jueves, 28 de agosto de 2014

Solo para mujeres que sepan valorarse.

Pensar creativamente.




Se te plantea el siguiente dilema Moral:
Estás conduciendo tu coche en una noche de tormenta terrible. Pasas por una parada de autobús donde se encuentran tres personas esperando:

1. Una anciana que parece a punto de morir.
2. Un viejo amigo que te salvó la vida una vez.
3. El hombre perfecto o la mujer de tus sueños.

¿A cuál llevarías en el coche, habida cuenta que sólo tienes sitio para un pasajero?
Piensa la respuesta antes de seguir leyendo.
















¿¿LO HAS PENSADO??





Este es un dilema ético-moral que una vez se utilizó en una entrevista de trabajo.
Podrías llevar a la anciana, porque va a morir y por lo tanto deberías salvarla primero; o podrías llevar al amigo, ya que te salvó la vida una vez y estas en deuda con él. Sin embargo, tal vez nunca vuelvas a encontrar al amante perfecto de tus sueños.
El aspirante que fue contratado (de entre 200 candidatos) no dudó al dar su respuesta. Me encanta, y espero poder utilizarlo alguna vez en alguna entrevista.
¿QUÉ DIJO?
Simplemente contestó: "Le daría las llaves del coche a mi amigo, y le pediría que llevara a la anciana al hospital, mientras yo me quedaría esperando el autobús con la mujer de mis sueños." 


Moraleja: Debemos superar las aparentes limitaciones que nos plantean los problemas, y aprender a pensar creativamente.

miércoles, 27 de agosto de 2014

la vida.

No me minimices...


No me catalogues, no soy objeto
No me etiquetes, no soy mercadería.
No me juzgues, no soy tu reo.
No me acuses, no eres mi fiscal.
No me condenes, no eres mi juez.
No me enmarques, no soy un cuadro.
No me definas, soy un misterio.
No me minimices, te llevarías una sorpresa.


Miedo y coraje.



Mario benedetti.




Miedo y Coraje
El miedo y el coraje 
son gajes del oficio
pero si se descuidan 
los derrota el olvido
el miedo se detiene 
a un palmo del abismo
y el coraje no sabe 
qué hacer con el peligro
el miedo no se atreve
a atravesar el río
y el coraje rechaza 
el mar del infinito
no obstante hay ocasiones
que se abren de improviso
y allí miedo y coraje
son franjas de lo mismo.

Las cosas que me exasperan...






Llamar por teléfono para coordinar hora para ver al médico y tener que esperar, muchas veces hasta una hora para que me atienda. ¡Es que mi tiempo no vale nada!.
Ir a hacer algún tramite y que me paseen de una oficina a otra y que no haya gente idónea para atender al público.
Que mientras espero en un mostrador para que alguien me atienda  l@s  empleados del lugar conversen entre ellos como si nadie estuviera esperando.
Que las personas no se dignen a decir gracias, buenos días, perdón , permiso, etc.
Que los jóvenes no sedan el asiento a las personas mayores o señoras embarazadas en el ómnibus.
Tolero que mis vecinos pongan la música alta cuatro, cinco, seis veces por año, en cumpleaños o alguna ocasión especial, pero todos los días ese accionar me parece maldad, mas aún sabiendo que los vecinos son personas mayores, Yo nunca permití que mi hija o nieta lo hicieran.
Que suene el teléfono, pregunten quien habla?, y si es equivocado no sean capaces de decir perdone me equivoqué y corten sin mas.
Si cambiáramos todos esos desaciertos, por simples reglas de respeto y cortesía que no cuesta nada aplicar, cuanto mas sencilla se haría la vida de nuestros semejantes.
Hay otras cosas que me sacan de quicio, pero no se pueden arreglar con simples reglas, como en los casos anteriores.
El maltrato a los animales, a los niños, los ancianos, las guerras, que los gobiernos gasten tanto dinero tratando de investigar si hay o no vida en otros planetas en vez de salvar tantas vidas como puedan en el nuestro, donde mucha gente muere de hambre y por falta de sanidad y medicamentos, y muchas mas cosas, imposibles de enumerarlas a todas.
Son todas estas injusticias y más, las que opacan la vida de la humanidad.




martes, 26 de agosto de 2014

Globos....




Un niño negro contemplaba extasiado al vendedor de globos en la feria del pueblo. El pueblo era pequeño y el vendedor había llegado pocos días atrás, por lo tanto no era una persona conocida.... 

En pocos días la gente se dio cuenta de que era un excelente vendedor ya que usaba una técnica muy singular que lograba captar la atención de niños y grandes. En un momento soltó un globo rojo y toda la gente, especialmente los potenciales, pequeños clientes, miraron como el globo remontaba vuelo hacia el cielo. 

Luego soltó un globo azul, después uno verde, después uno amarillo, uno blanco... 

Todos ellos remontaron vuelo al igual que el globo rojo... 

El niño negro, sin embargo, miraba fijamente sin desviar su atención, un globo negro que aún sostenía el vendedor en su mano. 

Finalmente decidió acercarse y le preguntó al vendedor: Señor, si soltara usted el globo negro. ¿Subiría tan alto como los demás? 

El vendedor sonrió comprensivamente al niño, soltó el cordel con que tenía sujeto el globo negro y, mientras éste se elevaba hacia lo alto, dijo: No es el color lo que hace subir, hijo. Es lo que hay adentro.