domingo, 28 de agosto de 2011

Elijan una estrella.

El día que yo falte quiero pedirles algo,
que miren hacia el cielo y elijan una estrella.
Solo quiero que sea una de las comunes,
pero que cuando miren puedan reconocerla.
Pues Yo seré esa estrella y desde el infinito
alumbrare sus pasos y guiare sus vidas.
Y brillare muy mucho el día que vos hija
encuentres a ese hombre que te ame y te valore,
no por tu belleza física, sino por tu belleza interior.
Un hombre que si es necesario sepa dejar todo por vos
sabiendo que a tu lado va a resurgir
como el Ave Fenix de las cenizas,
porque vos tenes la fuerza para que eso suceda.
Y pareceré aun mas brillante cuando mi chiquita
logre alcanzar sus metas, cuando la vea realizada
con alguien que la ame mas que a nada en el mundo, cuando
forme su propia familia, cuando esté feliz por todo lo que
haya logrado.
Y cuando pase el tiempo y llegue el día en que papá
deba acompañarme, ahí brillare como un lucero.
Vamos a vivir juntos los dos en la misma estrella y
ya no voy a estar sola para cuidarlas, vamos a ser dos
cuidando a nuestros dos grandes tesoros, nuestra obra maestra,
Shirley y Natalia, nuestra hija y nuestra nieta.

Virginia Pollero

jueves, 25 de agosto de 2011

El tazón del abuelo.

El abuelo se fue a vivir con su hijo, su nuera y su nieto de cuatro años. Sus manos temblaban, su vista se nublaba y sus pasos flaqueaban. El abuelo y su familia se reunían todos los días para comer; pero sus manos temblorosas y la vista enferma le causaban dificultades para alimentarse. La comida caía de su cuchara al suelo y, cuando intentaba tomar el vaso, derramaba el contenido sobre el mantel.

El hijo y su esposa se cansaron de la situación. "Tenemos que hacer algo con el abuelo", dijo el hijo. "Ya he tenido suficiente. Derrama la leche, hace ruido al comer y tira la comida al suelo". Así que el matrimonio decidió poner una pequeña mesa en una esquina del comedor. Ahí, el abuelo comía solo mientras el resto de la familia disfrutaba a la hora de comer. Como el abuelo había roto varios platos, su comida se la servían en un tazón de madera. De vez en cuando, miraban hacia donde estaba el abuelo y podían ver algunas lágrimas sobre su rostro triste, mientras intentaba alimentarse solo. Sin embargo, las únicas palabras que la pareja le dirigía eran fríos llamados de atención cada vez que dejaba caer el tenedor o la comida.

El niño de cuatro años observaba todo en silencio.

Una tarde antes de la cena, el papá observó que su hijo estaba jugando con unos trozos de madera en el suelo. Le preguntó: "¿Qué estás haciendo, hijo?" Con la misma dulzura el niño le contestó: "Ah, estoy haciendo un tazón para ti y otro para mamá para que cuando sean como el abuelo, yo les pueda servir la comida en ellos. Sonrió y siguió con su tarea.

Las palabras del pequeño golpearon muy fuerte a sus padres, quebrantando sus corazones de tal forma que quedaron sin habla. Las lágrimas rodaban por sus mejillas y a pesar de que ninguna palabra se dijo al respecto, ambos sabían lo que tenían que hacer.

Esa tarde el esposo tomó gentilmente la mano del abuelo y lo guió de vuelta a la mesa de la familia. Por el resto de sus días ocupó un lugar en la mesa junto a ellos. Y, por alguna razón, el matrimonio no se molestaba más cada vez que el tenedor se caía, la leche se derramaba o se ensuciaba el mantel.

Los niños son altamente perceptivos. Sus ojos observan, sus oídos siempre escuchan y sus mentes procesan todos los mensajes. Si ven que proveemos un hogar feliz para todos los miembros de la familia, ellos imitarán esa actitud por el resto de sus vidas. Los padres y madres deben escucharlos, ya que muchas veces nos quiere llamar la atención o decirnos algo, no seamos orgullosos pensando que sólo son niños, tengamos la suficiente sabiduría para analizar y meditar el mensaje que un niño nos puede dar. Seamos constructores sabios y modelos a seguir.

He aprendido que la actitud y las palabras de un niño, pueden cambiar una vida. He aprendido que aún tengo mucho que aprender.

jueves, 11 de agosto de 2011

La vida.

Quisiera darme cuenta,
¿que es lindo de la vida?
¿Sera que yo estoy ciega
o acaso resentida?

Pues para mi la vida
es tan solo un calvario,
no le encuentro la vuelta,
estoy decepcionada.

Quizás es que la veo
de un modo diferente,
vivo siempre con miedo
de que algo malo pase

Mi mente no descansa
y vivo atormentada,
y no hay nada ni nadie
que calme esta tortura.

He tratado mil veces
de cambiar la postura,
de no pensar en nada
de vivir el momento.

Pero me es imposible,
dura solo un segundo,
mi mente trastornada
de nuevo me traiciona.

No se lo que daría
por no pensar en nada,
por disfrutar mis días,
de calmar mi locura.

Pero no se lograrlo,
estoy enloqueciendo.
¡Ojala que mañana
me sienta diferente!

Virginia Pollero.











VIRGINIA POLLERO.

lunes, 11 de abril de 2011

Feliz cumpleaños Shirley.

Hace 39 años que pude saber lo que es la felicidad en su máxima potencia,
desde ese día a la fecha nada a sido tan importante como el tenerte en mi vida.
Nada puede superar el amor de una madre, y cuando decimos, "yo doy mi vida por mi hija"
no es una frase hecha, es la pura realidad y lo haría sin ni siquiera titubear.
Te quiero tanto, tanto,tanto que hay veces que no duermo pensando que algo
te pudiera pasar y,¿que harían estos dos viejos sin vos?,¿Que seria de Naty sin su mamá?,
¿que seria de nuestras vidas?.
Te necesitamos tanto que por lo menos para mi seria imposible superarlo.
Por eso te pido que te cuides mucho,que disfrutes de la vida,
que el trabajo es importante pero no lo mas importante.
Ojala la salud me de para poder pasar muchos mas cumpleaños juntos, pero como eso nunca se sabe vamos a tratar de hacer de este el mejor.
Muchos besos y mucho amor de tu madre que te adora.




miércoles, 12 de enero de 2011

Para mi hija, Shirley.


Yo quiero que tu sepas lo mucho que te amo,
que todas las mañanas lo primero que hago
es esperar que vengas para mirar tus ojos,
en ellos yo descubro que es lo que te pasa,
si estas alegre o triste, si estas nerviosa o calma,
si necesitas mi apoyo o solo mi silencio
y que no pregunte nada.
Yo se que es imposible verte siempre contenta,
que de momentos malos siempre se aprende algo,
pero si Yo tuviera algun poder divino de hacer
de que tu vida fueran solo alegrías, seguro que lo haría.
Solo así yo podría vivir tranquila,
sabiéndote feliz el resto de mis días.

Con todo mi amor, Mama.

Virginia Pollero

sábado, 8 de enero de 2011

Para mi nieta, Natalia.



Que lindo que es tenerte siempre alrededor mio,
siempre revoloteando y alegrando la casa.
No se lo que seria de mi sin tu presencia,
sin tener que mirar que locura inventaste.
Esa frescura linda de tener 15 años,
de querer vivir todo tan solo en un instante.
Y yo con la experiencia que me brindan los años,
que se que no es preciso querer correr tan rápido,
te miro y me pregunto, ¿porque acelera tanto?.
Y entonces me doy cuenta que esa es mi niñita,
que su personalidad la tiene bien marcada,
que siempre ha sido así, que no ha cambiado nada.
Vos sos la que me hace el querer despertarme,
el querer seguir viva, a no bajar los brazos,
el estar siempre alerta siguiendote los pasos.
Y entonces me doy cuenta cada vez que te miro
que sos lo que te digo, "el aire que respiro".

Con todo mi amor para mi nieta, tu Abu.

Virginia Pollero.








domingo, 19 de diciembre de 2010

Soledad

A veces me pregunto porque me siento sola,
porque me cierro tanto y no comparto nada.
Quisiera decir tanto y no me lo permito
prefiero atragantarme con todo lo que pienso.
Yo se que este problema es mio y solo mio,
y nadie se da cuenta de lo que a mi me pasa,
pero yo dentro mio siento que estoy muriendo
y que poquito a poco las fuerzas se me acaban.
Quisiera que supieran lo mucho que los amo,
que la vida sin ellos seria inconcebible,
que si alguno de ellos un día me faltara
la vida para mi habría terminado.
Aveces a la almohada  le cuento de estas cosas
le digo que  yo quiero morir primero,
porque estoy yo segura que mi mente cansada
un dolor tan, tan grande no lo soportaría.


Para mi esposo, el mejor del mundo,
mi hija a la que adoro y mi nieta
que como siempre le digo"es el aire que respiro".
Mama.
Virginia Pollero- diciembre del 2010.