A eso de caer y volver a levantarte. De fracasar y volver a comenzar. De seguir un camino y tener que torcerlo. De encontrar el dolor y tener que afrontarlo. A eso, no le llames adversidad, llámale sabiduría. A eso De fijarte una meta y tener que seguir otra. De huir de una prueba y tener que encararla. De planear un vuelo y tener que recortarlo. De aspirar y no poder, de querer y no saber, De avanzar y no llegar. A eso, no le llames castigo, llámale enseñanza. A eso, de pasar días juntos radiantes. Días felices y días tristes. Días de soledad y días de compañía. A eso, no le llames rutina, llámale experiencia. A eso, de que tus ojos miren y tus oídos oigan. Y tu cerebro funcione y tus manos trabajen. Y tu alma irradie, y tu sensibilidad sienta. Y tu corazón ame. A eso, no le llames poder humano, llámale VIDA...
jueves, 24 de abril de 2014
miércoles, 23 de abril de 2014
Que tristeza...y desgraciadamente es una realidad.

"Me gustaría ver a los niños felices, en cualquier parte del mundo;
Me gustaría ver sus ojos sonrientes;
Me gustaría verlos jugando y saltando de alegría,
Me gustaría ver a soñar y hacer realidad sus sueños.
Me gustaría verlos persiguiendo una cometa,
Me gustaría escuchar el canto alegre de su risa.
No me gustaría ver sus caras tristes y fuera,
ni sus brazos cansados.
Me gustaría ver a los niños, Los niños sólo "
Es en estos momemtos, solo en estos momentos
que me gustaría tener dinero y viajar a esos lugares
a sacar a esos niños de esa situación, eso me haría
la mujer mas feliz del mundo,me sentiría realizada.
—
Me gustaría verlos jugando y saltando de alegría,
Me gustaría ver a soñar y hacer realidad sus sueños.
Me gustaría verlos persiguiendo una cometa,
Me gustaría escuchar el canto alegre de su risa.
No me gustaría ver sus caras tristes y fuera,
ni sus brazos cansados.
Me gustaría ver a los niños, Los niños sólo "
Es en estos momemtos, solo en estos momentos
que me gustaría tener dinero y viajar a esos lugares
a sacar a esos niños de esa situación, eso me haría
la mujer mas feliz del mundo,me sentiría realizada.
martes, 22 de abril de 2014
LOS ESPEJOS GRITAN
Cuesta mirarlos. Cuesta admitirlos. Pero sobre todo cuesta empezar a cambiar la situación que reflejan. La verdad es que pocas escuelas enseñan esa otra realidad del mundo que tanto avergüenza. Pocos padres muestran a sus hijos qué se esconde debajo de la alfombra que pisa la sociedad global. Esa sociedad ‘civilizada’ y ‘desarrollada’ solo para algunas cosas. Quizá por eso, nos cuesta tanto.
En el fondo lo sabemos; la mayoría de nosotros fuimos educados y formados a medias. No hablo de geografía, gramática o econometría. Sino de saber en qué mundo vivimos. Qué ocurre en este lugar que habitamos y lo más importante: por qué ocurre. Desde pequeños aprendemos mucha teoría o conocimiento 'estándar' y nos preparamos para tratar de hacernos un hueco en la sociedad. Es decir, para ser alguien típicamente importante. Todo esto lo aprendemos en esos ordenados pasos que la sociedad nos empuja a ir siguiendo en las diferentes etapas de nuestra vida. Y sin pararnos a pensar, ¿es esto lo que quiero? ¿dónde me lleva este camino previamente marcado?
Se podría considerar raro, muy poco habitual o mejor dicho: es extrañísimo que recibamos una formación en la que se nos enseñe a encontrar nuestro lugar en el mundo, pero sin que ello genere daño, injusticia o sufrimiento para los demás. Esa es una de las razones que explican por qué cuando el mundo se muestra tal y como es, no queremos mirarlo ni vernos reflejados. Aunque los espejos de la realidad muestren la injusticia en estado puro y griten con todas sus fuerzas qué nos está ocurriendo.
Cuesta afrontar la realidad de un mundo cada día más al revés. Cuesta asimilarla, asumirla. Pero hay que dar ese paso. Y es algo que antes o después tendremos que hacer. Todo está relacionado y conectado aunque no nos demos cuenta o no lo queramos admitir: lo que le ocurre al mundo nos afecta a todos. No podemos ignorarlo o vivir de espaldas a una humanidad visiblemente deshumanizada. Es posible que al mirar para otro lado sintamos cierta tranquilidad temporal... pero entramos en una dinámica de posponer y amontonar problemas hasta que un mal día nos salten todos a la vez.
Estamos ante la mayor oportunidad de darle la vuelta a las cosas. La realidad es como es, no como nos gustaría que fuera. Aceptémosla y empecemos a cambiarla, transformarla, rehacerla. Podemos elegir el camino de la excusa, el de "la culpa es de...", el de "en el mundo siempre habrá pobreza", el de la queja constante o tantas actitudes que no hacen más que mantener todas y cada una de las injusticias que nos rodean. O bien podemos pasar a la acción desde nuestra responsabilidad individual, entendiendo que somos parte de esa realidad que tanto criticamos. ¿Queremos un mundo mejor? Creerlo es crearlo, crearlo es cambiarlo. Hagámoslo posible. Hoy.
Alfonso Basco
www.culturadesolidaridad.org
lunes, 21 de abril de 2014
Yamandú.
Todos saben que ahora estamos en otoño en el hemisferio sur, ya el frío se hace sentir.
Extraño el no poder sentarme en la vereda a tomar mate y que los niños del barrio no vengan a darme un beso y charlar conmigo. Ahora están yendo a la escuela y tienen que hacer sus tareas, están ocupados.
El único que viene siempre es Yamandú, no es un niño, lo conozco desde que era un niño. Ahora tiene 31 o 32 años es un pobre joven que no tomo buenas decisiones en la vida, se crío sin mamá, vivía con su padre y abuela en un ranchito al fondo de la casa de su tía. Su padre murió joven, la abuela lo cuidaba, después murió la abuela y su tía trato de ayudarlo pero ya se había torcido y le robaba algunas cosas para comprar marihuana o pasta base. Ésta termino echándolo y se fue a vivir a una casa vieja donde viven muchas personas sin recursos o tienen muy pocos. Yo le tengo mucha lástima, siempre lo ayudo como puedo.
Como el contenedor donde se tira la basura esta lejos se la doy a él para que la tire, y también lo hago que me barra la vereda a cambio le doy unos pesitos y algo para comer, nunca le doy dinero si antes no hace alguna tarea, quiero que se de cuenta que las cosas hay que ganárselas. Hay otras vecinas que también lo ayudan; otras le tienen miedo, tienen miedo que las robe, pero el ya no hace eso, se esta portando bien.
Yo le hablo mucho, siempre lo aconsejo y le digo que ande por el camino correcto, le digo, " Yamandú comportate como debe ser, que no te de por robar o hacer ninguna locura, mirá que tus otros amigos tienen familia y si van presos, alguien los va a ir a ver y les va a llevar cosas, vos no tenes a nadie, nadie te va a ir a ver, que vas a hacer entonces?". Hasta ahora mi perorata va dando resultado, no ha tenido problemas con la ley, seguramente si los tuviera yo igual lo iría a ver, no lo voy a dejar solo, pero no se lo voy a decir.
El me demuestra su cariño trayéndome alguna flor marchita, o hay veces ayuda a cargar un camión a un señor que vende plantitas en la feria y le pide una plantita para mi, a fin de año nunca falta su postal en mi arbolito de navidad, son estos pequeños gestos que me demuestra que así como tu trates a las personas, así te van a tratar, cuando no viene por casa en dos o tres días me preocupo, pregunto por él a sus amigos y me cuentan si esta cuidando alguna casa, si esta haciendo alguna changa o en que anda, entonces me quedo tranquila.

Hoy ya vino por casa, el viernes dos de mayo cumple años, me olvidé de preguntarle cuantos cumple, ya le dije que le voy a hacer una torta o pastel como le dicen alguno de mis amigos, se puso feliz.
Es un buen muchacho , yo le tengo cariño y le hablo mucho para que no vuelva a tomar el camino equivocado. ¡ OJALÄ LO LOGRE !
Extraño el no poder sentarme en la vereda a tomar mate y que los niños del barrio no vengan a darme un beso y charlar conmigo. Ahora están yendo a la escuela y tienen que hacer sus tareas, están ocupados.
El único que viene siempre es Yamandú, no es un niño, lo conozco desde que era un niño. Ahora tiene 31 o 32 años es un pobre joven que no tomo buenas decisiones en la vida, se crío sin mamá, vivía con su padre y abuela en un ranchito al fondo de la casa de su tía. Su padre murió joven, la abuela lo cuidaba, después murió la abuela y su tía trato de ayudarlo pero ya se había torcido y le robaba algunas cosas para comprar marihuana o pasta base. Ésta termino echándolo y se fue a vivir a una casa vieja donde viven muchas personas sin recursos o tienen muy pocos. Yo le tengo mucha lástima, siempre lo ayudo como puedo.
Yo le hablo mucho, siempre lo aconsejo y le digo que ande por el camino correcto, le digo, " Yamandú comportate como debe ser, que no te de por robar o hacer ninguna locura, mirá que tus otros amigos tienen familia y si van presos, alguien los va a ir a ver y les va a llevar cosas, vos no tenes a nadie, nadie te va a ir a ver, que vas a hacer entonces?". Hasta ahora mi perorata va dando resultado, no ha tenido problemas con la ley, seguramente si los tuviera yo igual lo iría a ver, no lo voy a dejar solo, pero no se lo voy a decir.
El me demuestra su cariño trayéndome alguna flor marchita, o hay veces ayuda a cargar un camión a un señor que vende plantitas en la feria y le pide una plantita para mi, a fin de año nunca falta su postal en mi arbolito de navidad, son estos pequeños gestos que me demuestra que así como tu trates a las personas, así te van a tratar, cuando no viene por casa en dos o tres días me preocupo, pregunto por él a sus amigos y me cuentan si esta cuidando alguna casa, si esta haciendo alguna changa o en que anda, entonces me quedo tranquila.

Hoy ya vino por casa, el viernes dos de mayo cumple años, me olvidé de preguntarle cuantos cumple, ya le dije que le voy a hacer una torta o pastel como le dicen alguno de mis amigos, se puso feliz.
Es un buen muchacho , yo le tengo cariño y le hablo mucho para que no vuelva a tomar el camino equivocado. ¡ OJALÄ LO LOGRE !
domingo, 20 de abril de 2014
Cuando aprenden.....
Cuando los niños aprenden que la felicidad no se encuentra en lo que una persona tiene, si no en lo que esa persona es…Cuando aprenden que dar y perdonar es más gratificante que quitar y vengarse… Cuando aprenden que el sufrimiento no se mitiga con autocompasión, sino que se supera con determinación y fuerza interior… Cuando aprenden que no puede controlar al mundo a su alrededor, pero que son maestros de sus propias almas… Cuando aprenden que las relaciones mejoran si valoran más la amistad que el ego, el compromiso que el orgullo, escuchar que aconsejar… Cuando aprenden a no odiar a una persona cuya diferencia temen, sino a temer ese tipo de odio… Cuando aprenden que hay placer en la fuerza de motivar a otros, no en la falsa fuerza de humillar… Cuando aprenden que el elogio de otros es halagador pero sin sentido sino se conjuga con el respeto a si mismos… Cuando aprenden que el valor de una vida se mide mejor no por los años dedicados a acumular posesiones, sino por los momentos dedicados a dar de sí mismos compartiendo sabiduría, inspirando esperanza, secando lágrimas y conmoviendo corazones… Cuando aprenden que la belleza de una persona no se ve con los ojos sino con el corazón; y que aunque el tiempo y las penurias pueden destruir nuestra coraza exterior, nos pueden mejorar el carácter y la perspectiva… Cuando aprenden a abstenerse de juzgar, sabiendo que todas las personas están dotadas de cualidades y defectos, y que la aparición de unas u otros depende de la ayuda ofrecida o el daño infligido por otros… Cuando aprenden que a todas las personas se las ha dado el don de tener un yo único y que el propósito de la vida es compartir lo mejor de ese don con el mundo… Cuando los niños aprenden estos ideales y como practicarlos en el arte del buen vivir… entonces ya no son sólo niños… son una inspiración para quienes los conozcan, y valiosos modelos para todo el mundo.
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