domingo, 9 de febrero de 2014

Si me necesitas...




No importan los años
que tengas vividos,
ni si fueron buenos
ni si fueron malos.

Todo lo que importa
es dejar tu  huella ,
en todos aquellos
que se te acercaron.

Aunque tu estés triste
o acaso enojado,
no dejes que otros
noten tu desgano.

Tienes que ser fuerte
para todos esos,
que de tu cariño
estén necesitados.

Y si un día de estos
tu me precisaras,
recuerda que siempre
estaré a tu lado.

Solo conectate,
te estaré esperando,
para darte fuerzas
 y alegrar tu alma.

Virginia Pollero


sábado, 8 de febrero de 2014

No abandones........

No abandones las ansias,
de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer, en que las palabras
y las poesías, sí, pueden cambiar el mundo.

Pase lo que pase, nuestra esencia está intacta, somos seres llenos de pasión.

La vida es desierto y es oasis.
Nos derriba, nos lastima, nos enseña, 
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.

Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
tú puedes aportar una estrofa.

No dejes nunca de soñar,
porque sólo en sueños
puede ser libre el hombre.

Valora la belleza de las cosas simples.
Disfruta del pánico que te provoca,
tener la vida por delante.
Vívela intensamente, sin mediocridad.
Piensa que en ti, en el futuro,
y encara la tarea,
con orgullo y sin miedo.

No permitas que la vida,
te pase sin haberla vivido.

miércoles, 5 de febrero de 2014

Mi presidente, orgullo del Uruguay.

Como en todo el mundo siempre hay gente que no esta de acuerdo con el gobernante de turno. Por lo general es la gente adinerada, empresarios etc, que como el gobierno les saca mas impuestos sobre lo ganado para ayudar a los mas desválidos les duele el bolsillo y chillan, pero al igual que el sol no se puede tapar la verdad con un dedo, no hay país mejor para vivir que URUGUAY, sobre todos para los de clase media y los pobres. Nunca estubimos mejor que ahora, el Sr. Presidente José Mujica es el único que no se ha enriquecido a costillas del pueblo, al contrario, dona el 90% de su salario para construir viviendas para la gente con menos recursos y el que diga lo contrario es un total mentiroso. Todos los que se quejan son renegados de la vida, nada les viene bien. Yo a mis 63 años pase por muchos gobiernos y no hubo ninguno mejor que este.

lunes, 3 de febrero de 2014

PORQUE ESCRIBO?

Escribo porque me gusta, me hace feliz, me entretiene,es mi pasatiempo favorito. Soy conciente que de escritora no tengo nada, tengo faltas de ortografía, la manera de expresarme muchas veces no es la correcta y por desgracia la computadora u ordenador como dicen los españoles la heredé de mi nieta que ya la había descartado, no tiene corrector de ortografía en español, solo en ingles. Es chiquita de siete pulgadas, hay cosas que no las puedo leer porque la letra es muy pequeña y la vista no me da, otro problema son los signos ortográficos, ninguno esta en la tecla donde los muestra, asi que voy precionando una tecla a la vez hasta que aparece el signo que necesito y luego borro todos los demás. Tuve que aprender donde estan algunas letras porque le faltan las teclas, ahora les pegue un papelito para saber que letras son,además le puse una bandita elástica para que no se me desconecte porque la bateria no carga. Realmente te debe gustar escribir para hacerlo en este trasto, ya le dije a mi esposo, ni bien me aumenten un poquito la jubilación me voy a comprar una nueva en cuotas, pero no sé, quizas la nueva venga con una tecnología mas avanzada y no tengo ganas de empezar a aprender todo otra vez. Esta esta viejita, feíta, toda descalabrada pero hasta ahora es mi debilidad y la amo, así que no, no voy a comprarme otra hasta que esta muera definitivamente.

domingo, 2 de febrero de 2014

YO HACE AÑOS QUE ME PREGUNTO COMO LA GENTE PUEDE SER TAN HIPÓCRITA Y PREMIAR A UN SABIDO PEDÓFILO

Carta abierta publicada en el 'New York Times' La hija adoptiva de Woody Allen cuenta cómo su padre la violó Dylan denuncia que Hollywood haya 'mirado hacia otro lado' "¿Cuál es tu película favorita de Woody Allen? Antes de que contestes, deberías saber que cuando yo tenía siete años, Woody Allen me cogió de la mano y me llevó a un ático oscuro y cerrado en el segundo piso de nuestra casa. Me dijo que me tumbara boca abajo y que jugara con el tren eléctrico de mi hermano. Entonces abusó sexualmente de mí". Así empieza la carta abierta de Dylan, la hija adoptiva de Woody Allen y Mia Farrow que ahora tiene 28 años y se ha cambiado de nombre y de apellido, publicada este sábado por el columnista del 'New York Times' Nicholas Kristof. Los abusos sexuales de la niña fueron parte del escandaloso divorcio de sus padres, pero Farrow, que ganó la custodia de sus hijos, nunca presentó cargos siguiendo el consejo de un fiscal que advirtió de la fragilidad de "la niña víctima". Los abogados de Allen dijeron que mentía, manipulada por su madre. La chica, que ahora está casada y vive en Florida, ha decidido salir a contar su historia empujada por los últimos homenajes de Hollywood a su padre adoptivo. Se ha decidido a mandar la carta a Kristof porque el columnista, habitualmente centrado en temas internacionales, es amigo de su madre y de su hermano, Ronan Farrow. En un artículo de 'Vanity Fair' de 1992, dos docenas de personas entrevistadas describieron a Allen como "completamente obsesionado" con la pequeña y contaron parte de los abusos. "Parecía no poder quitarle las manos de encima", contaban. En su misiva ahora, Dylan recuerda que los abusos en el ático que la hicieron denunciar a su padre. "Me hablaba mientras lo hacía, susurrando que era una buena niña, que éste era nuestro secreto, prometiendo que iría a París y sería la estrella de sus películas. Recuerdo mirar fijamente ese tren de juguete, concentrándome en él mientras daba toda la vuelta en el ático. Incluso hoy no aguanto los trenes de juguete". Dylan decidió contarle ese día a su madre el asalto, pero asegura que Allen siempre había abusado de ella. "Desde que tengo memoria, mi padre me había estado haciendo cosas que no me gustaban. No me gustaba la frecuencia con la que me alejaba de mi madre, hermanos y amigos para estar a solas con él. No me gustaba como me metía el pulgar en la boca. No me gustaba que me hiciera meterme con él en la cama bajo las sábanas cuando estaba en calzoncillos. No me gustaba cuando ponía su cabeza en mi regazo desnudo e inspiraba y espiraba", cuenta Dylan. 'No podía aguantar el silencio' Cuando era niña, se escondía debajo de la cama o se encerraba en el baño para evitarle, pero siempre la encontraba. "Estas cosas pasaban de manera tan frecuente, tan rutinaria, tan hábilmente escondidas de una madre que me habría protegido si lo hubiera sabido que pensaba que era normal... Pero lo que me hizo en el ático parecía diferente. Ya no podría guardar el secreto". Dylan cuenta que su madre siempre la apoyó, pero en algún momento también le dijo que si se lo había inventado todo no pasaba nada por decir la verdad y que nadie la castigaría. Pero la niña, ahora mujer, nunca se ha retractado de su historia. Farrow decidió no presentar cargos para evitar un infierno para su hija. En 1993, un médico sugirió, por ejemplo, que la niña mentía porque había dicho en una ocasión que su padre le había tocado la vagina y en otra no. Durante años, Dylan vivió atormentada porque Allen no había sido condenado por ningún crimen y podría abusar de otras niñas. Traumatizada, no aguantaba que ningún hombre se acercara a ella, sufrió bulimia y se autolesionó. Sus ataques de pánico solían coincidir con algún premio o nueva película de su padre adoptivo. De hecho, reprocha a Hollywood que actores, directores y productores "miraran para otro lado". Pregunta a las estrellas Se dirige directamente a las estrellas de sus películas: "¿Qué pasaría si hubiera sido tu hija, Cate Blanchett?... ¿O tú, Scarlett Johansson? Tú me conocías cuando era pequeña, Diane Keaton. ¿Me has olvidado?" Ahora que está casada y dice tener una vida tranquila y feliz se ha decidido a hablar. Dylan relató por primera vez como adulta y en público los abusos dentro de un reportaje publicado por 'Vanity Fair' en noviembre sobre Mia Farrow y sus hijos. Ronan, el único hijo biológico de Allen y Farrow, también ha apoyado a su hermana. En enero, durante la ceremonia de los Globos de Oro escribió en Twitter: "Me he perdido el homenaje a Woody Allen. ¿Han puesto la parte donde una mujer confirma públicamente que abusó de ella a los siete años antes o después de 'Annie Hall'?"

viernes, 31 de enero de 2014

Carta abierta de un hijo ateo a sus padres

Hola papá, hola mamá, les escribo esta carta porque desde hace tiempo nos hemos alejado. Exactamente desde que les informé que soy ateo. Por eso creo conveniente explicarles el porqué dejé esas ideas que ustedes me inculcaron para volverme algo que según las normas religiosas, me alejaría de cualquier posibilidad de una vida eterna feliz: Quiero que sepan que mí ateísmo no nace de falta de valores. Que no es una moda. Que no es un berrinche o una forma de llevarles la contraria. Que no soy drogadicto, alcohólico ni delincuente. Sino que al contrario: mí ateísmo nace de la franca, concienzuda y esforzada labor de entender mí entorno de forma sincera, con base en pruebas reales, testables, falsables. Sé perfectamente que no entiendo todo ni mucho menos, pero también sé que la postura más abierta y humilde es aquella que nos permite la duda y, consecuentemente, la búsqueda de la información y respuestas. Es algo que me ha costado y me cuesta aún. No es sencillo ser ateo, pero ustedes me enseñaron que debo ser sincero conmigo mismo y con los demás. Eso se los debo. Recuerdo que de niño, cuando rezábamos repitiendo incesantemente oraciones, me preguntaba “¿qué Dios apreciar la repetición absurda de esto?” y esa fue la primera luz en la tiniebla religiosa. Posteriormente, los absurdos cuentos bíblicos, las religiones que dicen amar, pero discriminan, la idea de vivir en un lugar que nadie ha visto con el exclusivo fin de venerar, durante toda una eternidad a Dios o la propia idea de ese Ser contradictorio en sí mismo me hizo dudar. Asimismo el pensar que fueron ustedes que me educaron con amor, un amor de padres que pude sentir a diferencia del supuesto amor “divino” que pregona la religión. Gracias a ustedes es que no discrimino, no violo, no mato, no robo, trato de ser mejor cada día. Gracias a ustedes es que tengo valores, no es gracias a la religión ni Dios. Todo eso me lo plateé en su momento y la duda se sintetizó en la pregunta ¿es cierta la afirmación “Dios existe”? Investigué, pude determinar que no solo no hay prueba real de ese Dios ni que por el contrario, todo apunta a que no es verdad. Que toda la idea de los dioses, desde su inicio, parece ser producto de nuestros propios cerebros, como necesidad primigenia de explicar nuestros entornos de forma que podamos comprenderlos y, posteriormente, adecuar nuestros actos. Que la idea del Dios occidental, ese Dios de la Biblia, es una amalgama de ideas de otros dioses que fueron adecuadas en su momento y que ha tenido éxito, pero no más del que tuvo en su momento las religiones antiguas como las griegas o egipcias, por mencionar un ejemplo. Que las religiones fueron, son y serán, instituciones sociales que sirven para regular el comportamiento humano a través de reglas, algunas veces derivadas de necesidades sociales, otras de las necesidades del jefe de turno. Que no existe libro divino, ni norma divina, ni idea divina, por el simple hecho que no existe más evidencia de lo “divino” que lo que el mismo autor dice: que fue inspirado, lo cual no es prueba de ello. Que la fe entendida de forma religiosa, no puede ni debe ser una virtud, sino al contrario, es una malformación de nuestro intelecto ya que no es correcto ni sano creer ciegamente en nada, mucho menos, en algo que no puede siquiera conocerse (supuestamente) de forma efectiva hasta la muerte. Que existen explicaciones factibles y lógicas para lo que desconocemos que un sencillo y esquivo “Dios lo hizo” que no resuelve nada, sino que cambia la duda de lugar. Es por ello que concluí que la respuesta lógica es negar la afirmación “Dios existe” y esa negación me lleva necesariamente a ser un ateo. Descubrir todo eso fue un camino difícil ya que iba contra mi propia formación, contra ideas y normas inculcadas desde mí infancia, sin embargo he llegado hasta aquí, hasta el punto de decir francamente que soy ateo y que soy lo que soy, gracias a quienes me formaron: ustedes principalmente. Por eso quiero agradecerles ya que la formación que ustedes mismos me proporcionaron es lo que me permitió ser ateo, pero no se asusten ni me malinterpreten por favor, ustedes me enseñaron a pensar por mí mismo, a valorar las pruebas que se me presentan respecto de las supuestas verdades que otros dicen tener, a no creer en otros por el simple hecho que lo digan, a no confiar per se en una afirmación sin el sustento lógico y fáctico preliminar y posterior. Fueron ustedes mis primeros maestros y, directa o indirectamente, han sido hasta hoy mi mayor influencia. Sé que esto puede molestarlos ya que imagino que pensarían que al haberme inculcado valores o principios religiosos estaban haciendo lo correcto. No dudo que su intención siempre fue buena, que han querido siempre lo mejor para mí y por eso precisamente es que me dejaron libre para pensar por mí mismo y decidir y, lo más importante, encarar los problemas. Es eso lo que hago hoy y deseo que entiendan que independientemente de si soy ateo o creyente, sigo siendo yo, su hijo. Su hijo ateo que ahora entiende de mejor manera sus limitaciones, que trata de disfrutar más sus emociones y sentimientos, que sabe que su paso por este Mundo es tan fugaz que no puede desperdiciarlo. No soy peor persona que antes, tal vez mejor en algunos sentidos ya que entiendo que no podemos discriminarnos con base en ideas religiosas, o que ni el pastor, cura, sacerdote o brujo de turno tiene la verdad, o que no debo guiarme por lo que me ordena un libro. Sé perfectamente que puedo estar equivocado, pero he sido sincero con lo que he pensado y lo que he concluido ha sido mediante el razonamiento más honesto que puedo tener. Si me equivoco, asumiré mis consecuencias, tal como ustedes me lo enseñaron y si tengo razón, no habré desaprovechado el valioso tiempo en situaciones absurdas. En todo caso nada de lo que haga o deje de hacer, piense o deje de pensar respecto de la religión, debería afectar la relación de familia porque esta no puede basarse en ideas religiosas, eso sería una aberración. Una familia debe de estar unida, no porque todos compartamos las mismas ideas o tengamos pensamientos uniformes e invariables, sino porque nos aceptamos, cada uno con su exclusiva forma de pensar. Recuerden que piense lo que piense, será invariable que soy su hijo. Creo que eso es todo, no pienso cambiarlos ni es mí intención. Solo quiero que entiendan y que sepan que me duele que con base en las discrepancias religiosas las familias tengan que alejarse, dejando de lado lo verdaderamente importante: la sana convivencia y posible felicidad, desperdiciando el único recurso verdaderamente finito para cada uno de nosotros: el tiempo.

domingo, 26 de enero de 2014

SR. DOCTOR...

Sr. doctor le quiero pedir por favor, si su conciencia se lo permite, podría usted ayudarme a morir con dignidad?, se que la justicia no se lo permite, pero esto es entre usted y yo. No quiero vivir conectada a un respirador si cuando despierte mi cuerpo no va a estar íntegro, si no voy a poder valerme por mi misma, si ya no voy a poder volver a malcriar a mi nieta haciéndole sus comidas favoritas, si por mi culpa se va a trastornar toda la rutina de la casa y darles más trabajo a mi hija y mi esposo, no quiero que me vean postrada en una cama y sientan lástima por mi. Sé que mi hija me ama y dice que no voy a ser un peso para Ella,lo mismo dice mi esposo, que harían lo que fuera de todo corazón, pero la realidad me dice que sería frustrante para ellos verme en ese estado. No quiero no poder ir a ver a mis hermanos y sobrinos cuando se me antoje, no quiero vivir si no puedo regar las flores cuando las vea marchitas, no quiero no poder jugar con mis perros tirandoles la pelota. De ninguna manera quisiera vivir sin una mente lúcida, ya que si su conciencia no le permitiera cumplir mis deseos, mi conciencia sí me ayudaría a tomar de una forma u otra la decisión correcta para mi. De todas maneras le doy las gracias, cualquiera sea su decisión,y también por haberse tomado el tiempo de leer esta carta. Ojalà cuando llegue para mi ese día esté aprobada la eutanasia para que no recaiga sobre nadie la decisión de mi muerte, aunque yo sepa que la decisión fue solo mía. Virginia Pollero.