martes, 5 de agosto de 2014

Estan los que...







Están los que usan siempre la misma ropa,
los que llevan un amuleto,
los que hacen promesas,
los que imploran mirando el cielo,
los que creen en supersticiones...

Pero también están los que siguen
corriendo cuando les tiemblan las piernas,
los que siguen jugando cuando se les acaba el aire,
los que siguen luchando cuando todo parece perdido,

Como si cada vez fuera la última vez,
convencidos de que la vida misma es un desafió.
Sufren pero no se quejan, porque saben que el dolor pasa,
el sudor se seca, el cansancio se termina.

Pero hay algo que nunca desaparecerá:

"La satisfacción de haberlo logrado"

En sus cuerpos hay la misma cantidad de músculos,
y en nuestras venas corre la misma sangre,
Lo que nos hace diferentes es nuestro Espíritu,
nuestra determinación por llegar a la cima,
Una cima a la que no se llega superando a los demás,
sino superándose a uno mismo

  



lunes, 4 de agosto de 2014

Esto de la guerra entre Israel y Palestina.







Esto de la guerra entre Israel y Palestina, nombro esta porque es la que esta en este momento causando el derrame de mucha sangre de inocentes que mueren sin siquiera tener voz ni voto en el asunto..
Yo me pregunto?, no tendrían que arreglarla como cualquier vecino de barrio, en vez de hacer que guerra en la que mueren tantos civiles?.
Ej: el otro día mi vecino puso un techo de chapa en su patio, cuando llovió fuerte, el agua de su techo, inundo mi patio. Yo no fui a reclutar a otros vecinos y les di armas para liquidar a mi vecino, fui yo misma y le dije que hiciera algo porque el agua me estaba perjudicando, me dijo de que no me hiciera problema que iba a modificarlo, un poco lo arreglo, pero no lo suficiente.. Ayer volvió a llover a cantaros, el agua sigue cayendo para mi lado, voy a ir a hablar con el otra vez y estoy segura que de alguna manera nos vamos a poner de acuerdo.
Habría que cambiar la constitución de todos los países y poner una nueva clausula que diga, " En caso de que dos naciones estén en desacuerdo graves, que les sea imposible ponerse de acuerdo de manera civilizada, deberán ser sus presidentes, primer ministros, o lideres los que se batirán a duelo sin poner en riesgo la vida de ningún habitante de su nación o la del contrario, en caso de no respetar estas reglas serán castigados con pena de reclusión perpetua y trabajos forzados, sin posibilidad de apelación".
En este caso tendría que ir Benjamin Netanyahu a hablar con el líder de Hamás, Ismail Haniyeh, y ver si pueden llegar a un acuerdo,  si son tan irracionales de no ceder cada uno un poco, que hagan un duelo mano a mano, con el mismo tipo de arma o con los puños nomas, entre ellos que son los que provocan la guerra y el que pierda que deje al ganador hacer lo que fuere que estuviera en juego.
Todos los países ahorrarían mucho dinero en armamento y paga a los militares, y los presidentes corruptos pensarían dos veces antes de postularse a la presidencia de cualquier país, porque si se vieran envueltos en peleas con otras naciones,  lo único que estaría en juego sería su propia vida.
.

Plegaria indígena.

domingo, 3 de agosto de 2014

Trenzaré mi tristeza...


. Un precioso relato.
FOTOGRAFÍA: Candelaria Rivera de la serie "Amor de Campo". Tomada en Nicaragua.
Decía mi abuela que cuando una mujer se sintiera triste lo mejor que podía hacer era trenzarse el cabello; de esta manera el dolor quedaría atrapado entre los cabellos y no podría llegar hasta el resto del cuerpo; había que tener cuidado de que la tristeza no se metiera en los ojos pues los haría llover, tampoco era bueno dejarla entrar en nuestros labios pues los obligaría a decir cosas que no eran ciertas, que no se meta entre tus manos- me decía- porque puedes tostar de más el café o dejar cruda la masa; y es que a la tristeza le gusta el sabor amargo.
Cuando te sientas triste niña, trénzate el cabello; atrapa el dolor en la madeja y déjalo escapar cuando el viento del norte pegue con fuerza. Nuestro cabello es una red capaz de atraparlo todo, es fuerte como las raíces del ahuehuete y suave como la espuma del atole.
Que no te agarre desprevenida la melancolía mi niña, aun si tienes el corazón roto o los huesos fríos por alguna ausencia. No la dejes meterse en ti con tu cabello suelto, porque fluirá en cascada por los canales que la luna ha trazado entre tu cuerpo. Trenza tu tristeza, decía, siempre trenza tu tristeza…
Y mañana que despiertes con el canto del gorrión la encontrarás pálida y desvanecida entre el telar de tu cabello. Trenza tu tristeza, decía, siempre trenza tu tristeza…
Autora: Paola Klug -

sábado, 2 de agosto de 2014

Que lindas!!!

Foto: Oh :3 =)

Todo tiene una razón.




Algunas veces las personas llegan a nuestras vidas y rápidamente nos damos
 cuenta de que ésto pasa porque debe ser así para servir un propósito, para
 enseñar una lección, para descubrir quienes somos en realidad, para
 enseñarnos lo que deseamos alcanzar. Tú no sabes quienes son estas personas,
 pero cuando fijas tus ojos en ellos, sabes y comprendes que ellos afectarán tu
 vida de una manera profunda.

Algunas veces te pasan cosas que parecen horribles, dolorosas e injustas,

 pero en realidad entiendes que si no superas estas cosas nunca hubieras
 realizado tu potencial, tu fuerza, o el poder de tu corazón.

Todo pasa por una razón en la vida. Nada sucede por casualidad o por la suerte;

 enfermedades, heridas, el amor, momentos perdidos de grandeza o de puras
 tonterías, todo ocurre para probar los límites de tu alma.

Sin estas pequeñas pruebas la vida sería como una carretera recién pavimentada,

 suave y lisa. Una carretera directa, sin rumbo a ningún lugar, plana, cómoda y
 segura, más empañada y sin razón.

La gente que conoces afecta tu vida. Las caídas y los triunfos que tú experimentas

 crean la persona que eres. Aún se puede aprender de las malas experiencias.
 Es más, quizás sean las más significativas en nuestras vidas.

Si alguien te hiere, te traiciona o rompe tu corazón, dale las gracias porque te

 ha enseñado la importancia del perdón, la confianza y a tener más cuidado de
 a quién le abres tu corazón.

Si alguien te ama, ámalos tú a ellos, no porque ellos te aman, sino porque te

han enseñado a amar y a abrir tu corazón y tus ojos a las cosas pequeñas de la vida.

Haz que cada día cuente y aprecia cada momento, además de aprender de todo

 lo que puedas aprender, porque quizás más adelante no tengas la oportunidad de
 aprender lo que tienes que aprender de este momento.

Entabla una conversación con gente con quien no hayas dialogado nunca y

 escúchalos y presta atención.

Permítete enamorarte, liberarte y poner tu vista en un lugar bien alto. Mantén

 tu cabeza en alto porque tienes todo el derecho de hacerlo. Repítete a ti mismo
 que eres un individuo magnífico y créelo, si no crees en ti mismo, nadie más
 lo hará. Crea tu propia vida, encuéntrala y luego vívela.

viernes, 1 de agosto de 2014

Dos minutos....


Las cosas después de un tiempo nunca son iguales, jamás la gente es igual al otro día, las costumbres van cambiando, los hábitos se van haciendo uno, la rutina nos va comiendo todos los días, las obligaciones cada día son más, las risas tal vez son menos, las caricias se van haciendo pocas y los besos ligueros.
Así es la vida, un camino lleno de colores, aromas, climas, sentimientos... de pronto hay días en que todo es color de rosa con aroma suave, sin embargo también hay días grises con aroma a viejo, a rancio.
Hay días cálidos como la primavera, pero también hay noches frías como el invierno. Hay momentos de alegría, risas, sueños, metas... hay momentos de caras tristes, de gritos, de ofensas, de enojos... La relación de una pareja es así porque se va haciendo cada día, minuto a minuto, es una historia que no está escrita.
Los hijos... llegan, pero de la misma forma se van y solo queda al final el amor y la compañía. Los hijos... esas personas chiquitas que nos enseñan tantas cosas, que nos hacen darnos cuenta de todos esos sentimientos que si tenemos y que son tan bellos.
Los hijos... que nos dan tantas lecciones de humildad, de sencillez, de inocencia, de capacidad de asombro, de poder aprender cosas nuevas todos los días... con esas sonrisas y esos ojos que nos dan tantas cosas con solo una mirada, con una caricia de sus manos tan limpias de todo.
Y sin embargo, a veces no tenemos la capacidad o el tiempo de detener nuestra rutina dos minutos y valorar todas y cada una de estas pequeñas alegrías de la vida.
A veces no tenemos el valor de asomarnos afuera de nuestra esfera y ver que hay cosas hermosas que mirar, y ver que de las cosas no tan hermosas también se puede aprender.
Toma dos minutos de tu vida, solo dos minutos y piensa en todo lo que tenemos, en todo el amor que está en el aire solo para respirarlo, todas las sonrisas que a veces no vemos por estar con la atención en otra cosas, todas las miradas tan profundas, todas las palabras que no escuchamos, todos los aromas, todas las texturas, todos los colores.
Tal vez después de estos dos minutos el amor vuelva a brillar...


 Iris Enríquez