lunes, 25 de agosto de 2014

¡Si yo no pido tanto!





¡Si yo no pido tanto!
Amor es lo que pido.
Briznas de amor para esta sed del mundo,
tan grande y tan sumisa.
Un diminuto amor, pero constante,
que dé su mano al que su mano tienda,
que limpie las miradas y los ojos
llene de dulcedumbre.
Algo de amor en esos corazones
que no aman a los niños,
que son capaces de cegar a un pájaro,
de aplastar las hormigas.
Algo de amor; apenas un murmullo
de amor en cada pecho de criatura
hacia todos los seres,
hacia todas las cosas.

¡Si yo no pido tanto!
Briznas de amor para esta sed del mundo.
Ana Inés Bonnin Armstrong
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domingo, 24 de agosto de 2014

No seas cobarde....

Cobarde es una palabra muy sutil para denominar a una persona que
 abandona al ser mas incondicional que existe en el mundo! 



Hay que ser un desalmado para abandonar al animal mas fiel que pueda
existir sobre la faz de la tierra, el perro, o cualquier otro animal que hayas
adoptado como mascota.
Me pregunto si la conciencia deja vivir en paz a las personas que incurren
en esos actos malvados. No hay excusas para hacer algo así.

No te salves



No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma

no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios

no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana

y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.


MARIO BENEDETTI 

sábado, 23 de agosto de 2014

Frases de gente sabia....

Foto: Benedetti


Foto: Oscar Wilde



Foto: Hesse

Correr el riesgo.

Siempre se corre el riesgo...

La seguridad es de tontos ...
de los que no se atreven...
de los que se aseguran,
para no perderse en el abismo
que produce el no saber qué va a pasar.
Siempre corro el riesgo...
Cuando pienso en lo que hago
y también cuando no pienso...
cuando corro y cuando camino...
cuando digo lo que pienso y cuando callo...
cuando tomo decisiones
y cuando me las guardo...
cuando lloro y cuando río.
Siempre corro el riesgo...
Cuando me animo y cuando me acobardo...
cuando digo la verdad y cuando miento...
Cuando me juego por alguien
y cuando no lo hago por nadie.
Siempre se corre el riesgo...
De enamorarse de quien nos corresponde
y de amar a quien no nos ame nunca...
de entregar todo, mucho o poco que tengamos dentro...
de cometer errores pero también aciertos...
de apostar más de una ficha y no entender el juego...
o creer que las sabemos todas e ignorar tantas otras...
de soportarlo todo y no interesarnos por nada.
Siempre corremos el riesgo...
De tomar un camino equivocado o de creer
que el nuestro es el único correcto...
de animarnos o no a hacerlo...
poder creer o creer siempre que no puedo...
permitirme algo o coartar toda posibilidad de ser...
ser no es nada fácil...el no ser no tiene sentido.
Siempre corro el riesgo...
Cuando creo y cuando desconfío...
cuando soy feliz y cuando no puedo serlo...
cuando me permito y me prohíbo...
cuando me acerco y también cuando me alejo...
cuando abro puertas y cuando las cierro todas...
cuando veo una luz y cuando ando a oscuras...
cuando afirmo y cuando niego...
cuando elijo algo nuevo,
cuando me aburro de lo viejo...
cuando me río de mi mismo
y cuando lloro por lo ajeno.
Siempre corro el riesgo...
Cuando sostengo...cuando me caigo...
cuando estoy atento... cuando me distraigo...
cuando conozco algo nuevo
y me aferro a lo que tengo...
cuando llego demasiado temprano...
o cuando creo que para todo es tarde.
Siempre corremos el riesgo...
Cuando acepto todo sin cuestionarme nada...
cuando reveo mi historia
y me otorgo sólo desdichas...
cuando me sorprendo y cuando me aburro...
cuando llego y cuando creo que nunca alcanzo...
cuando construyo y también cuando me quiebro...
cuando me castigo por un fracaso...
o me galardono por un éxito
cuando me enojo y cuando protesto...
cuando se abren nuevos caminos
y cuando no veo ninguno.
Siempre corro el riesgo...
Cuando piso fuerte y cuando resbalo...
cuando hiero y desestimo
y cuando pido perdón y me arrepiento...
cuando me veo en el espejo y me agrado
y también cuando no me miro...
cuando recuerdo y cuando olvido...
cuando comparto todo
o cuando todo me lo guardo...
cuando me cuido
y también cuando me abandono.
Siempre corro el riesgo...
Cuando propongo una idea
o no se me ocurre ninguna...
cuando admiro lo bello
y cuando me creo más que otros...
cuando me equivoco y también cuando acierto...
cuando pido perdón y cuando digo gracias...
cuando salgo a la calle a buscarte
y cuando vuelvo convencido
de que no voy a encontrarte...
cuando huelo tu perfume y no te veo...
cuando miro un mundo de colores...me ilusiono
y después me tropiezo..
cuando me levanto y cuando me acuesto..
cuando te cuento que de alguna manera
soy yo quien escribe
y también soy yo el que siento.
No apuestes a lo seguro...
a lo previsible....
ve un poco más allá...
¡corre ese riesgo!

viernes, 22 de agosto de 2014

Desde mi barca en retirada...





No pretendo ser perfecta, pero sí quisiera ser una vieja que no saque de quicio a todo el mundo, que no exaspere a los demás.
No aspiro a ser una santa, pero sí una anciana que no se crea infalible, ni viva de quejas y temores.
No pretendo cambiar a estas alturas mis patrones de vida, pero sí convertir los años en espíritu y que fluya la dulzura; convertir las canas en acierto y que fluya el consejo; convertir las arrugas en sonrisas y reflejar lo que llevo dentro.
Abrir paso a la precipitación de los demás, para que me perciban lo menos posible y no llegue a ser un estorbo.
No interferir en el camino de la juventud siempre con una censura y un repudio.
Admitir los atenuantes que tienen para ser así y comprender que los buenos de ahora son quizás mejores que los de antes, porque transitan por mayores peligros y enfrentan peores tentaciones.
No es  posible hacer juventud con la vejez, pero sí aminorar mi alteración, mi irritabilidad, mi depresión, mi desasosiego y mi inevitable deterioro.
No quisiera brillar en el mundo, pero sí quisiera desde mi sillón de soledad, dar alguna claridad.
No quisiera estar martillando sobre mi experiencia, porque sería inútil.  A cada uno le gusta vivirla y descubrirla por si mismo.
Ni pretendo llevar a nadie de la mano: cada cual quiere caminar solo su propio destino.
Pero sí deseo ser un faro en silencio que no apague su luz. Ser una barca en retirada llena de palomas, de historia, de relatos, de recuerdos que hablen, de miradas que descubran, de hechos que hagan pensar…
No desperdiciar la vejez.  No mirar los años con miedo, dándoles a estos últimos un profundo sentido, porque son el espacio final para movernos y el momento irrepetible para la realización completa.
No hacer de la vejez un lastre y una insignificancia, sino una sombra que fue luz, un árbol que fue fruto y un camino que fue huella.
¡¡¡No vivir en la oscuridad como algo inservible, sino pararme delante de una estrella para morir iluminada!!!

jueves, 21 de agosto de 2014

Tratemos de hacer un mundo mejor





Partiendo de la base de que cuando un niño nace
es puro como el agua de un manantial,
y somos nosotros, sus padres lo que debemos
inculcarle valores para que sean buenas persona.
Hagamos como las abejas o como el viento,
polinicemos a nuestros niños de sabiduría,
hablándoles con palabras adecuadas a su edad,
enseñándoles lo que está bien y lo que está mal.
Se que estoy siendo repetitiva con este tema,
pero para mi es importante sembrar esta semillita
y que germine en  la mente de padres, tíos,
vecinos, abuelos, para que nuestros niños puedan
afrontar la vida con inteligencia y libertad.
Es nuestro deber explicarles que nadie es mas que nadie,
ni menos tampoco, somos todos humanos e iguales,
sin importar  raza, religión, apariencia física,
modo de vestir, modo de pensar o cualquier otra cosa .
Que debemos respetar para que nos respeten.
Enseñarles que fumar es malo para la salud, que
discriminar es de ignorantes, que las drogas atrofian el cerebro,
que tener sexo sin protección puede traer muchas enfermedades
ademas de embarazos no deseados,que sin sacrificio no
se consigue nada, que hay que perseverar para lograr metas.
A medida que van creciendo hablarles claro sin tapujos,
que entiendan el mensaje que les queremos dar.
Eso si, sin imponerles nada, solo darles las herramientas
para que ellos solitos cuando sean adolescentes puedan
con libertad tomar sus propias decisiones.
Estoy segura que si todos hacemos ese trabajo de hormigas,
haciendo que de a poquito cada palabra nuestra vaya
llenando esos cerebros que un día estuvieron vacíos,
podemos hacer de este planeta un lugar mucho mejor.