el tiempo para contarnos todo.
El haber tenido que emigrar para ver si podía mejorar mi situación
económica me enseño que arriesgarse vale la pena, que aunque no
haya logrado todo lo que me había propuesto, .igual me dio enseñanzas.
Que cuando se tiene idea de hacer algo, no hay que pensarlo mucho
hay que hacerlo, porque si le das muchas vueltas al asunto, posiblemente
no lo hagas, los riesgos te pueden hacer desistir y te vas a quedar con la
incógnita de saber si hubiera funcionado o no, siempre te lo vas reprochar.
Aprendí que no hay que tener miedo de cambiar de trabajo, si en el que
estas no te sentís a gusto, cambiar siempre es reconfortante y aunque la
paga sea menor, si estas a gusto, ganas años de vida.
Que en el camino de la vida hay muchas bifurcaciones y hay veces que
es difícil elegir la correcta, pero si elegimos la incorrecta siempre hay
tiempo de volver atrás y tomar otro camino y otro si es necesario hasta
encontrar el  correcto.
Que el haber sabido elegir la persona correcta para compartir mi vida,
fue uno de mis grandes aciertos y haber sabido criar a mi hija sin tener
un manual, y que sea una mujer integra, con valores y una excelente madre,
me hace muy feliz.
El ver a mi nieta tan independiente y buena persona, me reconforta,
y no le temo a la muerte porque sé que ellas van a seguir adelante de
cualquier manera,  con seguridad con un poco de tristeza al principio, pero
eso de a poco se va pasando, en su corazón voy a estar seguro para siempre.
Por eso:

mi vida a pesar de todo el sacrificio que me costo llegar a donde estoy hoy,
no la cambiaría por nada, ni por tener todo el dinero ni la mejor mansión en el mundo.
Tengo mucho mas que esas riquezas efímeras e insustanciales, Tengo el tesoro mas grande al que
una persona puede aspirar, UNA FAMILIA QUE ME AMA.




Nunca hay que olvidar....

Soy....