miércoles, 21 de mayo de 2014

Mujeres vamos todas a leer......

Foto: En el Día Internacional del Libro te deseamos: una biblioteca pública en cada lugar donde estés ;)

Si te encanta la idea, pon un "Me Gusta".
Si quieres que esto comience a ser realidad en tu país o ciudad, "Comparte".Leer siempre será bueno, sólo puede ayudarte a aprender y crecer en conocimientos. Vale la pena poner algo de ti misma para llegar a ser una buena lectora.  Hay infinidad de libros que pueden ayudarte en los áreas que más flaqueas, recuerda que una persona se recuerda más por lo que sale de su boca que por sus lindos zapatos.
 Las mujeres debemos ser lo más completas posibles. La lectura nos permite tener conversaciones más interesantes no sólo para nosotras, sino también para quienes conversan con nosotras. Cuando algo se debate o un tema se conversa, tener los conocimientos adquiridos de la lectura, sin duda no ayudarán a mostrarnos como mujeres de valor. Es bueno saber responder a quien nos pregunta algo, o sorprender con una buena contestación llena de conocimientos, a quien ni lo esperaba de nosotras.

lunes, 19 de mayo de 2014

LIBRE DE PREOCUPACIONES...

Deja a un lado las preocupaciones y te sorprenderás de la belleza del cielo, del color de las flores, del frescor de la brisa y de la generosidad del sol. Te sentirás parte de la creación, y la vida empezará a tener sentido.


La mayor riqueza es saber apreciar lo que tenemos y lo que somos. Pensar en lo que los demás están haciendo puede darte dolor de cabeza. En lugar de ello, piensa en lo que tienes que hacer.  Házlo, y verás cómo te sientes.

Nadie en realidad te produce intranquilidad. Tú eres tu propio amigo o tu propio enemigo.   Son tus limitaciones, debilidades, expectativas y hábitos negativos los que te roban la paz y te hacen sufrir.

Si alguien está haciendo algo erróneo, en lugar de perder tu paz y dejar que la mente se queje, pregúntate: "¿Qué puedo hacer yo para beneficiar a esa persona?"

Una de las principales razones por la que hay tanto miedo en nuestra sociedad es que pasamos la mayor parte del tiempo escuchando noticias negativas sobre violencia y conflictos.   Proponte cambiar de tema y hablar de lo que la vida te ofrece.

Es necesario crear esperanzas y entusiasmo en el futuro y una visión más positiva de la realidad del presente.  De esta forma promovemos la paz.

La humanidad es como un árbol, cada ser humano está conectado con la Semilla y pertenece al mismo árbol.  La belleza del árbol es que tiene diferentes ramas y en cada una innumerables hojas.

Cada individuo también es diferente y tiene su propio papel.   Piensa en lo que tenemos en común y apreciarás a cada ser humano.  Esta es una clave para permanecer en paz.


(Desconozco el autor)

No culpes a nadie...


Nunca te quejes de nadie, ni de nada, porque fundamentalmente tú has hecho lo que querías en tu vida.

Acepta la dificultad de edificarte a ti mismo y el valor de empezar corrigiéndote. El triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas de su error.

Nunca te quejes de tu soledad o de tu suerte, enfréntala con valor y acéptala. De una manera u otra es el resultado de tus actos.

No te amargues por tu propio fracaso ni se lo cargues a otro. acéptate ahora o seguirás justificándote como un niño. Cualquier momento es bueno para comenzar, y ninguno es tan terrible como para claudicar.

No olvides que la causa de tu presente es tu pasado, así como la causa de tu futuro será tu presente.

Aprende de los audaces, de los fuertes, de quien no acepta situaciones. Piensa menos en tus problemas y más en tu labor, y éstos desaparecerán.

Aprende a nacer desde el dolor y a ser más grande que el más grande de los obstáculos, mírate en el espejo de ti mismo y serás libre y fuerte y dejaras de ser un títere de las circunstancias. Porque tú mismo eres tu destino.

Levántate y mira el sol por las mañanas y respira la luz del amanecer. Tú eres parte de la fuerza de tu vida, ahora despiértate. lucha, camina, decídete y triunfarás en la vida; nunca pienses en la suerte, porque la suerte es el pretexto de los fracasados.

domingo, 18 de mayo de 2014

Me gusta...


Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace en menos tiempo de lo esperado.
Me gusta la gente con capacidad para medir las consecuencias de sus acciones, la gente que no deja las soluciones al azar.
Me gusta la gente estricta con su gente y consigo misma, pero que no pierda de vista que somos humanos y nos podemos equivocar.
Me gusta la gente que piensa que el trabajo en equipo, entre amigos, produce más que los caóticos esfuerzos individuales.
Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría.
Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos serenos y razonables.
Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza de reconocer que no sabe algo o que se equivocó.
Me gusta la gente que al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.
Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente; a éstos los llamo mis amigos.
Me gusta la gente fiel y persistente, que no fallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.
Me gusta la gente que trabaja por resultados. Con gente como esa, me comprometo a lo que sea, ya que con haber tenido esa gente a mi lado me doy por bien retribuido.

Mario Benedetti

LA HISTORIA DE ROSA LOUISE PARKS

No recuerdo cuándo ni dónde leí por primera vez eso de que "las democracias no producen epopeyas", pero desde entonces lo he meditado muchas veces. Y mi mejor conclusión es simplemente retrucar "... ¡cuando funcionan!". Tal cosa no ocurría por cierto en el Sur de los Estados Unidos tan sólo cuarenta años atrás. El estigma del prejuicio y la discriminación racial se hallaba grabado en el cuerpo de la sociedad con la violencia indeleble del hierro candente. En la ciudad de Montgomery, Alabama, una de las tantas paradigmáticas comunidades donde la tradición marcaba el paso, existían leyes segregacionistas aprobadas. Los negros no sólo eran relegados económica y laboralmente, sometidos a una condición de inferioridad permanente, reprimidos por las autoridades y marginados de derechos fundamentales como el voto o la libre expresión, sino que debían sufrir la humillación cotidiana de no poder compartir con los blancos los mismos lugares públicos: escuelas, restaurantes, salas de espera; incluso los baños y bebederos lucían ominosos letreros de "blancos solamente" o "negros no". Era imposible que ciudadanos de las dos razas compartieran un taxi, puesto que los conductores blancos sólo servían a pasajeros blancos, y los negros tenían un sistema especial para ellos. Los autobuses, por ejemplo, estaban divididos con una línea, pero si el sector blanco se completaba, los pasajeros de color debían levantarse para acomodar a los que ascendían. Es llamativo cómo grandes revoluciones pueden comenzar con gestos aparentemente minúsculos y sin importancia. Nunca mejor dicho que en este caso. El 1º de diciembre de 1955, Rosa Parks, una modesta y tranquila costurera, subió al autobús en la Avenida Cleveland camino a casa luego de una larga jornada de trabajo. Tomó asiento detrás del departamento reservado a los blancos, y a medida que recorría las calles observaba cómo el vehículo se llenaba lentamente; al poco tiempo, el chofer se acercó a ella y le ordenó, junto a otros tres negros, que dejaran sus lugares a los pasajeros blancos que acababan de ingresar. No había otros asientos libres, así que tendría que ceder su sitio a un varón blanco y proseguir de pie el resto del trayecto. En una reacción sin precedentes para la comunidad de Montgomery, la señora Parks, serena pero firmemente, se negó. El resultado inmediato fue su detención. La noticia circuló como reguero de pólvora por la ciudad, y la imagen de la policía arrestando a una mujer de porte humilde y equilibrado, de la que no podía imaginarse ni sombra de provocación, causó su impacto. Pronto los líderes negros se pusieron en campaña, y la circunstancia hizo surgir en la escena al joven pastor de una iglesia bautista local, quien, desconocido hasta ese momento, sería luego admirado en todo el mundo como uno de los máximos paladines de los derechos civiles del siglo XX: el Reverendo Martin Luther King Jr. El clérigo no sólo traía consigo el carisma y la voluntad inquebrantable, sino también un método de lucha: la resistencia pacífica concebida por el Mahatma Gandhi para expulsar al Imperio Británico de la India. Determinaron llevar a cabo un boicot a los autobuses. Clandestinamente diseminaron un panfleto instando a la comunidad negra a abstenerse de usar el servicio a partir de la mañana del 5 de diciembre. Y el efecto fue fulminante. Puesto que dos tercios de los usuarios eran de color, los autobuses viajaban vacíos como fantasmas; la gente caminaba hasta sus lugares de trabajo, a veces recorriendo ocho o nueve kilómetros, o se organizaba colectivamente en taxis y autos particulares. Todo se realizó en silencio, sin incidentes y con la cabeza alta. Cuando se les preguntaba cómo se sentían, algunos negros contestaban: "Mis pies, cansados; mi alma: ¡liberada!". La protesta atrajo la atención de todo el país, pero lo que comenzó siendo una acción casi espontánea acabó en un movimiento prolongado que puso a prueba la madurez de toda una colectividad. Los blancos no relegarían fácilmente sus privilegios; habría arduas negociaciones, procesos legales, amenazas telefónicas y personales, arbitrariedades y represión manifiesta, y la aparición siempre cobarde e intimidatoria del ominoso Ku Klux Klan. El propio Martin Luther King fue encarcelado, su casa bombardeada y su reputación jaqueada con calumnias. Sin embargo, no cejó, y la comunidad negra tampoco. Fueron once meses de paciencia y orgullo tenaz, hasta que la resistencia dio sus frutos: el 13 de noviembre de 1956 la Suprema Corte de la Nación declaró inconstitucionales las leyes referentes a la segregación de los autobuses en Alabama. Lejos de festejar una victoria, el reverendo King proclamó una toma de conciencia general para evitar todo tipo de euforia y mantener las normas de cordialidad y no violencia durante el proceso de integración de los vehículos públicos. El triunfo estaba asegurado, pero la lucha por liberar al país del racismo y la opresión apenas comenzaba. El epílogo de la gesta de Montgomery aún pone lágrimas en los ojos de algunos viejos. Vencido moral y legalmente, el Ku Klux Klan reinició las hostilidades mediante una política sistemática de amenazas. Cuarenta coches repletos de encapuchados con sus distintivos atavíos se propusieron recorrer las avenidas del barrio negro. Esperaban que, como siempre, el miedo metiera a las víctimas en sus casas. No hubo tal cosa. Hallaron al pueblo volcado en las calles, cientos de miradas calmas pero resueltas que los enfrentaban en cada acera y cada esquina; hombres, mujeres y niños confiados en el nuevo respeto a sí mismos que habían ganado a pulso... Sin saber cómo reaccionar ante la sorpresa, la caravana del terror dio la vuelta y se marchó por donde vino. Parks tuvo que pagar sus consecuencias durante mucho tiempo. Nadie le daba trabajo, y su marido sufrió un ataque de nervios tras eternas llamadas de amenaza. El matrimonio se trasladó a Detroit, donde Rosa volvió a trabajar como costurera. En 1965, le ofreció trabajo en su oficina el congresista y defensor de los derechos cívicos John Conyers, y junto a él permaneció hasta que se jubiló, en 1988. También entonces siguió implicándose en la lucha de los derechos ciudadanos, pero a pesar de su fama tuvo que recibir ayuda financiera de la iglesia durante su vejez. En el 2004 Rosa Louise Parks sufrió demencia, y a los 92 años murió un 24 de octubre de 2005. Fue la primera estadounidense a la que se veló en el Capitolio de Washington. En todo Estados Unidos, las banderas ondearon a media asta.

sábado, 17 de mayo de 2014

Mi mejor regalo...

Mi mejor regalo,
no fueron rosas arregladas en mi cumpleaños,
no fue una canción que provocara mi llanto,
no fue una poesía con hermosos versos,
no fue una cena romántica a la luz de las velas.
Mi mejor regalo,
no fue un paseo por la luna,
no fue una estrella del cielo,
no fue un arco iris con sus nubes,
no fue el rastro de un cometa.
No fueron mis ojos, no fueron mis manos,
no fueron los labios con los que te regalo un beso,
no fueron mis oídos, no fueron mis sentidos,
y aunque todo esto agradezco,
mi mejor regalo no fue eso…
El mejor regalo que he recibido
es esta persona  que llamo mi hija,
la rosa más bella, la mejor estrella,
la canción y poesía
que le da sentido a mi vida.
Que es mi luna, alumbra
mi vida de día y de noche ,
que pinta mi alma de colores,
que llena mis ojos,
que derrite mis manos,
y que toca mi corazón
suavemente con su amor.
Mi regalo eres tú…
Mi hija bella.

viernes, 16 de mayo de 2014

Algo de humor..

  Una mamá con su hijita van por el parque paseando. 
De repente al lado de un seto ven a un niño orinando. 
La niña curiosa se acerca y mira. 
Va corriendo a su mamá y le dice: 
- Mamá ese niño está haciendo pis y tiene algo que yo no tengo. 
- Si, hija los niños tienen otra cosa para hacer pipí. 
- Pero mamá porque yo no lo tengo. 
- Porque eres una niña. 
- Y cuando deje de ser niña podré tener uno. 
- Mmm, si claro, de mayor podrás tener uno. Si eres buena... 
- Ah, ¿y si soy mala?  Si eres mala, hija, podrás tener todos los que quieras.